La herencia de Miguel Barroso: su amplio legado empresarial, tres hijos y tres nietos
Casado con Carme Chacón en segundas nupcias, fueron padres de un hijo, Miquel, el tercero del estratega y comunicador más influyente durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero
El mundo de la política y la empresa sufría el sábado un terrible e inesperado varapalo con la muerte de Miguel Barroso. Considerado un auténtico mago de la comunicación política y con un poder con tintes de leyenda, moría a consecuencia de un infarto repentino a los 70 años, dejando a su hijo pequeño huérfano de padre y madre.
Miguel se casó en dos ocasiones, aunque en sus últimos días, quizá los más anónimos de su vida, compartía su día a día con una mujer de la que poco o nada se sabe. Con ella, a diferencia de con sus dos esposas, no tuvo hijos.
Durante años estuvo casado con la conocida periodista de moda Charo Izquierdo, directora de varias publicaciones especializadas y también de la pasarela Mercedes-Benz Fashion Week de Madrid. Junto a ella fue madre de dos hijas, Camila y Cristina, que también les hicieron abuelos en tres ocasiones con tres niños que le adoraban, Camila, Gael y Noah.
“Con quien tanto quería… Con quien tanto soñé. Con quien tanto reí. Con quien tanto lloré. Por quien tanto canté. Nos quedan muchos recuerdos. Muchas voces. Muchas vidas de esas que viviste a tope. Muchas de esas que nos impelías a vivir a quienes querías y te querían. Muchos. Tantos que te debemos tanto. Tantos que te agradecemos tanto. Tantos que cantaremos ‘me cuesta tanto olvidarte’ o ‘por qué no me enseñaste cómo se vive sin ti’. Porque se va un gran referente”, escribía el mismo sábado Charo en sus redes junto a una foto de los dos en la boda de una de sus hijas.
De hecho, en este emotivo mensaje, tampoco se olvida del hijo que Miguel tuvo con su segunda esposa, Carme Chacón, con quien se casó el 14 de diciembre de 2007 en una celebración íntima en Esplugues de Llobregat. “Nuestras hijas y su hermano tienen un gran faro al que mirar siempre”, apunta la periodista.
“Hablan los obituarios de tu poder, de tus hazañas muchas inciertas. Yo tuve la fortuna de conocer tu corazón, mucho más frágil de lo que aparentaba, tus sentimientos, tus hazañas auténticas, las de verdad, tu humanidad y tu amor”. Unas palabras que rápidamente tuvieron como respuesta el cariño de todos los que trataron al matrimonio durante los largos años que estuvieron juntos y también posteriormente. Siempre se tuvieron cariño por los años vividos y guardaron una buena relación por sus hijos y nietos.
Durante su segundo matrimonio, Miguel, como decíamos, también fue padre. De hecho, la poderosa foto de Chacón como ministra de Defensa pasando revista a las tropas embarazada de más de siete meses no solo dio la vuelta al mundo, sino que hizo soñar a gran parte de las filas socialistas en que juntos lograrían que la catalana se convirtiera algún día en la primera presidenta de España.
No fue así, el matrimonio se rompió y cada uno por su lado continuó con su vida hasta que la de ella se truncó a los 46 años también a causa de un fallo cardiaco. En su caso, debido a una cardiopatía congénita.
Su muerte dejó devastados a todos los que algún día la trataron y a su hijo, Miquel, un poco más solo en este mundo. Una vida en la que no le han faltado apoyos, como no le faltarán ahora, no solo entre sus hermanas mayores, sino también entre la familia Chacón, que desde el primer día se ocupó en todo lo que pudo del pequeño de la casa para que nunca le faltase de nada.
El legado que deja su padre, como el que dejó su madre, sin duda enorgullece a este joven cuya realidad ahora es más cruda que nunca.
Mago de la estrategia y gran empresario
Estratega nato, Miguel Barroso desarrolló gran parte de su carrera como asesor político de varios expresidentes socialistas. José Luis Rodríguez Zapatero siempre le consideró una de sus personas de confianza (llegó a ser secretario de Estado) y, aunque se graduó en Derecho en la Universidad de Barcelona y también en Filosofía y Letras, nunca ejerció de nada ni remotamente parecido.
Sí lo hizo como periodista, en ‘El País’, donde con los años llegó a ocupar un cargo de consejero que aún ostentaba el día de su muerte. En el mundo de la comunicación también desarrolló su profesión en otras grandes empresas como Hispasat, para quien realizó trabajos de consultoría en varios medios de Iberoamérica, y en el grupo Fnac, donde no solo lideró el lanzamiento de la marca Península Ibérica, sino que también ostentó durante varios años el cargo de CEO.
Tras ser director de la Casa de América y trabajar para la agencia EFE, dio un giro de guion a su carrera pasando de la primera fila pública al anonimato más absoluto, vinculando la última etapa de su carrera al grupo WPP, primero como CEO de la agencia de publicidad Young & Rubicam en España, luego como director de Desarrollo para Centroamérica y el Caribe con base en Cuba y como director de la sede española, lo que le llevó a pasar sus últimos años a caballo entre Madrid y La Habana.
Una apasionante y completa vida laboral que le hizo tener vinculaciones con más de 30 empresas, según recoge el registro mercantil. Además de los cargos ya mentados, Barroso fue desde 2022 consejero y apoderado en DGP SA, una empresa dedicada a la asesoría de otras empresas, de la que en el pasado fue administrador único hasta 1998 y presidente y consejero delegado entre 2014 y 2015. Su activo total asciende a casi 4 millones de euros.
También aparece como administrador único de la empresa Desarrollo de Inversiones Plaza San Miguel SL, una empresa con una antigüedad de 24 años cuyo objeto social es “la inversión en todo tipo de bienes inmuebles, tanto rústicos como urbanos, incluyendo la construcción, administración, arrendamiento, explotación y disposición de los mismos”. Sus últimas cuentas arrojan un activo total de casi un millón de euros.
Según costa en el BORME, hizo dos reducciones de capital en 2021 y 2022 de 232.871 euros y de 374.178, la última subsanada con una ampliación de capital en esa misma fecha.
Una exitosa carrera laboral que no solo aseguró una cómoda vida a sus tres hijos, sino que también garantiza que tengan un futuro solvente ahora que ya no está.
El mundo de la política y la empresa sufría el sábado un terrible e inesperado varapalo con la muerte de Miguel Barroso. Considerado un auténtico mago de la comunicación política y con un poder con tintes de leyenda, moría a consecuencia de un infarto repentino a los 70 años, dejando a su hijo pequeño huérfano de padre y madre.