Es noticia
Menú
La infanta Cristina: del amor desmedido a la indiferencia en Ginebra
  1. Casas Reales
Opinión

La infanta Cristina: del amor desmedido a la indiferencia en Ginebra

Las últimas imágenes de la infanta e Iñaki Urdangarin en Ginebra reflejan su situación sentimental, pues parecen desconocidos que iban a compartir piso sin más

Foto: La infanta Cristina, en una imagen de archivo. (Reuters)
La infanta Cristina, en una imagen de archivo. (Reuters)

Las últimas imágenes públicas de la infanta Cristina en Ginebra con su todavía marido Iñaki Urdangarin dan idea de cómo está la situación emocional entre ellos. Para los viandantes que coincidieran en ese paseo y no tuvieran constancia de quiénes eran, la imagen que proyectaban era la de dos desconocidos que iban a compartir piso por primera vez. Ni una sonrisa ni un gesto cursi de complicidad ni, menos aún, el contacto físico de tomarse de la mano, como en otras ocasiones.

La historia de amor está finiquitada y la música de fondo podría ser la canción de Rocío Jurado 'Se nos rompió el amor'. O, en el caso del que fuera duque de Palma, 'Ya es tarde, señora', para recomponer un matrimonio que se encuentra a la espera de la firma del divorcio. Cada uno de ellos mide sus tiempos, pero no tiene mucho sentido alargar una situación que ya está en su fase final.

placeholder Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina, en una imagen de archivo.(Getty)
Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina, en una imagen de archivo.(Getty)

Hay que recordar que la infanta se casó cuando su estatus era el de pertenecer al organigrama de la familia real. Con el caso Nóos bajó el escalón y junto a la infanta Elena, que pagó indirectamente las tropelías del cuñado, pasó a ser familia del Rey. Un conglomerado donde estaba la duquesa de Badajoz y siguen sus hijos, los Gómez Acebo y doña Margarita, y los Zurita Borbón.

El matrimonio se inscribió en su día en un registro especial donde se apuntan, además de los casamientos, las defunciones y cualquier hecho “o acto inscribible con arreglo a la legislación sobre Registro Civil”, según el Real Decreto 2917/198. Es decir, que cuando se hicieron las capitulaciones pertinentes también se barajaban futuros incidentes o la “interrupción de la relación matrimonial”, el eufemismo que utilizaron para anunciar que la historia de amor ya no era tal.

placeholder La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, el día de su boda. (Cordon)
La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin, el día de su boda. (Cordon)

Si hay divorcio, aunque ya la hermana de Felipe VI no sea familia real, habría que tener en cuenta lo que ambos firmaron e incluso el aspecto económico. Hasta ahora, la infanta Cristina mantiene la unidad familiar con su sueldo, según publicaba Pilar Eyre. Oficialmente, Iñaki no tiene ingresos, aunque la duda siempre esté ahí por las cantidades que había recibido de instituciones públicas y que figuran en el sumario del caso Nóos.

El matrimonio era indeleble, pero el paso por la cárcel trastocó la vida del que fuera deportista olímpico y decidió que su agenda sentimental la marcaba él. La aparición de Ainoha Armentia como cuidadora sentimental cambió las prioridades afectivas. Los que le conocen dicen que "Urdangarin siempre ha sido muy enamoradizo". En este sentido, su biografía emocional lo prueba.

Foto: La infanta Cristina e Iñaki Urdangarin. (Ilustración: Irene de Pablo)
Los 10 días de la infanta Cristina en España, paso a paso: solo 10 minutos con Urdangarin
Silvia Taulés Ilustración: Irene de Pablo Infografía: Rocío Márquez

Antes de llegar a la infanta Cristina, fue solapando relaciones y después, también, como demuestra su relación con su compañera de trabajo en la gestoría. Mientras tanto, la infanta Cristina seguía con su vida familiar en Ginebra a la espera de que su marido se trasladara al domicilio conyugal y así volver a empezar. Nada de esto ha sucedido y la imagen más descriptiva ha sido precisamente ese paseo de 'compañeros de piso' por las calles de Ginebra que esta semana publicó 'Lecturas'. La excusa de la visita era Irene, la pequeña de la casa, que aún tiene que procesar una historia que, como a su madre, le ha pillado con el pie cambiado.

La infanta Cristina no quiso más puestas en escena de una reconciliación que no pasará y dejó el piso que había sido común para viajar a España. En esta nueva película la banda sonora ya no es la del final feliz de 'Pretty Woman', sino la del 'Titanic'.

* Si no ves correctamente este formulario, haz click aquí

Las últimas imágenes públicas de la infanta Cristina en Ginebra con su todavía marido Iñaki Urdangarin dan idea de cómo está la situación emocional entre ellos. Para los viandantes que coincidieran en ese paseo y no tuvieran constancia de quiénes eran, la imagen que proyectaban era la de dos desconocidos que iban a compartir piso por primera vez. Ni una sonrisa ni un gesto cursi de complicidad ni, menos aún, el contacto físico de tomarse de la mano, como en otras ocasiones.

Infanta Cristina Iñaki Urdangarin Familia Real Española
El redactor recomienda