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Belmonte, el bello pueblo de Cuenca donde podrás vivir una experiencia de cine (literal)

Tal vez no te suene mucho, pero has de saber que aquí rodaron Sophia Loren y Charlton Heston 'El Cid' y aquí tienen su feudo Javier Fitz-James Stuart Soto y familia. No te lo pierdas

Foto: El castillo de Belmonte ha sido plató de cine. (Cortesía Palacio Buenavista)
El castillo de Belmonte ha sido plató de cine. (Cortesía Palacio Buenavista)

A Cuenca le pasa como a Teruel, Zamora o Ciudad Real, que hay que recordar de vez en cuando que también existe. Y no hablamos ya de la capital y sus maravillosas casas colgadas y alrededores, que son ciertamente de asombrar, sino de la desconocidísima provincia, en la que se halla, por ejemplo, Belmonte. Un pueblo donde no solo nació Fray Luis de León, ese notable de nuestras letras (y libros de texto), sino por donde anduvieron estrellas de Hollywood de la talla de Charlon Heston y Sophia Loren, casi nada. Y es que en Belmonte, que presume de castillo imponente, se rodó buena parte de 'El Cid' y otras tantas películas. Así que, en efecto, estamos ante un pueblo de cine. Por supuesto, de los más bonitos de España y perfecto para escaparte este fin de semana (o el que viene). Lo tienes a solo hora y media de Madrid.

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Pequeño pero con relumbrón

Con el tiempo, así es la vida, ha caído en el olvido. No goza de la fama de Cadaqués ni de la de Mojácar, tampoco es visitado por hordas de turistas como Úbeda o Trujillo, pero tiene mucho no, muchísimo que contar. Decíamos de Fray Luis de León, pero esta fue la cuna también de Juan Pacheco, primer marqués de Villena y señor de Belmonte, que apoyó la causa de la Beltraneja contra Isabel la Católica, a todas luces la ganadora, y fue reino también de Eugenia de Montijo, la mismísima que llegó a ser emperatriz de Francia por su matrimonio con Napoleón III; tía bisabuela de Cayetana de Alba, por cierto. Y cuando vas por sus calles se nota. Que lo sepa tu Instagram (y otras redes).

Por las calles de este pueblo conquense. (Ayuntamiento Belmonte/Carmen Cespedosa)
Por las calles de este pueblo conquense. (Ayuntamiento Belmonte/Carmen Cespedosa)

Un plató de cine

Para empezar porque aquí se rodó esa película épica del héroe legendario español por antonomasia, 'El Cid', dirigida por Anthony Mann y producida por Samuel Bronson. Comenzaban los años sesenta y el filme sacaba a escena nada menos que a Sophia Loren y a Charlton Heston en un marco medieval pero con ínfulas de western y en nuestros pagos. Y no fue la única, porque después vino 'El crimen de Cuenca' (1981), de Pilar Miró; 'Los señores del acero' (1985), de Paul Verhoeven; 'Juana la Loca' (2001), de Vicente Aranda; 'El caballero Don Quijote' (2002), de Manuel Gutiérrez Aragón, y la última en sumarse a su filmografía, 'Tenma' (2006), una historia de amor en la España medieval entre una noble de aquí y un samurái, escrita y dirigida por Sergio Masán. Y no todo es ficción, porque hay constancia histórica de una embajada japonesa que pasó por el castillo de Belmonte de camino a Granada, al parecer, para visitar a Felipe II.

En el castillo de Belmonte hay visitas teatralizadas. (Turismo Castilla-La Mancha)
En el castillo de Belmonte hay visitas teatralizadas. (Turismo Castilla-La Mancha)

El señor del castillo, Javier Fitz-James Soto

Tras la emperatriz Eugenia de Montijo, el castillo fue habitado por su sobrino Hernando Fitz-James Stuart y Falcó, duque de Peñaranda, cuyos descendientes ostentan hoy su propiedad. Pertenece a la Casa de Alba, está considerado Bien de Interés Cultural y actualmente está en manos de uno de sus herederos, nada menos que Javier Fitz-James Stuart Soto, conde de Montalvo, quien en 2010 se ocupó de su rehabilitación junto a otros familiares, con ayuda de los Ministerios de Fomento y Cultura, a cambio de abrirlo al público. También se abre para bodas, recreaciones históricas y eventos. A Javier Soto, el padre de la hija de Isabel Sartorius (Mencía), casado con María Chávarri, con la que tiene dos hijos (Sol y Álvaro), por situarle, le fascina la historia (sobre todo, la suya).

