El rey Felipe aparece por sorpresa en el funeral por César Alierta en Madrid
Numerosos rostros conocidos de la empresa y la vida social han acudido a recordar al que fuera presidente de Tabacalera y Telefónica
La imponente iglesia de San Francisco de Borja, en la madrileña calle Serrano, ha servido de escenario para el reencuentro de numerosos rostros de la empresa, el deporte, la politica y la vida social, todos ellos reunidos para celebrar el funeral por César Alierta. El que fuera presidente de Telefónica durante 16 años falleció en su Zaragoza natal el pasado 10 de enero tras agudizarse los problemas de salud que arrastraba durante los últimos años y que le provocaron una infección en el pulmón.
Esta iglesia de los jesuitas se ha convertido últimamente en el templo negro donde la clase económica y empresarial despide a los suyos. En los últimos meses se han celebrado allí los funerales del gran mago de la comunicación, José Antonio Llorente, o del naviero Fernando Fernández Tapias. También en la noche del jueves volvieron a verse los rostros serios y el semblante triste de estas ocasiones. Alierta, que estuvo casado durante 50 años con Ana Cristina Placer, no tuvo hijos pero sí numerosos sobrinos que le profesaban un gran cariño.
Grandes nombres
Los primeros en llegar fueron sus familiares, su hermana Juana Alierta, viuda de Ramón Sainz de Varanda, político socialista y alcalde de Zaragoza en los años 80, y algunos sobrinos como Juan Uguet de Resayre y su familia.
Pasadas las siete y media de la tarde hacía su aparición el padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz. Tras él, empezó el reguero de grandes nombres: José María Álvarez-Pallete, actual presidente de Telefónica, acompañado por su mujer, Cuqui Samaniego; el exalcalde de Madrid Alberto Ruiz-Gallardón; el banquero Pedro López-Quesada, marido de Cristina de Borbón-Dos Sicilias; el ex CEO de Inditex, Pablo Isla; Carlos Torres, presidente de BBVA, o Albert Rivera, expresidente de Ciudadanos.
Aunque si ha habido una presencia especial, esa ha sido la del rey Felipe, acompañado por el jefe de su Casa (al que le queda menos de una semana como tal), Jaime Alfonsín. Su Majestad ha llegado a los jesuitas pasadas las ocho de la tarde y ha saludado a los medios allí congregados. Al salir una vez acabada la misa funeral el Jefe del Estado ha saludado afectuosamente a Álvarez Pallete.
Alierta siempre mostró su apoyo sin fisuras a la monarquía. Sostenía que el papel del rey Juan Carlos había sido fundamental para lograr poner en el mapa a España tras los años de ostracismo de la dictadura. Cuando tuvo oportunidad, ayudó personalmente a la Familia en lo que pudo. Dicen que fue su mujer, Ana, quien le hizo ver que había que echar una mano a Iñaki Urdangarin y sacarlo de España en los albores del caso Nóos. Fue entonces cuando Telefónica le fichó como consejero de Telefónica Internacional y Telefónica Brasil.
César Alierta fue enterrado el pasado 12 de enero en la más estricta intimidad tras un multitudinario funeral en la iglesia de Santiago el Mayor de Zaragoza. Junto a familia y amigos, numerosas personalidades del ámbito de la política, la empresa y el deporte asistieron en masa a ese adiós zaragozano, en el que se recordaron tanto los logros profesionales como el perfil humano de quien fuera uno de los aragoneses más relevantes de las últimas décadas. Allí se pudo ver a Pablo Isla, José María Álvarez-Pallete, José Ignacio Goirigolzarri, Isidro Fainé, Juan Alberto Belloch o la alcaldesa de Zaragoza. También al locutor José María García.
En aquella ocasión se leyó una carta del papa Francisco, con quien César Alierta mantenía una estrecha amistad. En la misiva, el Sumo Pontífice relató que conoció al empresario aragonés en 2014 y que le reveló su profunda preocupación por los niños de América, Africa y Asia y por el papel que podía jugar la educación en la mejora de sus vidas.
Gran hombre
César Alierta presidió Telefónica, el mayor operador de telecomunicaciones de nuestro país, desde mediados de 2002 hasta abril de 2016, desde donde se erigió en uno de los responsables de la expansión de la compañía por Latinoamérica. Sería, por tanto, en 2016 cuando le sustituyó en el cargo el actual presidente de la teleco del Ibex 35, José María Álvarez-Pallete. Sería años más tarde, en 2022, cuando también se produciría el mismo relevo, pero en este caso al frente de Fundación Telefónica.
El empresario también fue presidente de Tabacalera y lideró el proceso de privatización de la compañía, que se fusionó con la gala Seita para constituir Altadis. Anteriormente, fue analista financiero en Banco Urquijo y creó Beta Capital.
La imponente iglesia de San Francisco de Borja, en la madrileña calle Serrano, ha servido de escenario para el reencuentro de numerosos rostros de la empresa, el deporte, la politica y la vida social, todos ellos reunidos para celebrar el funeral por César Alierta. El que fuera presidente de Telefónica durante 16 años falleció en su Zaragoza natal el pasado 10 de enero tras agudizarse los problemas de salud que arrastraba durante los últimos años y que le provocaron una infección en el pulmón.