Camila sorprende en el hipódromo: dos looks y un significativo broche de diamantes, rubíes y zafiros
La esposa de Carlos III es una gran apasionada de los caballos, al igual que lo era su difunta suegra, Isabel II
Camila, en el hipódromo. (Gtres)
Por
R. R.
Aunque se encontraba de vacaciones, la reina Camilla ha decidido interrumpir su descanso veraniego para acudir al hipódromo de York.
El pasado viernes, la esposa de Carlos III realizó en este lugar una aparición sorpresa, pisando este hipódromo por primera vez convertida en patrocinadora real, un papel que solía pertenecer al príncipe Andrés. La realeza fue vista junto a William Derby, director ejecutivo del hipódromo de York.
Para la ocasión, Camila lució un elegante vestido de una de sus diseñadoras preferidas, Fiona Clare Aldridge. Se trataba de un modelo tipo abrigo en tono azul eléctrico, que complementó con zapatos de piel en color camel y un bolso acolchado de asas cortas en tono beige.
Camila con su look azul eléctrico, en el hipódromo. (Gtres)
Pero si algo destacó en su estilismo fue un broche de rubíes, diamantes y zafiros que, según informa Daily Mail, contenía las letras que forman el nombre "Minoru", el que fue uno de los caballos más exitosos del rey Eduardo VII.
El llamativo broche de Camila. (Gtres)
El sábado 24 de agosto, la reina británica volvió a cobrar protagonismo en el hipódromo de York, esta vez con un vestido en tono azul celeste y detalles de bordados florales en los puños, cuello y zona frontal, también de Fiona Clare Aldridge, por el que ya se había decantado dos meses antes durante una fiesta organizada en el jardín de Holyroodhouse, en Edimburgo. En aquella ocasión, combinó la prenda con una pamela azul celeste. Para este plan ecuestre, prefirió conjuntar su vestido con un sombrero color canela, un bolso de cuero rosa y zapatos claros.
Camila inauguró en el hipódromo el Bustardthorpe Stand, que ha sido diseñado para mejorar la experiencia de los asistentes a las carreras y que cuenta con tanques de recolección de agua de lluvia, paneles solares y un techo verde. Todo pensado en el cuidado del medio ambiente, una causa por la que su esposo, Carlos III, se interesa siempre de manera especial.
Camila con su look azul celeste, en el hipódromo. (Gtres)
Después de cortar la cinta ceremonial, la nuera de la difunta Isabel II realizó un recorrido por los jardines antes de ocupar su lugar en el palco real.
Como gran apasionada de los caballos, al igual que lo era la madre de Carlos III, Camila disfruta de este tipo de planes dentro del mundo de hípica. En esta ocasión, no disimuló su entusiasmo o su nerviosismo mientras observaba a las carreras con sus prismáticos, mostrándose de lo más expresiva.
Camila disfrutando en el hipódromo. (Gtres)
Finalmente, ella fue la encargada de entregar el trofeo al ganador del Ebor Handicap, que es la carrera más antigua de la historia de la organización y se remonta a 1843.
Aunque se encontraba de vacaciones, la reina Camilla ha decidido interrumpir su descanso veraniego para acudir al hipódromo de York.