La historia de Guillermo Martínez, el premiado que cumplió su promesa a Letizia
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La historia de Guillermo Martínez, el premiado que cumplió su promesa a Letizia

Hablamos con uno de los premios Princesa de Girona, cuyo talento y trabajo han hecho que este jueves fuera uno de los protagonistas de la emocionante ceremonia

Foto: Guillermo Martínez Gauna-Vivas, en la entrega de premios. (Imagen cedida)
Guillermo Martínez Gauna-Vivas, en la entrega de premios. (Imagen cedida)

Una impresora 3D y un brazo fabricado con ella que puede cambiar la vida de muchas personas. Para muchos, puede sonar a una historia de ciencia ficción, y quizá hace unos años lo era. Pero hoy es ya una realidad y, de hecho, es lo que le ha servido a un joven madrileño para ser el ganador del Premio Fundación Princesa de Girona de 2020, en la categoría Social. Escuchándole, resulta increíble que solo tenga 26 años. Y de ellos, lleva cuatro cambiando la vida de mucha gente que, por diferentes circunstancias, carece de un brazo. Guillermo Martínez Gauna-Vivas fundó Ayúdame3D para poder cambiar la vida de estas personas. Su proyecto, su afán por ayudar a los demás y su trabajo han hecho que este jueves fuera uno de los protagonistas de la entrega de premios en una ceremonia, en la que, como nos ha confesado, pudo cumplir una promesa que le hizo a la reina Letizia unos meses antes.

placeholder Guillermo Martínez Gauna-Vivas, durante la ceremonia. (Imagen cedida)
Guillermo Martínez Gauna-Vivas, durante la ceremonia. (Imagen cedida)

PREGUNTA: Cuéntanos cómo surge el proyecto por el que has conseguido el Premio Fundación Princesa de Girona.

RESPUESTA: Ayúdame3D nació como un proyecto personal en 2017, cuando entregué varios brazos en 3D en Kenia de manera gratuita a personas amputadas que necesitaban estos dispositivos. Son brazos totalmente funcionales y mecánicos, que permiten abrir y cerrar la mano, que permiten trabajar, ir al colegio en caso de los niños. Es algo que les cambia la vida. Cuando volví a Madrid me planteé hacer algo que ayudara a más gente y fue cuando nació Ayúdame3D. Ahora estamos en 50 países entregando unos 250 brazos al año. Empecé en mi tiempo libre, pero ahora es mi trabajo. Somos un equipo de seis personas, pero lo más bonito es que tenemos una red de más de 100 personas con impresora 3D que nos ayudan y con una lista de más de 200.

Me había comprado una impresora 3D por mi cuenta y la utilicé en mi trabajo de fin de grado. Empecé entonces a estudiar todas las posibilidades y vi que se podía crear cualquier proyecto, cualquier prototipo. Yo ese verano me iba a Kenia para ayudar en un orfanato y pregunté si había alguien que necesitara estos brazos. Y así fue, me llevé los cinco que tenía y así empezó todo. Como te decía, empecé en mi tiempo libre. Hasta hace dos años trabajaba en una empresa de juguetes, de diseñador y desarrollador de producto. Era un trabajo que me encantaba, de las cosas que más me gustan. Pero llegó el momento en el que tuve que decidir. Así que decidí dejarlo hace dos años y dedicarme a Ayúdame3D a tope. Fue una decisión muy buena.

P: Cuatro años es muy poco tiempo para conseguir tantas cosas.

R: Ha sido todo muy rápido. Creo que hemos hecho muy buen trabajo de difusión, de ser transparente, de subir todo a las redes sociales.

placeholder La familia real, con los premiados. (EFE)
La familia real, con los premiados. (EFE)

P: ¿Qué supone este premio para ti y para Ayúdame3D?

R: El ser premio Princesa de Girona ya no es ser el chaval que está en su habitación con una impresora. Esto es algo serio, algo que realmente funciona, reconocido por un jurado profesional. Y eso también es un empujón para darnos a conocer y para que la gente realmente crea que esto está funcionando, que está ayudando. Por otro lado, también es un apoyo económico maravilloso, por qué no decirlo. Esto te ayuda a nivel difusión, a nivel reconocimiento, da seriedad a lo que haces. Pero también es una ayuda económica para continuar.

