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Las bodas de un día están muertas: así es el universo nupcial del lujo

Diferentes vestidos, varios días de celebración y presupuestos millonarios son algunas de las claves de las bodas de los más poderosos y acaudalados. Así se da el 'sí quiero' cuando la cuenta corriente está revestida de oro

Foto: Las bodas de un día están muertas: así es el universo nupcial del lujo

Los diseñadores y las celebrities han impuesto nuevas tendencias nupciales. Las bodas exigen ahora más de un vestido de novia, temáticas de toda índole, escenarios sorprendentes e invitados dispuestos a reservar al menos dos días de su agenda para celebrar los diferentes actos. La última en sorprender con una boda por todo lo alto ha sido la diseñadora de joyas Noor Fares, que celebró el enlace en Normandía. El primer capítulo de la boda (porque sí, como en todo cuento que se precie, hay diferentes episodios) era una fiesta temática dedicada a Las mil y una noches en un bazar indio recreado para la ocasión.

Los novios lucieron diseños de Manish Arora. La segunda ronda se centró en la ceremonia, que tuvo lugar en la iglesia de Santa Catalina y en la que la novia vistió un diseño de Giambattista Valli Couture. Las damas de honor lucieron vestidos de Missoni, joyas de Noor Fares y bolsos de Muzungu Sisters. La tercera ronda fue una fiesta en casa en la que Noor llevó un vestido con perlas de Alaïa. El DJ Seth Troxler amenizó la velada y un gran carrusel dio el toque festivo a la noche. La boda costó 7 millones de libras.

Inés García López, directora de marketing y comunicación de la agencia experta en viajes exclusivos y a medida Nuba, asegura que cada vez son más las parejas que optan por destinos exóticos para celebrar su enlace. "Suelen ser viajeros apasionados, con ganas de darse el 'sí quiero' en un ambiente distinto, en lugares ubicados en rincones únicos del planeta. Muchas de estas parejas desean casarse en un destino concreto que les vincula de alguna manera especial. Eligen un lugar que para ellos tenga un significado especial en sus vidas. Los destinos más demandados para casarse son los rincones paradisíacos bañados por el mar. Los amantes de los destinos tropicales y de playa eligen lugares como Seychelles, Maldivas, Riviera Maya o la Polinesia Francesa. Se trata de bodas celebradas en playas de arenas blancas y aguas cristalinas con el sonido de las olas rompiendo de fondo", explica. 

Anja Rubik en la boda 'gaucho' de Sofía Sánchez Barrenechea y Alexandre de Betak
Anja Rubik en la boda 'gaucho' de Sofía Sánchez Barrenechea y Alexandre de Betak
También fueron tres los días en los que se desarrolló la boda de Sofía Sánchez Barrenechea y Alexandre de Betak, celebrada en la Patagonia. El dress code era el mismo que trajo de cabeza a los invitados de la gala MET el pasado año: white and black tie. Las otras dos jornadas contaban con dress code propio, a cual más complicado: gaucho y tango smart. Darth Vader fue el elemento común de la boda, con su casco presente entre los invitados y alpargatas estampadas con el villano de Star Wars. El vestido de la novia lo firmaba Valentino y exigió 1.800 horas de trabajo. La aparición de Sofía fue precedida de niños y niñas ataviadas con diseños de Delphine Manivet. El menú corrió a cargo del chef Francis Mallmann y sus 240 empleados. El menú del segundo día de la boda incluyó 16 corderos.

Para la fiesta cumbia -los argentinos Ráfaga se encargaron de poner la nota musical-, las diseñadoras de Rodarte crearon dos vestidos específicos para la noche. Para disfrutar de la fiesta inspirada en el tango, la novia eligió un vestido de Anthony Vaccarello

Poppy Delevingne sabe que el que una boda dure un día no está de moda. La suya tuvo lugar en Londres, en Knightsbridge, donde contrajo matrimonio con un vestido de Alta Costura de Chanel (muy similar al que Blake Lively llevó en el estreno de Green Latern en el 2012). Cara Delevingne también lució un vestido de Chanel. Poppy tuvo nada más y nada menos que 17 damas de honor. La segunda parte de la boda tuvo lugar en Marrakech, donde Emilio Pucci fue el encargado de diseñar el vestido de novia. Suki Waterhouse, Georgia Jagger, Alexa Chung y Sienna Miller, vestida de Matthew Williamson (presente también en la boda), fueron algunos de los invitados. 

Es imposible hablar de bodas por todo lo alto y no mencionar la de Kim Kardashian y Kanye West, que se estima costó unos 30 millones de dólares. Celebrada en Florencia, comenzó con diferentes festejos días antes del gran día. El jueves, Kim disfrutó de una despedida de soltera en París en el hotel Costes. Las invitadas dieron un paseo por el Louvre y la Torre Eiffel y terminaron en una fiesta privada. El viernes, los invitados fueron a un brunch celebrado por Valentino en el Chateau de Wideville, un castillo de Valentino Garavani del siglo XVII. El ensayo de la cena de la boda (¿Su precio? 681.600 dólares) fue amenizado por Lana del Rey. Su actuación cuesta 2,8 millones de dólares. Los fuegos artificiales que continuaron costaron 204.201 dólares.

El vestuario de Kim antes de la boda es digno de desfile. Un vestido de Balmain valorado en 15.000 euros y un diseño de Valentino para el brunch de 55.000 euros fueron los elegidos. El vestido de la boda fue un Givenchy de 300.000 euros. Otras cifras a tener en cuenta. El pastel costó 5.500 dólares, el catering de Galateo, para 200 personas, rondó los 100.000 dólares. Las flores costaron 136.000 dólares, y la peluquería y el maquillaje, 65.000 dólares. Es decir: la boda costó más que 75 Lamborghini. 

Las bodas de lujo exigen agendas despejadas, presupuestos ilimitados y un pasaporte siempre a mano. Dar el 'sí quiero' no es tan sencillo cuando millones de euros esperan a ser gastados en las cuentas corrientes y los invitados tienen las redes sociales más seguidas del planeta. The show must go on. Las bodas, también.

 

 

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