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Esta es la única sombra de ojos en la que invertir esta temporada

Dicen que el color que será tendencia, más allá de lo que el Pantone dicta, será el teja rosado. Pero frente a los rumores, el mundo del maquillaje ya ha hablado y solo hay un color para los ojos

Foto: Rosie Huntington-Whiteley, en un desfile de Tom Ford. (Getty)
Rosie Huntington-Whiteley, en un desfile de Tom Ford. (Getty)

Charlotte, Huda, Kim, Mario Dedivanovic, Natalia Belda, Iván Gómez, Jo Baker… Da igual cuál sea la diosa o el dios del maquillaje que sigas, el evento que esperes anualmente, la cuenta de Instagram que te inspire cada mañana o la celeb cuyos beauty looks analices al milímetro porque todos, absolutamente todos, han probado o se han entregado sin reservas a la sombra cobre.

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¿De verdad? ¿La sombra cobre? Si esta ha sido tu reacción, conviene aplicar un pequeño matiz, porque el cobre ahora tiene un ligero toque rosado que puede recordar ligerísimamente al latón, pero que se ha colado en todos los maquillajes reseñables de lo que llevamos de año.

Después de abrazar a las sombras de ojos rosas y retirarles la etiqueta de 'colores imposibles', toca dejarlas un poquito de lado para retomar la entrega completa y sin reservas a un viejo conocido, el acabado irisado en una de sus tonalidades fetiche, el cobre. Ni dorado ni café, cobre. Aunque en otro momento hablaremos del naranja, que este año vuelve con fuerza, reconvertido en el color más fashionable del arcoíris, el maquillaje tiene algo que objetar.

Si te encanta sacarte partido y ves las sombras de ojos en particular y el maquillaje en general más como una herramienta que como una forma de expresión, estás de enhorabuena porque esta temporada -llámalo primavera, llámalo verano- vuelven las sombras de ojos habituales, las que podríamos clasificar como ponibles. Después de los marrones para los smokeys más sensuales, los colores cobrizos, jugando con tres elementos, naranja, rosa y brillo, se han convertido tímidamente pero con paso firme en el mejor recurso estético del maquillaje.

Precisamente prueba de ello fue el espectacular maquillaje de Penélope Cruz en la pasada edición de los Oscar. Vale, puede que su vestido de Chanel, reinventando un clásico e incorporando todos los posibles elementos inventados por la moda, fuera el epítome de la sofisticación, alabado por la prensa extranjera, pero las auténticas frikis de la belleza encontramos en su maquillaje la verdadera obra de arte, una suerte de smokey eyes con todo tipo de colores y texturas con el cobre como centro del maquillaje.

Con la combinación de colores, el maquillador consiguió darle dramatismo a la mirada marcando un toque de oscuridad en el párpado inferior y un ahumado rasgado en el superior, que se llenaban de luz al aplicar la sombra satinada bronce en el párpado móvil. El resultado era un maquillaje muy intenso pero luminoso. De este look de maquillaje descubrimos uno de los usos estelares de las sombras de este tono, el smokey de colores brillantes arriba y abajo.

Al aplicar sombra cobriza en todo el párpado superior y en el inferior, a modo de acento o delineado grueso, el resultado es el de unos smokey eyes muy diferentes ya que no hay ni rastro de oscuridad, es todo una luz cálida, como quemada, un ahumado muy terrenal. ¿Significa esto que solo favorece a los tonos de piel cálidos o a las mujeres morenas? En absoluto. Las primeras celebs en dejarse ver con estas sombras han sido en su mayoría rubias, desde la omnipresente Florence Pugh hasta Rosie Huntington-Whiteley o Scarlett Johansson.