El castillo es también el palacio de Eugenia de Montijo. (Castillodebelmonte.com)
El castillo es también el palacio de Eugenia de Montijo. (Castillodebelmonte.com)

No solo castillo, pero sobre todo

Hay que empezar por el castillo para luego dejarse caer hasta la villa, como hacen la murallas, abiertas por cinco puertas, de las cuales tres siguen siendo entradas. Portada gótica, techumbre mudéjar única, a la altura de la que luce la Alhambra de Granada o la Aljafería de Zaragoza... Tiene dos partes claramente diferenciadas: una defensiva y otra palaciega, que te trasladará de inmediato al mundo de Eugenia de Montijo, sobre todo cuando te internes en sus adentros y recorras sus salas, el tocador, el dormitorio, el despacho. El paseo por la historia sigue después en la colegiata de San Bartolomé, casi catedral y gótica, llena de joyas y donde fue bautizado el autor de aquel célebre verso de "qué descansada vida la del que huye el mundanal ruido", ese Luis de León abogando por lo que hoy llamaríamos desconexión. Y no se vayan todavía, que aún hay más: el palacio-alcázar de Don Juan Manuel, el sobrino de Alfonso X el Sabio, del siglo XIV, autor de 'El conde Lucanor', hoy convertido en hotel de lujo, al que iremos; la plaza del Pilar y una retahíla de conventos más que interesantes. Y luego está callejear y callejear.

En Belmonte es fácil viajar en el tiempo. (Ayuntamiento Belmonte/Carmen Cespedosa)
En Belmonte es fácil viajar en el tiempo. (Ayuntamiento Belmonte/Carmen Cespedosa)

... y con máquinas de asedio (= las de verdad)

Se llama Trebuchet Park y es un parque increíble con máquinas de las de asediar a escala real y está donde tenía que estar, a los pies del castillo. Un total de 40 ingenios, del mundo cristiano, del musulmán, del oriental y del Renacimiento, reconstruidos con el máximo rigor histórico según la documentación que se ha conservado en textos de la época, grabados, miniaturas, representaciones iconográficas y restos arqueológicos (www.castillodebelmonte.com). "Para asaltar torreones, cuatro Quiñones son pocos. ¡Hacen falta más Quiñones!" (fragmento de 'La venganza de Don Mendo", de Pedro Muñoz Seca). Pues eso.

Belmonte también tiene su molino. (Cortesía Palacio Buenavista)
Belmonte también tiene su molino. (Cortesía Palacio Buenavista)

En la ruta del Quijote

Aquí no solo hay castillo y colegiata, también molinos de los que se confunden con gigantes: el suyo propio, El Puntal, que conserva su maquinaria; los de Mota del Cuervo, que están a solo un paso; los de Toboso, a 15 kilómetros, y los de Campo de Criptana, a 45 km. Todo muy cervantino y quijotesco.

Dónde dormir

Lo más propio es quedarse en el Palacio del Infante Don Manuel (www.hotelspainfantedonjuanmanuel.es), que es un hotel spa cargadito de tradición pero moderno (desde 90 euros), primera venta de la Ruta de Don Quijote. O en el Palacio Buenavista (www.palaciobuenavista.es), una hospedería del siglo XVI, con patio porticado con columnas de piedra, en la zona más alta del pueblo, junto a la colegiata y con vistas al castillo (desde 60 euros). O en el Palacete Belmonte (www.palacetebelmonte.com), otro palacio al estilo castellanomanchego, asentado en la ladera norte del castillo. Con ellos te podrás hacer una idea del abolengo del lugar.

Palacio del Infante Don Juan Manuel. (Cortesía)
Palacio del Infante Don Juan Manuel. (Cortesía)

Dónde comer

Lo típico de aquí, vaya por delante, son las gachas, las migas, el morteruelo, el gazpacho manchego, la caldereta ídem, el cochifrito, la sopa castellana, la perdiz escabechada o la paletilla de cordero asada, regado todo con vinos de la tierra (D.O. Castilla-La Mancha). Puedes disfrutar de estas delicias en el restaurante La Muralla (www.lamurallabelmonte.com), en Los Alarifes, dentro del Palacio del Infante Don Juan Manuel; en el mismo Palacio Buenavista o en la Alacena de Belmonte (www.alacenadebelmonte.es), también tienda de productos gourmet.

Un rinconcito del Palacio Buenavista, donde también podrás comer. (Cortesía)
Un rinconcito del Palacio Buenavista, donde también podrás comer. (Cortesía)

En los alrededores

Como nos gusta husmear por los alrededores, te vamos a proponer una visita a (lo que queda de) la ciudad romana de Segóbriga, que llegó a albergar teatro, anfiteatro, termas públicas, templos, mercados... Para saber más de cómo vivían aquellos locos (o no tanto) romanos. Está en la localidad de Saelices (Cuenca) y se accede a él desde la carretera de Carrascosa del Campo a Villamayor de Santiago (CM-310). También hubo esplendor romano en la Meseta.

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