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SE CASA EL QUE FUE SU PRÍNCIPE

Adiós, princesa: la boda que borrará todo rastro real de Corinna Sayn-Wittgenstein

La que fuera amiga entrañable del rey Juan Carlos tendrá muy díficil seguir utilizando su título tras la boda de su ex, el príncipe Casimir, con la modelo Alana Bunte

Foto: Corinna Larsen en una imagen de archivo. (Getty)
Corinna Larsen en una imagen de archivo. (Getty)

Aunque cueste creerlo, la boda de Carlota Casiraghi no será la única con sangre real este fin de semana. En Alemania se casa el príncipe Casimir zu Sayn-Wittgenstein-Sayn con la modelo norteamericana Alana Bunte. A priori, el nombre del novio no nos diría nada si no fuera porque se trata del segundo marido de Corinna Larsen, la que fuera la 'amiga entrañable' del Rey emérito, testigo de su accidente en Botsuana y uno de los motivos por los que se tambaleó el reinado de don Juan Carlos, quien, casualidades de la vida, está a punto de decir adiós a sus actos institucionales.

La boda tendrá lugar este sábado, 1 de junio. Será en el castillo de Sayn, propiedad de la familia de Casimir desde hace más de 400 años. Está situado en el estado de Renania Palatinado, al este de Alemania, hasta donde viajarán más de 350 invitados, entre los que se encuentran destacados miembros de la nobleza y la jet set europea, incluidos Christian de Hannover y Alessandra de Osma, a los que se espera por la buena amistad que une a Casimir con el hijo de Ernesto de Hannover. De hecho, los futuros novios estuvieron invitados a la boda de Christian y Sassa en Lima (Perú), por lo que su presencia en el castillo de Sayn se da por segura.

Casimir zu Sayn-Wittgenstein-Sayn y Alana Bunte. (Palacio de Sayn)
Casimir zu Sayn-Wittgenstein-Sayn y Alana Bunte. (Palacio de Sayn)

Pero ¿en qué puede afectar esta boda a la vida de Corinna? Mucho, si tenemos en cuenta que durante muchos años se ha servido del apellido de su exmarido y de su título de princesa para darse a conocer en las más altas esferas de diferentes países, en los que establecía contactos que luego le servían para llevar a buen puerto negocios de terceros. Un apellido y un título que utilizaba en las escasas entrevistas que ha ofrecido en estos años o en los correos electrónicos que se cruzaba con sus contactos profesionales.

Un 'privilegio' que se le acababa en 2017, doce años después de su divorcio, cuando la familia Sayn-Wittgenstein-Sayn enviaba un comunicado a varios medios españoles para dejar clara la situación: "De acuerdo con la ley alemana y el Código de Familia de la Casa Real Sayn Wittgenstein Sayn, es Corinna Larsen Adkins desde el divorcio con nuestro hijo, el príncipe Casimir, el 5 de octubre de 2005. Ya no tiene derecho al título de 'princesa' o el título de 'Alteza (S.A.S.)". Una afirmación que ella rebatía a través de abogados: "En lo que respecta al derecho alemán, la posición es clara. A Corinna zu Sayn-Wittgenstein-Sayn le asiste el derecho pleno y legítimo de haber hecho uso del apellido tras casarse y de seguir utilizando el apellido de casada tras divorciarse. Por este motivo, tampoco hay limitación alguna respecto del uso por parte de ella del tratamiento -si deseara utilizarlo- ya que forma parte de su nombre y no existe de manera independiente a este".

Corinna Larsen, en una imagen de archivo. (Getty)
Corinna Larsen, en una imagen de archivo. (Getty)

Aunque se resista, la amiga del rey Juan Carlos ya no es Corinna zu Sayn-Wittgenstein-Sayn, algo que se ha encargado de aclarar la familia de su exmarido, borrando todo rastro de ella de su árbol genealógico y de su página web. No es princesa ni es alteza real, dos honores que a partir de este sábado le pertenecen a Alana Bunte, la mujer que ocupa el corazón de Casimir y que será, tras el 'sí quiero', la nueva princesa.

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