Florence Pugh, con una versión del cobre algo más anaranjada. (Getty)
Florence Pugh, con una versión del cobre algo más anaranjada. (Getty)

Pero no solo del ahumado viven las sombras cobrizas. Los maquillajes más sencillos son sus otros grandes aliados. Sobre un párpado desnudo, se puede aplicar una de estas sombras de acabado metalizado, cubriendo todo el párpado y dejando una sensación jugosa que juegue con la luz. Se puede aplicar un tono ligeramente más claro en el lagrimal para potenciar ese efecto o utilizar la misma tonalidad cobriza de la sombra a modo de iluminador para crear un look monocromático muy cálido.

Otra variación de esta sombra es el delineado. Estamos demasiado acostumbradas a delinear el ojo con negro, que a ras de las pestañas puede ayudar a oscurecerlas, pero el resultado final, en muchas ocasiones, es el de un elemento sin sentido que 'no pega' con el resto del maquillaje. La gran Charlotte Tilbury, gran defensora de los cobrizos en todas sus variedades, de los más anaranjados a los rosados, propone un delineado en un color distinto como un marrón, un burdeos o un berenjena.

El bazar de cobre (o bronce rosado)

Por supuesto, para hablar bien de una tendencia y más concretamente de un color, nada como desmenuzar los cosméticos ideales para conseguir uno y otro acabado. Mientras las sombras en crema permiten trabajar con muchísima facilidad los colores cobrizos, adaptando la intensidad de la sombra con los propios dedos, las sombras en formato crayon hacen posible un trazo más preciso y las tradicionales nos dejan crear degradados más complejos. Está en tu mano elegir cuál encaja más contigo.

Sombras de ojos en crema.
Sombras de ojos en crema.

See-quins Glam Glitter Eyeshadow de Marc Jacobs en el color Star Dust (25,55€). Para conseguir un maquillaje ultrabrillante, esta sombra elaborada con pigmentos semiprensados permite aplicar un color muy intenso sin que el pigmento se caiga del párpado.

Cream Shadow en color Lady Rock de AKU Cosmetics (10€). Una sombra en crema siempre es una buena opción para retocar y aumentar la intensidad del color toque a toque y sin apelmazar. Su acabado es muy luminoso y se puede utilizar tanto como sombra como iluminador.

Sombra de Ojos Solar de RMS Beauty (29€). Natural, orgánica y cruelty free, es la clásica sombra salvavidas, fácil de trabajar y que se puede colar en cualquier bolso para retocar, iluminar y levantar la mirada. Su textura es cremosa pero pigmentada, como si se tratara de un bálsamo labial recién estrenado que aún mantiene ese capa superficial más dura. Está elaborada con pigmentos minerales naturales, que hidratan y depositan color en la piel.

Sombras cobrizas en distintos formatos.
Sombras cobrizas en distintos formatos.

See Quins de Marc Jacobs en el color Gleam Girl 82 (24,55€). Las sombras fluidas permiten trabajar mejor el pigmento e ir aumentando la intensidad, a la vez que se pueden trabajar con los dedos. Esta sombra en concreto permite varios acabados, un sutil toque de brillo a través de sus pequeñas partículas brillantes, un ahumado cobrizo o un dorado en bloque.

Luxury Eye Palette The Queen of Glow de Charlotte Tilbury (50,55€). Para recrear el color de moda, de esta paleta nos quedaríamos con los tonos metálicos Prime y Enhance, creados con una innovadora técnica que permite una aplicación similar a la de la crema con un color muy marcado y repleto de destellos.

Le Stylo Waterproof Eyeliner de Lancôme en color Bronze Folie (c.p.v.) fue el lápiz de ojos detrás del maquillaje ahumado de Penélope Cruz en los Oscar, combinado magistralmente con el mismo eyeliner en el tono Bruns Frivole. Así lo detallaba su maquillador para el evento Hung Vanngo, que completaba la creación con la paleta Hypnose 5 Color Eyeshadow en el color Terre de Sienne.

Blackstar de Terry en color Frozen Quartz Nº6 (32,95€). Otro formato ultrafácil de utilizar son las sombras en stick, más gruesas que el lápiz tradicional y también más cremosas. De este modo facilitan el ahumado y siempre están listas para un retoque.

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