El método Kakebo, el centenario sistema japonés para aprender a ahorrar
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El método Kakebo, el centenario sistema japonés para aprender a ahorrar

Contemplando los ingresos, los gastos fijos y los variables, el método kakebo pone en tus manos un sistema con el que podrás ahorrar y mejoras las finanzas

Foto: Método Kakebo, el sistema centenario japonés para ahorra en casa. (Pexels/Cottonbro)
Método Kakebo, el sistema centenario japonés para ahorra en casa. (Pexels/Cottonbro)

Los primeros días del año son ideales para plantearnos los nuevos propósitos que queremos tener en los próximos meses y, aunque lo cierto es que ya estamos en fechas de comenzar a olvidarnos de ellos, si el de ahorrar es uno de los tuyos, seguro que el método kakebo te hace replantearte la opción de no llevarlo a cabo, porque nos ofrece una forma sencilla y centenaria de conseguir ahorrar un poco de dinero.

No son pocos los sistemas japoneses que nos ayudan a hacer nuestra vida un poco más sencilla, como el método Oosouji, que nos inspira a la hora de limpiar y ordenar nuestra casa, pero también hay otros que nos hacen sentirnos un poco más felices, tal y como sucede al conocer y comprender las nueve claves en las que se basa el Hanasaki. En el caso del kakebo, encontramos un procedimiento práctico que, con constancia y compromiso por nuestra parte, nos ayuda a establecer un sistema con el que se puede llegar a ahorrar hasta el 35% del sueldo, aunque lo habitual es que sea menos.

placeholder Método Kakebo, el sistema centenario japonés para ahorrar en casa. (Unsplash/Josh Appel)
Método Kakebo, el sistema centenario japonés para ahorrar en casa. (Unsplash/Josh Appel)

Para conocer los orígenes de este sistema hay que viajar hasta 1904, que fue el año en el que la japonesa Motoko Hani desarrolló esta forma de organizar las finanzas, controlando el gasto y la economía casera. Gracias a este sistema, las mujeres japonesas encontraron la manera de manejar de manera efectiva las finanzas familiares en una época en la que muy pocas trabajaban, por lo que sus gastos personales dependían de la cantidad que pudieran ahorrar.

Motoko Hani es considerada una de las primeras mujeres periodistas del país, fundó la revista femenina ‘La Compañera de la Mujer’. Tanto el sistema creado como la revista estaban destinados a proporcionar herramientas a las mujeres para que tuvieran un poco más de independencia en una sociedad tradicional que comenzaba a modernizarse poco a poco y de la que hemos aprendido tanto, como la manera de reducir el estrés gracias al método Jin Shin Jyutsu.

Método Kakebo: constancia ante todo

El éxito de este sistema depende de cada uno, pues es necesario acercarse a él con sinceridad y constancia. Hablamos de sinceridad porque no servirá de nada engañarnos a nosotros mismos, ocultando datos a la hora de apuntarlos en nuestras listas, pero también de constancia porque este sistema es un poco costoso, y requiere prestar atención y dedicarle tiempo, también para reflexionar sobre los resultados obtenidos. Esta tarea puede ser un poco laboriosa, por suerte, publicaciones como la de Blackie Books, ‘Kakebo: el libro de cuentas para el ahorro doméstico’ (que puedes comprar aquí por 17 euros), hace que sea más sencillo.

placeholder Método Kakebo, el sistema centenario japonés para ahorrar en casa. (Pexels/Vlada Karpovich)
Método Kakebo, el sistema centenario japonés para ahorrar en casa. (Pexels/Vlada Karpovich)

Tendremos que apuntarlo todo en nuestro cuaderno, que puede ser este que hemos señalado o cualquier otro, desde una página en blanco a un archivo de Excel, también una aplicación para el móvil, tan prácticas siempre como cuando organizamos una boda. El primer paso es anotar nuestros ingresos, si no son fijos lo mejor es hacer una estimación a la baja, para evitar sorpresas desagradables en el futuro. También debemos apuntar todos los gastos fijos que tenemos, como los pagos de alquiler, agua, luz... De la diferencia entre ellos obtendremos la cantidad de la que disponemos, sobre la que estableceremos un objetivo de ahorro. Este tiene que ser realista, no podemos esperar ahorrar el 100% de esa cantidad.

Cada día hay que ir apuntando todos los gastos que se tienen, estos se consideran variables y se dividen en varias categorías (como hemos apuntado antes, puede ser una tarea un tanto complicada al principio) como gastos de supervivencia, que relacionamos con la comida, el trasporte o la farmacia, los de ocio o una categoría de gastos extra para aquellos imprevistos que no podemos evitar. Todo tiene que quedar apuntado de forma diaria y semanal para, al final del mes poder hacernos una idea de en qué gastamos más dinero.

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Método Kakebo, el sistema centenario japonés para ahorrar en casa. (Pexels/Vlada Karpovich)

Porque apuntar los ingresos, los gastos, el presupuesto del que disponemos y nuestros objetivos es solo el primer paso de este método, una vez completado el proceso tendremos que reflexionar sobre lo que hemos conseguido. El final del mes es el momento de analizar lo que hemos ido apuntando de forma diaria, semanal y el resultado mensual final, para reflexionar sobre nuestros gastos y enfrentarnos a ellos, aprendiendo a ser más previsoras para evitar derroches innecesarios o para reajustar nuestros objetivos, si los estimamos a la baja.

El balance final es clave para el kakebo, porque nos ayuda a identificar esos gastos de los que no podemos prescindir y diferenciarlos de aquellos que no dejan de ser un capricho prescindible. ¿Hemos cumplido los objetivos? ¿Tenemos que reajustar lo que nos hemos propuesto? Estos minutos diarios que dedicamos a apuntar los gastos y el hecho de hacerlo de modo manual, nos ayuda a que seamos más conscientes de todos ellos. Una manera de calmar la mente, de aprender un poco más sobre nosotras mismas y que es una estrategia estupenda para llevar un mayor control sobre las finanzas del hogar.

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