Unai Simón: así es el serio y discreto héroe de la selección en la Eurocopa
  1. Famosos
el nuevo 'santo'

Unai Simón: así es el serio y discreto héroe de la selección en la Eurocopa

El portero del Athletic de Bilbao es un jugador atípico, sin redes sociales ni tatuajes, que se ha sobrepuesto a las críticas para llevarnos hasta semifinales

placeholder Foto: Unai Simón, el héroe discreto de la Eurocopa. (Getty)
Unai Simón, el héroe discreto de la Eurocopa. (Getty)

Tres días antes del debut de la selección española en la Eurocopa, el guardameta vasco soplaba las 24 velas de su tarta de cumpleaños. Pese a su juventud y llevar tan solo tres temporadas en la élite del fútbol, Unai Simón se ha hecho con las riendas de un puesto tan decisivo como es la portería de la Roja. Tras su error ante Croacia, sus paradas en la tanda de penaltis ante Suiza le han convertido en el héroe de la competición y en un más que digno sucesor de Iker Casillas, que desde sus redes sociales le dejaba bendecido: "Grande Unai Simón. Top".

Este joven arquero, que ha pasado en pocos años de jugar al fútbol en el frontón de su pueblo de Murguía a ser titular en la Eurocopa, ni se podía imaginar llegar donde ha llegado en tan poco tiempo.

"Esas cosas nadie se las espera. Igual sueñas de vez en cuando viendo la televisión, poniéndote en el lugar de los futbolistas que veías desde pequeño. Pero jamás te planteas ser como ellos. Esto es una secuencia de sucesos y el momento llega", confesaba en una entrevista con 'El Correo' poco antes de arrancar la máxima competición continental.

Con fama de serio y de hombre tranquilo en cualquier circunstancia, Unai llegó al equipo bilbaíno siendo cadete y poco a poco fue ascendiendo por las categorías inferiores del club. Pero, además de su buen hacer bajo palos, una casualidad jugó un papel importante en que ahora esté en pleno foco mediático.

placeholder Unai Simón, en su primera temporada en el Athletic. (Getty)
Unai Simón, en su primera temporada en el Athletic. (Getty)

Cedido al Elche de segunda división en 2018 por el superávit de porteros en su club, a punto de empezar la temporada uno de ellos abandonaba el equipo y otro se lesionaba y el joven vitoriano era reclamado con urgencia para regresar a casa. Desde entonces se ha hecho con la titularidad rojiblanca, con la Supercopa de España y hasta con un título internacional: el europeo Sub 21.

Unai no es ajeno a las críticas, que encaja con entereza impropia de su edad, demostrando que personalidad le sobra. "La gente me dice que soy serio. Los partidos tampoco son como para divertirse", asegura este futbolista atípico.

Foto: Morata, en el partido contra Eslovaquia. (Getty)

Para empezar no tiene redes sociales, tampoco luce ninguno de los habituales tatuajes que adornan casi cada centímetro del cuerpo de muchos de sus compañeros ni se le ve luciendo cadenas de oro u otros complementos estrambóticos.

"Estoy al margen de ellas, no les encuentro ningún beneficio", decía en la COPE sobre su desinterés por lucirse en Instagram. "No es de mi agrado exponerme ante los medios. No soy una persona muy extrovertida. Prefiero exponerme a 60.000 personas en un campo que a 10 periodistas".

"Tengo un grupo de amigos muy sano al que le puedo contar cualquier problema, una novia, tengo mucha gente que me apoya", añadía Unai, haciendo referencia a una relación de pareja que lleva con tanta discreción que se desconoce la identidad de la afortunada.

placeholder El portero y Mikel Oyarzabal celebran la clasificación para semifinales de España. (Getty)
El portero y Mikel Oyarzabal celebran la clasificación para semifinales de España. (Getty)

Mucha culpa del éxito del portero la tiene su padre, natural de un pequeño pueblo zamorano, San Marcial del Vino, un policía destinado al País Vasco donde conoció a su madre, miembro de la Ertzaintza. Era él quien grababa en vídeo los primeros partidos del joven guardameta para que Unai los revisara con su entrenador y corrigiera los errores que había cometido.

"Mi familia no lo pasa bien viéndome jugar al fútbol. Salvo con mi padre, que creo que cada vez lo pasa peor, muchas de las conversaciones son ajenas al fútbol. No me dicen que gane ni nada. El mensaje es el que siempre me han transmitido: que me lo pase bien e intente disfrutar. Con la exigencia que me meto igual no disfruto tanto como debería. Estoy muy orgulloso de mi familia", declaraba el del Athletic también en 'El Correo'.

Orgullosos estarían también seguro sus padres, que le vieron ganar en San Petersburgo. Orgulloso está de él Luis Enrique, que antes de la tanda de penaltis ante los helvéticos le dijo: "Tú eres muy grande". Y orgullosos estarán todos los aficionados de la selección si sus paradas ayudan a vencer a Italia y lograr un puesto en la gran final.

Fútbol
El redactor recomienda