Una tiara en usufructo, un dardo a Trump y la ausencia de Isabella: la familia real danesa y su comienzo de año
La tradicional gala de Año Nuevo volvió a reunir a la familia real danesa entre ausencias comentadas, decisiones de futuro y joyas cargadas de simbolismo
Como cada 1 de enero, la familia real danesa se reunió para celebrar la gala de Año Nuevo, un evento de máxima categoría que da el pistoletazo de salida a los eventos royals. Federico y Mary, anfitriones de la velada, estuvieron acompañados por la reina Margarita, su hermana Benedicta, el príncipe Joaquín y la princesa Marie, quienes pasaron las Navidades en Estados Unidos pero ya han viajado a Dinamarca para estar unos días en familia, y el príncipe Christian, el heredero al trono.
Eran muchos los que esperaban que Isabella hiciera su debut en esta gala tras alcanzar la mayoría de edad en abril del año pasado. Sin embargo, desde la casa real han querido dejar claro el motivo por el que la princesa no estuvo en la celebración. Y es que la hija de Federico y Mary todavía no ha decidido si va a ser una working royal o, por el contrario, va a labrar su propia carrera alejada de la Corona.
Hasta que no decida cuál va a ser su futuro sus padres prefieren que no participe en un acto tan relevante. La princesa continúa sus estudios y será este junio cuando se gradúe en el Oregard Gymnasium en la ciudad de Hellerup, al sur de Copenhague. Será entonces cuando decida qué quiere hacer con su futuro, y qué estudios universitarios cursará.
Federico y Mary siempre han dejado claro que quieren que sus tres hijos pequeños decidan libremente si trabajar o no para la Corona. En el caso del hermano del rey, Joaquín, sí ejerce representación oficial junto a su esposa, Marie, aunque el matrimonio reside desde hace años en Washington. Para compensar que vivan tan lejos viajan con asiduidad a Dinamarca, como ha ocurrido este Año Nuevo.
Una ocasión que nos ha permitido ver de nuevo a Marie vestida de gala y luciendo la tiara de Mauboussin. La joyería francesa fue la que en 2018, con motivo de la visita de Estado de Macron a Dinamarca, ofreció a la princesa crear su propia diadema. Ella misma la diseñó con ayuda de algunos profesionales de la maison y la llamó 'Nuit Claire' (noche clara), en referencia a los atardeceres de su país de adopción. Está realizada en oro blanco y adornada con pequeños diamantes y zafiros.
Desde un principio se dejó claro que la tiara es propiedad de Mauboussin y así será en el futuro. Sin embargo, han llegado a un acuerdo por el que la joyería permite que Marie lleve la pieza. Es, resumiendo, una especie de 'renting' o usufructo.
Quien también llamó la atención con sus joyas fue la reina Margarita, quien lució una original tiara con la que los medios daneses creen que quiso lanzar un dardo a Donald Trump. Fue un regalo que le hizo el gobierno de Groenlandia por sus cuarenta años en el trono en 2012. Realizada en oro amarillo, la tiara Nassut cuenta con varios motivos florales modernos y tiene unos pendientes a juego. Ambas piezas se hicieron con oro procedente de monedas fundidas y fueron diseñadas por Nicolai Appel, un orfebre groenlandés.
Trump se ha interesado en varias ocasiones en adquirir Groenlandia, algo a lo que se han negado en rotundo desde la isla y desde el gobierno danés. La elección de Margarita viene a demostrar los lazos entre Dinamarca y Groenlandia.
Como cada 1 de enero, la familia real danesa se reunió para celebrar la gala de Año Nuevo, un evento de máxima categoría que da el pistoletazo de salida a los eventos royals. Federico y Mary, anfitriones de la velada, estuvieron acompañados por la reina Margarita, su hermana Benedicta, el príncipe Joaquín y la princesa Marie, quienes pasaron las Navidades en Estados Unidos pero ya han viajado a Dinamarca para estar unos días en familia, y el príncipe Christian, el heredero al trono.