Jonan Wiergo: "Tampoco hace falta que todo el mundo hable ni de política, ni de religión, ni de sexo"
El influencer valenciano finaliza uno de sus años con mayor carga laboral, compaginando sus apariciones televisivas con sus empresas y redes sociales
Influencer, empresario y colaborador de televisión. Cualquiera de estas tres facetas ha definido la trayectoria profesional y personal de Jonan Wiergo. Una carrera que comenzó con casi 15 años cuando despuntó a través de redes sociales. A diferencia de otros perfiles, él aprovechó su fama para lanzar un mensaje y expresar sus ideales y referentes, hablando abiertamente del sexo o de la salud mental.
“Tampoco soy un perfil tan blanco”, explica a Vanitatis. Una conversación en la que el valenciano también ha valorado su paso por televisión, especialmente su etapa en programas de Telecinco. Sin embargo, su futuro no se aleja de Internet, donde ha conseguido más de 600 mil seguidores, lo que lo ha convertido en uno de los rostros españoles más reconocidos a nivel internacional.
Antes de nada, ¿cómo te encuentras tras tu operación de hemorroides?
Estoy bastante mejor y cada día voy mejorando.
Influencer con apenas 15 años, ¿alguna vez has tenido miedo por sobreexponerte?
La verdad es que no, nunca me ha dado miedo justamente esa parte. Ni en televisión, ni en redes, ni en nada. No me ha frenado la opinión pública y demás, no me interesa.
Recordando tus comienzos, mostrabas mucho más a tu familia y tu día a día. ¿Cuál fue el cambio?
Fue básicamente que mi hermana creció, que era a la que más enseñaba. También que me fui de Valencia y dejé un poco de lado ese contenido, tipo blogs.
Echando la vista atrás, ¿te arrepientes de algo?
La verdad es que no. Siento que he tomado buenas decisiones, porque intento hacerlo todo con bastante cabeza. Ahora me habían ofrecido entrar a ‘Gran Hermano Dúo’ y he dicho que no con la cabeza alta también. Es una decisión de la que me podría haber arrepentido.
¿Y por qué te hubieses arrepentido?
Por los perfiles que están entrando.
La televisión, ¿te ha ayudado o te ha perjudicado también en tu faceta empresarial?
Por una parte, me ha ayudado a tener más visibilidad, pero, por otra parte, también he elegido proyectos, como ‘Bailando’ o ‘Supervivientes’, que me obligaban a estar desconectado de las empresas. Entonces, sí que es verdad que me ha generado mucha ansiedad.
En programas en los que has tenido que ausentarte durante largas temporadas, ¿cómo has delegado?
Siempre dejo a alguien de mi familia al cargo, aunque también depende de la empresa, si es la de lubricantes o la de hostelería.
¿Te gustaría renunciar a la faceta empresarial en favor de la personal?
No, pero sí que recuperar un poco la libertad que tenía antes para viajar. Me gustaría irme a Australia y disfrutar sin mucha carga mental aquí.
Al tener un perfil de público joven, ¿cómo has encajado el hablar abiertamente de sexo?
Con la gente que me sigue desde Twitter, siento que hemos ido creciendo juntos y llevo hablando de absolutamente todo desde que salí del armario en redes. Entonces, está supernormalizado dentro de mi perfil. Hay gente que me escribe y me pide consejo porque hay mucha confianza en ese aspecto. También creo que es importante hablar de ello y hay muchos perfiles que lo hacen, quizá no tanto chicos, pero sí que se habla un poco más.
¿Ha sido contraproducente hablar abiertamente de sexo para llegar a acuerdos con algunos anunciantes?
No lo llegaré a saber nunca, pero imagino que habrá marcas que se tiren para atrás conmigo. Sé que a lo mejor soy un perfil blanco, pero tampoco lo soy tanto. Entonces habrá marcas a las que les tira para atrás, pero también hay otras a las que les gusta un perfil más natural.
¿Hay miedo a hablar o a posicionarse?
Sí. Aunque antes yo era un poco más radical en este tema y sentía que todo el mundo tenía que comentar sobre todo. Sin embargo, ahora pienso que si a alguien no le apetece opinar sobre algo, es mejor que se lo guarde. Tampoco hace falta hablar ni de política, ni de religión, ni de sexualidad si prefieres no hacerlo. Cada uno con su privacidad habla de lo que quiere y con su perfil hace igual.
Es llamativo que algunos no hablen de absolutamente nada.
Con cada perfil se sabe perfectamente cómo es. Solamente con que mires los posts y un poco la vida de esa persona, ya sabes de qué ideología es porque al final se cala a todo el mundo. Sabes que es de derechas, o si es de izquierdas, o si no quieres seguir un perfil homófobo.
"No soy del círculo cercano de Madame de Rosa"
¿En algún momento te has llegado a obsesionar por los números?
No, he estado bastante a gusto con este tema. En algún punto no sé si me gustaría ser hiperconocido, como los perfiles de millones de seguidores o gente que se dedica más a la televisión. Es decir, estoy a gusto con la gente que me sigue y tampoco me importaría estancarme en los seguidores que tengo ahora mismo.
Si tu fama se acabase, ¿tienes algún plan?
Me iría a Australia a trabajar de lo que sea; me daría igual. Pienso muchas veces en hacer un retiro de tres meses, cuatro o cinco meses e irme de Instagram. Me gusta la parte del entretenimiento y cuando hablo con los seguidores por mensaje directo, pero no me gusta estar tan conectado de la vida de todo el mundo. A veces me entero más de la vida de la gente que de mi familia o de la mía y me agobia un poco.
¿Has necesitado volver a conectar con tu familia o amigos porque sentías que estabas alejado de ellos?
No, la verdad es que soy bastante independiente en ese aspecto. No soy una persona que eche de menos a la gente; no echo en falta a nadie ni en mi día a día, la verdad.
Hablando de tus amigos, ¿has podido hablar con Madame de Rosa?
No he llegado a hablar con ella porque no me ha dado respuesta. El día que pasó todo aquello le mandé un mensaje como: ‘Amor, espero que estés bien, te mando un abrazo fuerte. Que sepas que aquí estamos todos’. Al final, que la gente le juzgue por lo que le ha pasado, a mí me da igual, porque hay algunos a los que les encanta crucificar a la gente. Si le pasase a un grupo de amigos con su amiga, dudo yo que ellos le dieran la espalda. Por eso, yo con mis amigos no lo voy a hacer tampoco.
¿Tú conocías al exmarido?
Qué va, porque tampoco soy del círculo cercano de Madame. Ahí están Aída, Lucas y demás. Nos llevamos genial y le tengo supercariño, pero no sé nada de su vida. Simplemente, conozco la de amigos de redes y ya está.
"He tomado buenas decisiones, porque intento hacerlo todo con bastante cabeza"
¿Volverías a Supervivientes?
Sí, me encantaría, aunque fuera un mes o mes y medio o una semana. Me encantaría revivir desde otro punto de vista.
¿En algún momento te han ofrecido presentar algún programa?
Alguna vez me han dicho algo, pero no han sido proyectos que me encanten. No obstante, me gustaría muchísimo hacer algo de presentador o algo dentro de alguno de los programas.
Influencer, empresario y colaborador de televisión. Cualquiera de estas tres facetas ha definido la trayectoria profesional y personal de Jonan Wiergo. Una carrera que comenzó con casi 15 años cuando despuntó a través de redes sociales. A diferencia de otros perfiles, él aprovechó su fama para lanzar un mensaje y expresar sus ideales y referentes, hablando abiertamente del sexo o de la salud mental.