Logo El Confidencial
Repudios y piruetas

Los escándalos del rey de Tailandia un año después de su (carísima) coronación

Parece que fue ayer cuando a Rama X le colocaban una corona hecha de oro y diamantes o unas zapatillas del mismo material, pero han pasado ya 365 días, no exentos de polémicas

Foto: El rey Maha Vajiralongkorn. (EFE)
El rey Maha Vajiralongkorn. (EFE)
Autor
Tiempo de lectura5 min

Maha Vajiralongkorn se convirtió en rey de Tailandia, el décimo de la dinastía Chakri, conocido como Rama X. Aunque su padre había fallecido tres años antes (octubre de 2016), Maha pidió que no se realizara una ceremonia de coronación hasta que no se cumpliera el periodo de luto. El 4 de mayo de 2019 comenzaban los fastos de una celebración que duró tres días, en la que se invirtieron cerca de 30 millones de euros y en la que casi 10.000 miembros de las fuerzas de seguridad fueron movilizados en torno al palacio. Empezaba el reinado de un monarca que desde entonces no ha dado más que quebraderos de cabeza a su pueblo y titulares a los medios internacionales.

El primero, con la propia coronación, en la que no solo se gastó una cantidad muy alta para el festejo, sino que se hizo un acopio de ostentación que incluía un desfile de diez elefantes blancos, una duración de siete horas y una corona de más de 7 kilos de peso, elaborada en oro y diamantes, y unas zapatillas del mismo material, que estaban entre los atributos reales que recibió, así como un desfile de súbditos que incluían reverencias algo desfasadas para el mundo en el que vivimos. Pero sus decisiones rodeadas de polémica habían empezado antes: cuando asumió el trono, el 1 de diciembre de 2016, se dedicó a fortalecer su poder con la aprobación de varias reformas legales que, entre otras cosas, han puesto bajo su única autoridad el vasto patrimonio de la Corona y varias agencias estatales responsables de su seguridad. La ley de lesa majestad castiga con penas entre 3 y 15 años de cárcel a quienes critiquen o emitan comentarios que se consideren insultantes para la familia real. Maha se convertía así en un rey con poderes absolutistas que podía hacer y deshacer a su antojo. Y así lo ha hecho en este primer año desde su coronación.

El rey Maha, con la reina Suthida. (EFE)
El rey Maha, con la reina Suthida. (EFE)

El horror de la sala de los placeres

El rey de Tailandia nunca ha gozado de la popularidad de su padre. Una de las razones es que vive la mayor parte del tiempo en Baviera, Alemania, y el pueblo no conoce nada acerca de su trabajo cotidiano. De hecho, desde que comenzó la crisis del covid-19, el rey y su extenso séquito se desplazaron a un hotel de lujo alemán, donde vive semiconfinado. De hecho, uno de los más recientes escándalos protagonizados por el monarca fue cuando decidió saltarse el confinamiento impuesto por el gobierno de Merkel para coger un avión privado que hizo escala en Zúrich para recoger a su esposa​ y dirigirse a su país de origen para participar en el día Chakri, una festividad que celebra la llegada al trono de Phra Phutthayotfa Chulalok, la dinastía a la que pertenece el monarca.

El grupo de mujeres son drogadas y puestas a merced del rey

Mientras el rey se ausentaba, atrás dejaba un harén de concubinas que han sido motivo de otro escándalo que le ha salpicado: según revelaciones del periodista MacGregor Marshall, el grupo de mujeres que acompañan a Maha en su encierro germano son drogadas y puestas a su merced en una habitación llamada "la sala de los placeres". Además, asegura que las amantes del soberano sufren una presión psicológica similar a la de los miembros de una secta. Para constituir su harén, Rama X (el otro nombre con el que se conoce al rey) escogería a chicas jóvenes. Son mujeres que se alistan en el ejército con la esperanza de ser vistas por el soberano como una oportunidad de ascender socialmente y de enriquecerse.

La consorte repudiada

En octubre de 2019, la Casa Real tailandesa comunicaba que se había desposeído del título de consorte del rey a Sineenat Wongvajirapakdi pocos meses después de este inhabitual nombramiento que había caído en desuso, no en vano no se utilizaba desde hacía casi cien años. El monarca la había dado ese título coincidiendo con su 67 cumpleaños después de haberse casado con su cuarta mujer, Suthida Vajiralongkorn Na Ayudhya, una azafata de vuelo.

El rey, con la consorte repudiada. (Reuters)
El rey, con la consorte repudiada. (Reuters)

En algún momento, Rama X debió de perder el interés por ella y a su vez Sineenat, a la que el comunicado definía como una mujer "ambiciosa" que quiere actuar "en todos los sentidos igual que la reina", perdió el amparo del monarca. Otras de las ofensas que se le atribuyeron fue "insubordinación al rey y a la reina", mostrando una gran "falta de gratitud" y generar descontento entre el personal de la Casa Real.

Aterriza como puedas

A todo esto tenemos que sumarle la arbitrariedad que mueve al monarca para actuar de forma caprichosa: a principios del mes de abril, según publicaban algunos medios alemanes, Rama X se había puesto a los mandos de su Boeing 737-800 para sobrevolar los cielos de Alemania (desde Múnich a Dresde o Hannover) y realizar diversas destrezas aéreas, entre ellas, una peligrosa maniobra conocida como 'touch and go' (tocar y salir), que consiste en hacer aterrizar el avión para acto seguido, sin llegar a detener el aparato, volver a hacer que despegue.

Un año después de su coronación, la popularidad del rey es tan baja en su propio país que se ha viralizado el hashtag #porquénecesitamosunrey. Veremos cuál es su próxima ocurrencia.

Casas Reales

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios