Las obras de nunca acabar de la mansión de Rafa Nadal y Mery Perelló
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LA CASA DE SUS SUEÑOS

Las obras de nunca acabar de la mansión de Rafa Nadal y Mery Perelló

A punto de celebrar su segundo aniversario de bodas, visitamos la construcción de su casa, que sigue 'en pañales'. Un aparcamiento subterráneo ha retrasado los plazos

Foto: Rafa Nadal y Mery Perelló, recién casados. (Fundación Rafa Nadal)
Rafa Nadal y Mery Perelló, recién casados. (Fundación Rafa Nadal)

Se han cumplido ya dos años desde que se dieran el 'sí, quiero' -un 19 de octubre de 2019-, pero el matrimonio formado por Rafa Nadal y Mery Perelló aún no ha podido estrenar casa. Viven desde ese día en la mansión que los padres del tenista poseen justo enfrente del que será el futuro hogar de la pareja en Porto Cristo, el puerto de Manacor, su localidad natal.

Precisamente desde los imponentes ventanales de la casa paterna, Rafa y Mery son testigos del ritmo lento pero incansable de unas obras que parecen no tener fin; según ha podido saber Vanitatis, si no hay imprevistos de última hora, el matrimonio podría mudarse el próximo verano.

Fue durante el confinamiento y, a través de las redes sociales de Nadal, cuando pudimos conocer más detalles sobre su futuro hogar. Desde la casa de sus padres, justo enfrente de la vivienda que se está construyendo, se vislumbraba la impresionante parcela de 1.000 metros cuadrados que el de Manacor compró en 2013 por 4 millones de euros.

Sobre ella se levantaba un conjunto de edificios en un terreno de 7.000 metros en primera línea de mar y de los que ahora apenas quedan rastro: sí se mantiene la fachada original de algunos de ellos, con la típica piedra mallorquina, tan característica de la arquitectura local, pero otras partes se han derribado por completo para levantar unas nuevas paredes, en busca de un diseño más actual y minimalista; lo que permanece inamovible es la escalinata de piedra que da acceso privado al mar y que no está exenta de polémica pues los jóvenes de la zona acuden en verano a las inmediaciones para lanzarse al agua, provocando invasión de la intimidad y la propiedad, tal y como aseguró el tenista en una entrevista con el periodista Jon Wertheim para la CBS.

Trabas burocráticas

Además de esas miradas indeseadas, la pareja, muy celosa de su intimidad, también se ha encontrado con algunas trabas burocráticas para la realización de algunas de las reformas diseñadas, dada su privilegiada y protegida ubicación: tuvieron que sortear la Ley de Costas y otros trámites legislativos para poder recibir el ok a su proyecto final. Aun así, los vecinos se muestran contentos con su nuevo inquilino pues se temía que algún inversor extranjero adquiriera esos terrenos que antaño pertenecieron a los herederos de los dueños de las cuevas del Drach -una de las principales atracciones turísticas de la isla- e hiciera apartamentos de lujo.

placeholder Una imagen de las obras de la casa de Rafa Nadal. (V. S.)
Una imagen de las obras de la casa de Rafa Nadal. (V. S.)

Según publicó en su día el 'Diario de Mallorca', la propiedad fue objeto de interés para empresarios alemanes, rusos o suizos que tenían la intención de construir hasta 75 aparcamientos. “De esta forma, toda la familia permanecerá unida en la misma zona”, cuenta a Vanitatis una vecina de Porto Cristo. No hay que olvidar que sus abuelos, sus tíos -entre ellos el exfutbolista Miguel Ángel Nadal y su exentrenador Toni Nadal- y sus padres poseen residencia en los alrededores.

Justo en el muelle del Club Náutico de Porto Cristo, donde amarra el catamarán de su propiedad, el 80 Sunreef Power, de 24 metros de eslora, con capacidad para 12 personas y un precio de 5,5 millones de euros, esta semana se podía apreciar el movimiento continuo de una grúa que transporta piezas de grandes dimensiones y el ir y venir de los albañiles.

placeholder El catamarán de Nadal, amarrado en el puerto. (V.S.)
El catamarán de Nadal, amarrado en el puerto. (V.S.)

Aunque existe total mutismo familiar, parece ser que la construcción del aparcamiento subterráneo del que dispondrá la vivienda del matrimonio Nadal ha retrasado la fecha de entrega. “Picar sobre un acantilado no es tan sencillo como hacerlo en un terreno más convencional”, nos cuenta un obrero de la zona que prefiere no desvelar su identidad. Discreción ante todo.

Durante la pandemia y el confinamiento, Rafa Nadal mostró algunos rincones de lo que algunos medios aseguraron que era su nueva casa, pero lo cierto es que se trataba de espacios de la casa de sus padres, Sebastián Nadal y Ana Parera, donde, y según su progenitora, Rafa y Mery “tienen su propio espacio”. “Para nosotros la familia es muy importante y nuestro hogar es nuestro punto de encuentro”, contó Parera en su día a la revista francesa 'Gala'.

Lo que sí ha trascendido es que la vivienda contará con un gimnasio equipado con la maquinaria más moderna, una amplia cocina con ventanales orientados hacia el mar y una piscina descubierta; también se intuye, a juzgar por el avance de las obras, la construcción de un porche y una futura barbacoa donde, seguro, el matrimonio agasajará a amigos y familiares.

El agradecimiento de Sant Llorenç

El pasado miércoles, el Ayuntamiento de Sant Llorenç, en Mallorca, nombraba hijo adoptivo a Rafael Nadal. El pleno extraordinario del consistorio presidido por Mateu Puigròs ratificaba por unanimidad este reconocimiento oficial al tenista por su solidaridad y generosidad tras la donación de 1 millón de euros destinados a los afectados de la torrentada que sufrió la zona del Llevant mallorquín en 2018 y que causó 13 víctimas mortales además de numerosos daños materiales.

Durante el acto protocolario, al que asistió el propio Rafa, su mujer y el resto de su familia, el tenista aseguró que nunca había buscado ese reconocimiento y que lo que hizo fue porque le salió del corazón: “Hice lo que sentí que debía hacer en ese momento, sin esperar nada a cambio”. “Es una gran satisfacción ser hijo adoptivo porque lo considero mi segundo pueblo; vengo mucho porque tengo familia de parte de madre. Este reconocimiento es muy especial”, añadía.