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Cuando calienta el sol...

La puesta de sol de Luis Miguel: cómo envejecer bien y con un poco de ayuda

Astro rey de los 80 y 90, habíamos asistido al paso de los años de Luis Miguel sin darnos cuenta de que los 50 le rondaban y su última foto nos lo deja claro. Ya no le preocupa cumplir años

Foto: Una de las últimas apariciones públicas de Luis Miguel en 2019. (Getty)
Una de las últimas apariciones públicas de Luis Miguel en 2019. (Getty)

Aunque la serie de Netflix 'Luis Miguel' nos haya hecho recordar aquella época dorada en la que Sole Mio -como su madre le llamaba- lucía un gesto aniñado y un pelo ochentero lleno de volumen -hay cosas que nunca cambian-, poco queda de aquella imagen.

A unos meses de cumplir los 50, el Sol de México ha relajado su ritmo de vida y da varios conciertos anuales, lejos de aquellas giras mastodónticas con las que consolidó su carrera, y parece que este cambio de ritmo y de actitud no solo se han proyectado en su vida personal o en su música, sino también en su imagen.

Hace unos años habría sido impensable ver a Luis Miguel con el cabello cano o sin broncear, pero ahora el cantante parece estar más cómodo que nunca con su imagen. Aunque el proceso de aceptación del envejecimiento depende de cada persona, se activan una serie de procesos psicológicos característicos de esta etapa, según apunta Mª Victoria Sánchez, directora de Grupo Laberinto Psicoterapia para la Salud: “Hay un factor importante que tiene que ver con la aceptación y la adaptación. Influirá si yo acepto los cambios que van ocurriendo y cuánto me preocupa la valoración que los demás puedan hacer de mí”.

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Frente a todo pronóstico y a la actitud coqueta que hasta ahora había demostrado Luis Miguel, la revelación de una fotografía en Instagram hacía que cientos de portales pusieran el grito en el cielo al respecto de su imagen ya que se le veía “demasiado mayor”. Pero lo que muchos seguidores veían como un descuido y aprovechaban para criticar es en realidad una forma de saber llevar bien los años, no queriendo ocultarlos: patillas largas, pelo canoso o rostro más relleno… Un hombre a punto de cumplir 50 años.

Luis Miguel, en un concierto en Las Vegas en 2019. (Getty)
Luis Miguel, en un concierto en Las Vegas en 2019. (Getty)

“En la medida en que me puedo adaptar a las diferentes etapas del ciclo vital, podré tener una vida más satisfactoria al conectar con el sentido vital”, señalan desde Grupo Laberinto como explicación a la imagen de seguridad frente al paso de los años del cantante y a pesar de vivir en un entorno en el que su imagen se ve constantemente analizada.

“Para personas que han estado muy expuestas por su profesión, como es el caso de Luis Miguel, puede resultar más costosa la aceptación del paso del tiempo. Van a ser juzgados de forma pública en mayor medida que otras personas, en una sociedad en la que se ensalza la juventud y la belleza como algunos de sus valores imperantes”, concluye la doctora.

Luis Miguel en 2008. (Cordon Press)
Luis Miguel en 2008. (Cordon Press)

Sin embargo, lo que a simple vista puede parecernos un rostro muy natural es resultado de un abusivo uso de las infiltraciones, según Leo Cerrud (www.doctorleocerrud.com), experto en medicina estética: “Este señor, guaperas clásico donde los haya, tiene una cara excesivamente voluminosa, sin sombras, ni gestos. Además, la frente y los ojos están hieráticos, igual que las rubias de Hitchcock. La risa está también alterada y rara”. Así desmenuza el doctor el rostro del cantante.

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Así que lo de aceptar el paso de los años sería más bien cosa de su cabello clareado y sus patillas blancas. Según el doctor, en la cara de Luis Miguel hay rellenos faciales para aumentar volúmenes en mejillas y pómulos y bótox en frente, entrecejo y patas de gallo “con el fin de paralizar arrugas y líneas de expresión", apunta. “Intentan que se vea más joven pero lo que han conseguido es feminizar un rostro”, critica el experto en medicina estética, de cuyo ojo no se escapa ni la más sutil modificación.

Luis Miguel en 2019, 2015 y 2010. (Getty / Gtres)
Luis Miguel en 2019, 2015 y 2010. (Getty / Gtres)

Pero si hay algo que no ha cambiado en absoluto en la imagen del cantante mexicano es su tupé, un cada vez más alto peinado que resiste a la caída estacional y que le mantiene en el club de los afortunados que no conocen la palabra alopecia. Siempre ha lucido pelazo y lo seguirá haciendo hasta terminar con las existencias mundiales de laca. Eso sí, su cabello dorado, que se fue oscureciendo poco a poco, ahora se ha visto aclarado por las canas en un intento de naturalidad al que se han sumado unas gruesas y largas -más de lo habitual en él- patillas.

Luis Miguel en 2004. (Cordon Press)
Luis Miguel en 2004. (Cordon Press)

Podría decirse que el momento en el que la cara del cantante parecía más paralizada frente al paso de los años habría sido el pasado 2019, por lo que las infiltraciones irían eliminándose poco a poco. “La buena noticia es que probablemente sea temporal y por fortuna con los meses todo volverá a como era, pero esperemos que esta vez esté mejor aconsejado”, concluye Cerrud. De ahí que en la última foto del rey de México su rostro nos parezca más relajado y natural, acorde a su edad...Truco destapado.

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