P: Estos premios se entregan a jóvenes de menos de 35 años. ¿Es una manera de demostrar que no solo hay la juventud irresponsable que tanto sale en los medios de comunicación actualmente?

R: Es la que llama la atención, desgraciadamente. Pero tampoco hay que idealizarnos a nosotros. También salimos, nos tomamos nuestras cervezas, hacemos las cosas normales que hace cualquier joven. Es verdad que se nos reconoce por algo que destaca. Y eso ojalá que se reflejara en los medios de comunicación tanto como lo negativo. Es que tampoco es la mayoría de los jóvenes la que es irresponsable: son pocos, pero hacen mucho ruido. Hay muchas personas con grandes proyectos, con ganas de ayudar.

P: ¿Qué otros proyectos tenéis desde Ayúdame3D?

R: No solo hacemos brazos, hacemos cualquier tipo de dispositivo que se pueda fabricar en 3D. Durante la pandemia entregamos más de 20.000 máscaras, a centros, farmacias. Uno de nuestros proyectos más chulos es la 'chemobox', que son unas cajas que cubren las bolsas de quimio de los niños que están en hospitales, con dibujos de superhéroes. Y otro proyecto parecido son los 'superkids'. A un niño que haya nacido con agenesia, necesite un brazo y le guste Spiderman, por ejemplo, va a tener un brazo de Spiderman, para que sea un 'superkid'.

P: ¿Cómo fue la ceremonia de entrega de premios?

R: Fue espectacular. Ya durante el ensayo fue superemocionante. Que te vea la gente, que vayan a conocer tu proyecto, que tu familia esté contigo… Es brutal. La pena fue que la entrega de premios como tal fue muy rápida. Pero es cierto que luego tuvimos tiempo para hablar con todos y yo pude hablar con Carmen Calvo, con el Rey, con la Reina y con la princesa Leonor y la infanta Sofía, porque les regalé unos 'helpis', que son unos muñecos solidarios que vendemos en nuestra web. La última vez que fui a Zarzuela a participar en un debate con más premiados, les regalé unos llaveros pequeñitos, también hechos en impresión 3D. Pero la reina Letizia me preguntó que dónde estaba su 'helpi', que ella quería uno, que nos seguía desde hace mucho y que pensaba que le iba a llevar uno. Le prometí que la próxima vez se lo llevaría. La próxima vez fue la ceremonia y le llevé dos para sus hijas. Les gustaron mucho. Tuve la suerte de poder estar hablando un buen rato con ellas. Me comentaron que les interesaba mucho la ciencia y les dije que lo próximo que tenían que tener en casa era una impresora 3D. Me ofrecí como voluntario para asesorarlas en lo que haga falta. Metí la idea por si colaba. También estaba el Rey delante y se lo dije a él también.

placeholder Guillermo, con la reina Letizia en su última visita a Zarzuela. (Imagen cedida)
Guillermo, con la reina Letizia en su última visita a Zarzuela. (Imagen cedida)

P: Mucha gente afirma que ganan en las distancias cortas.

R: Es verdad que yo tengo facilidad con cualquier persona, no me impone el hecho de hablar con gente conocida e importante. Fue una conversación muy normal, muy natural. Es que, al final, son personas. Les gusta hablar con gente, entretenerse y disfrutar de una conversación. También nosotros estábamos con la euforia del momento y eso también ayuda.

P: Y ya que compartiste tiempo con Leonor, ¿cómo la ves como futura reina?

R: Mis palabras no van a ser las más profesionales para decirlo, pero por lo que yo he conocido, la veo muy bien. Se pudo ver su discurso, su preparación… Al final se está preparando desde que nació para su papel. Tanto ella como su hermana son muy educadas. Pero también hay que pensar que siguen siendo niñas, son adolescentes. Hay que dejarlas disfrutar de este momento. Pero eso sí que es verdad: son dos chicas muy educadas, muy majas, con las que se puede tener una conversación de adultos sin problema. Fue una pasada poner conocer a la familia y, sobre todo, que me dieran un premio.

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