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Asia Gardens: si te has quedado con ganas de ir a Tailandia, este es tu destino (en Alicante)

Por algo ha sido nombrado el mejor hotel de España en los World Travel Awards. Por sus siete piscinas, sus ocho restaurantes, su ruta botánica, su spa, sus suites y todo el lujo oriental

Foto: El hotel Asia Gardens es un paraíso tailandés en Alicante. (Foto: Cortesía)
El hotel Asia Gardens es un paraíso tailandés en Alicante. (Foto: Cortesía)

Acaba de ser nombrado el mejor hotel de España 2018 en los World Travel Awards, que son una referencia en esto de los viajes y el turismo, y la verdad es que no nos extraña en absoluto. El Asia Gardens es el lujo asiático hecho hotel, apellidado por supuesto Thai Spa, no podía ser de otra forma, y en Finestrat, entre la sierra y el Alicante más playero, el de Benidorm, solo que oculto en su propia exuberancia, nadando en la abundancia de sus piscinas que son infinitas y entre sus palafitos, que lo vuelven todo muy oriental. Nos colamos en este jardín para comprobar cómo es un auténtico edén. Sin exagerar.

Como en un poema de Ruben Darío

Tal vez no piruetee el bufón vestido de rojo ni haya una princesa triste (o puede que sí) como entre los versos del nicaragüense, pero no faltan los jardines tropicales, el evocador sonido de las cascadas, las piscinas, que son siete (cuatro de ellas climatizadas), las flores aromáticas y toda la suntuosidad que pondrá tus sentidos a mil en medio de 375.000 metros cuadrados que resultan, la verdad, modernistas, por el refinamiento, el cosmopolitismo y la efusión estética. Es también un vuelo a Phuket, Bali, las Maldivas o las Seychelles, porque, en efecto, este hotel no podía ser más exótico ni poner más lujo al alcance de sus huéspedes. El que lo probó lo sabe.

El Asia Gardens es así de lujoso y de tailandés. (Foto: Cortesía)
El Asia Gardens es así de lujoso y de tailandés. (Foto: Cortesía)

De la palapa a Koh Samui

Esa vivienda al aire libre de origen filipino techada con palmas secas y soportada por madera también de palma, ahora convertida en restaurante, paradójicamente de cocina mediterránea (viva la fusión), La Palapa, y esta isla de Tailandia que suena a verano eterno y vacaciones, Koh Samui, donde se sirve comida asiática, son solo dos de los ocho espacios gastronómicos que alberga el Asia Gardens. Faltarían el buffet Udaipur (ecos del Rajastán indio), el internacional In Black, el Champagne Bar, que sirve sushi, el italiano Lombocci, The Island, un templo de la carne, y el Bonsai, que exclusivo es poco.

¿Un viaje al sudeste asiático?

Los responsables de este hotel se han propuesto que todo el que cruce a este lado del espejo sienta que en realidad está en el sudeste asiático, por eso la experiencia es de inmersión total, sin fisuras. Ahí están los palafitos privados, las camas balinesas y este “sorprendente jardín en que hay un encantador hotel”, como dicen. Nada de hotel con jardín sin más.

El Asia Gardens lo tiene todo pensado para el placer máximo. (Foto: Cortesía)
El Asia Gardens lo tiene todo pensado para el placer máximo. (Foto: Cortesía)

… Y una experiencia zen

Porque aquí todo es paz, armonía y calma. Se ve sobre todo cuando se recorre el caminito, casi de tango, que transcurre entre plataneros, hibiscus, palmeras y muchísimas plantas a cual más exótica (hay hasta 300 especies y un maxibonsái), para llegar al Thai Spa, que ya es lo más de lo más con su carta de masajes, encabezada por el tradicional tailandés, ofrecido por masajistas formados (sic) “en el exclusivo templo del Wat Po en Tailandia”. La recomendación de la casa es reservar un palafito en el exterior para disfrutar de este placer sin igual en medio de la naturaleza. Despues, vendrá el relax en la piscina climatizada interior y la hora del té, no necesariamente a las 5.

Así es la piscina del Thai Club. (Foto: Cortesía)
Así es la piscina del Thai Club. (Foto: Cortesía)

Champán, helipuerto y una suite balinesa

Al palafito pueden llegar también el champán y las frutas, frescas o en smoothie. Y al hotel, los helicópteros, porque, atención, dispone de helipuerto privado para sus privilegiados clientes. Para las parejas, hay espacios reservados, como puede ser la piscina Caras de Angkor, y una suite de quitar el sentido, la Langkawi, con techo abuhardillado y decoración balinesa. Para las familias con niños, hay miniclub abierto la mayor parte del día y un servicio de minicenas. Y lo que toca en otoño es un retiro que dura entre 3 o 7 días con tratamientos específicos en el Thai Spa, que luego llegará la primavera y habrá que hacer la ruta botánica.

La suite Langkawi, con su techo abuhardillado. (Foto: Cortesía)
La suite Langkawi, con su techo abuhardillado. (Foto: Cortesía)

Dónde: Rotonda del Fuego, Terra Mítica. Finestrat (Alicante).

Precio: desde 270 euros.

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