'Melody', la "joya olvidada" sobre el primer amor que adora Wes Anderson y deberías ver con tus hijos
"La vi una sola vez, a los ocho, diez años... Desde entonces la he tenido casi siempre en la punta de la lengua". La frase es de un usuario de Filmaffinity que recuerda, con amor incondicional, la película 'Melody'.
Frases de aprecio que encajan con la aureola de clásico de una cinta quizá poco conocida pero adorada por los pocos que han tenido la suerte de haberla visto. En 1971, cuando se rodó, ninguno de los que participaron en ella podían imaginar que 55 años después (los cumple este mes de abril), esta historia infantil seguiría viva y teniendo un reducido y fiel club de fans.
Una escuela británica es el escenario de una improbable historia de amor. Dos niños, o más bien dos preadolescentes, Daniel Latimer y Melody Perkins, de once y doce años respectivamente, se enamoran. Aunque lo suyo parece un chiste o un delirio para los profesores o para sus propios padres, la cosa se pone seria cuando deciden casarse y así lo manifiestan.
Ante la negativa de todos, incluida la de Onrnshaw, el mejor amigo de Daniel, ambos deciden escaparse y vivir su romance libremente. La rebelión final de ellos y sus compañeros de clase contra los profesores es digna del 'Cero en conducta' de Jean Vigo en lo referente a la rebeldía infantil tal y como la hemos visto con el filtro del cine.
El relato, que quizá hoy sería imposible de rodar, partió de una idea de Alan Parker. En aquella época, el que más tarde sería el director de 'Fama' o 'El expreso de medianoche' era un jovencito de 26 años que trabajaba en el mundo de la publicidad. Como tantos otros, también soñaba con dar el salto a la gran pantalla. Recordando sus propias experiencias en una escuela británica cuando era un niño, escribió una trama que ofreció a David Puttnam y Charles Saatchi.
Al leerla, los productores se quedaron alucinados con una narración que capturaba esos momentos de los once o los doce años, los que algunas personas guardan como un tesoro y otras reviven como una pesadilla.
La atracción por los compañeros de clase, los primeros cigarrillos a escondidas o las trastadas al profesor de turno parecían más vivos que nunca en aquel escrito. Tengamos en cuenta que, en aquellos años, aún no existían 'Cuenta Conmigo', 'Verano Azul' y tantas otras.
Lo que en principio era una idea de Parker como guionista se fue materializando cuando Puttnam peleó por lograr los derechos de siete canciones de los Bee Gees. Así, el guion final acabó estructurándose teniendo en cuenta las extraordinarias 'To love somebody', 'Melody Fair' o 'First of May'.
Vista la película, es obvio que las melancólicas baladas del grupo no son un adorno más, sino que van avanzando la historia de esos dos pequeños que creen firmemente en su amor y en que las personas mayores son un verdadero coñazo. Como lo creyeron la Celia de Elena Fortún o la Matilda de Roald Dahl, aunque estos tenían cuatro o cinco años más que ellas.
El reparto era fundamental para conectar al público con una narración atípica, que en cierta forma también recuerda a la española 'Del rosa al amarillo' de Manuel Summers.
A finales de los 60, el musical 'Oliver!', basado en la obra de Dickens, acababa de arrasar en los Oscars y en taquilla. Los productores tuvieron claro que el taciturno Mark Lester, que había encarnado a Oliver Twist, debía ser el niño enamorado. Para acompañarle, se contrató al expresivo Jack Wild, que interpretaba al Artful Dodger en el recordado musical.
Más difícil lo tuvieron los productores para elegir a la niña, ya que hicieron un casting a más de cien pequeñas que finalizó cuando alguien recomendó a una de pelo largo y grandes ojos de apenas once años, Tracy Hyde.
Se acabaría haciendo famosa en todo el mundo con la que fue una de sus pocas intervenciones en el cine. Waris Hussein, el director, supo desde el principio que ella tenía que ser la tierna Melody del título.
Un 'fracaso' con vocación de clásico eterno
Con un presupuesto de apenas 600.000 dólares, el cuidado que se puso en la realización de 'Melody' sigue resultando extraordinario. Para escribir sus diálogos, Parker se paseó por docenas de colegios británicos grabando lo que los niños soltaban por la boca. Muchos de los insultos a profesores o de sus discrepancias con los adultos están sacados de la realidad pura y dura.
Pese al mimo y a la magnífica dirección de los pequeños o de la banda sonora (momentos tan poéticos como el del paseo de la protagonista por las calles de un Londres grisáceo, con el 'Melody Fair', de los Bee Gees, sonando de fondo, son difíciles de encontrar en el cine actual), 'Melody' pasó algo desapercibida. Sin embargo, medios como el 'New York Times' la pusieron por las nubes y no escatimaron en elogios en sus críticas.
Pero lo más sorprendente llegó de Japón. Tras recaudar unos 200 millones de yenes se convirtió en la séptima película extranjera más vista en el país nipón. Y en muchos países de Latinoamérica ocurrió exactamente lo mismo. Tracy Hyde recordaba en entrevistas posteriores, siendo ya una adulta, cómo recibía cartas de amor de niños de medio mundo y en varios idiomas.
Mucho tiempo después, el Wes Anderson que por entonces estrenaba 'Moonrise Kingdom' reconocía haberse inspirado, mientras elaboraba su propio romance infantil, en la película británica. "Las dos películas que realmente me han influido son británicas: 'Melody', que cuenta la historia de dos preadolescentes que quieren casarse, y 'Blackjack'", le contó él mismo a Sergi Sánchez en una entrevista para 'La Razón'.
Más de cinco décadas después de su estreno, 'Melody' es una especie de tesoro oculto para los que la vieron en su día y una película que deja con la boca abierta a todo el que se acerca por primera vez a ella.
Pocas veces se ha elaborado una crítica tan tierna, realista y poética a la sinrazón de los adultos o se ha hecho una oda al amor más puro de todos, el primero. Volver a 'Melody' es volver a las ilusiones de una época y una edad que no viene nada mal en los tiempos oscuros y locos en los que vivimos.
*'Melody' puede verse en Prime Video
"La vi una sola vez, a los ocho, diez años... Desde entonces la he tenido casi siempre en la punta de la lengua". La frase es de un usuario de Filmaffinity que recuerda, con amor incondicional, la película 'Melody'.