La carta de despedida de Dani Rovira a su padre tras su muerte: “Soy lo que soy porque mis sueños fueron tu prioridad”
El actor perdió a su padre hace un par de días. Triste noticia que él mismo ha hecho pública a través de sus redes sociales con una emotiva carta de despedida
Dicen que es ley de vida que un hijo sufra la pérdida de sus padres (y no al revés). Pero eso le resta ni un ápice de dolor cuando llega tan triste momento, porque un hijo no conoce la vida sin la presencia de un padre. Hace tan solo unos días Dani Rovira perdía suyo, una triste noticia que compartía él mismo a través de sus redes sociales con una sentida carta de despedida. “No hace ni dos días que decidiste marcharte y ya noto que algo falta”.
Su padre fue, como para muchos, el maestro en pequeñas lecciones de la vida que no se olvidan nunca. “Crecí de tu mano. No recuerdo ni una sola vez que me la hayas soltado. Solo me soltabas para que me atreviera a volar solo, como aquella vez que, después de quitarle los ruedines a mi primera bicicleta”. Y el andar en bici es, en las palabras del actor, realidad y metáfora: “Solo tu amor te hacía soltarme para poder mirar atrás y verte ya a unos metros, viéndote reír y gritarme: ¡Vas solo, ya vas solo, Danilillo!”.
A él le debe haberse convertido en el Dani Rovira que toda España conoce: “Soy lo que soy porque mis sueños fueron tu prioridad. Creíste en mí, en todos mis aciertos y en todas mis cagadas”. Cuando alguien se va, también es ley de vida que se convierta en la mejor persona del mundo o, en su defecto, la peor. En el caso del padre del actor no hay duda de que era lo primero.
“Estos días tus amigos de siempre me hablaban de todo lo bueno que había en ti, que era todo, y mi amor crecía y crecía de saber que elegiste estar en la cara buena y amorosa del mundo”, cuenta su propio hijo: “Tu bondad y nobleza traspasaba el pecho de cada persona que tuvo la dicha de cruzarse contigo. Porque ese era tu superpoder, el amor que irradiabas y tu risa, exagerada y disfrutona. Ojalá volver a escucharte, reír así una vez más… Daría lo que el diablo me pidiera”.
Un bonito recuerdo en medio de un doloroso duelo. “[Tu muerte es] como si hubiera perdido un poco el equilibrio de todo, como si tuviera que entender de nuevo la vida, como si doliera el aire. Será que perder tu raíz dentro mi, hace que se me tambaleen todas las ramas. Y no paran de caérseme las hojas”.
“Aunque ahora no exista consuelo entre nosotros, estaremos bien, seguiremos cuidándonos los unos a los otros. Pero, papá, danos unos días que te lloremos y podamos sacar poco a poco los camiones de tristeza que aparcaron y taponaron nuestras puertas”, confiesa.
“Fuiste el mejor padre, marido y abuelo que esta familia haya podido nunca desear. Gracias por la vida que nos has regalado. Gracias por tu hermoso legado. Me queda el pensamiento mágico de, de vez en cuando, mirar atrás y verte de lejos, riendo y gritando que sé ir solo”, terminando con un “te amo, papá”.
Dicen que es ley de vida que un hijo sufra la pérdida de sus padres (y no al revés). Pero eso le resta ni un ápice de dolor cuando llega tan triste momento, porque un hijo no conoce la vida sin la presencia de un padre. Hace tan solo unos días Dani Rovira perdía suyo, una triste noticia que compartía él mismo a través de sus redes sociales con una sentida carta de despedida. “No hace ni dos días que decidiste marcharte y ya noto que algo falta”.