Vestir como una premamá de Hollywood
El baby boom que asola el mundo de Hollywood ha obligado a muchas famosas a renovar su armario. Y es que sus antiguos vestidos de marca,
El baby boom que asola el mundo de Hollywood ha obligado a muchas famosas a renovar su armario. Y es que sus antiguos vestidos de marca, casi siempre estrechos, resultan incompatibles con las curvas premamá. Por ello, y sobre todo para las grandes citas del cine, buscan que grandes firmas les presten vestidos donde puedan entrar, algo a lo que no todos los diseñadores están dispuestos. Así, con sus últimas apariciones, una persona puede tomar nota de cómo ir a la última de alta costura.
Para desfilar por las alfombras rojas, todas optan por vestidos vaporosos ajustados en el pecho y con grandes caídas. La gasa es una de las mejores herramientas para ocultar las redondeces previas a la maternidad. Aunque no todas las marcas de alta costura optan por elaborar este tipo de diseños, muchas se adecúan a sus clientas más exquisitas. Así, por ejemplo, Angelina Jolie lució un vestido amplio tipo vintange en de Hermès en los premios del Sindicato de Actores de Estados Unidos.
Jessica Alba, por su parte, pudo presumir de llevar un Marchesa premamá en la última entrega de los Oscars, aunque la marca no la salvó de que los críticos la colocaran en la lista de las peor vestidas de la ceremonia. De todos modos, Alba se ha preocupado mucho por no descuidar su imagen y se la pudo ver haciendo compras en la tienda de Miu Miu en Beverly Hills cuando aún llevaba a Honor Marie Warren en su vientre.
Para los días de diario, la famosas, como cualquier embarazada, optan por maxivestidos anchos y prendas vaporosos, aunque las hay como Gwyneth Paltrow, que no se separó de sus vaqueros de la marca Childish hasta que entró por la puerta de la Maternidad. Tanto los usaba que hoy se pueden comprar y ya han sido bautizados con su nombre. Tienen una tela flexible que se adapta a la cambiante forma de la figura femenina durante esos meses, además de un diseño por debajo de la tripa.
La actriz de Shakespeare in Love logró poner de moda unos pantalones premamá al lucirlos en todo momento, pero las hay a las que la experiencia maternal les hace plantearse cómo les hubiera estar realmente vestidas durante esos meses, y se lanzan al diseño. Así por ejemplo Elle MacPherson está detrás de un sujetador para las mujeres embarazadas que se ha vendido como rosquillas desde que salió al mercado.
Tras los alumbramientos de Jennifer Lopez, Tori Spelling o Jessica Alba, la atención de los medios se centra ahora en Nicole Kidman y Gwen Stefani, a quienes la cigüeña visitará después del verano. Las dos optan por atuendos sencillos y absolutamente alejados de la imagen glamourosa. Así por ejemplo, la ganadora de un Oscar por Las Horas ha sido vista –y fotografiada- en fechas recientes luciendo una chaqueta roja de chándal, mientras que Stefani no se separa de los maxivestidos y las faldas amplias y largas de estilo hippie. Embarazadas y de calle pueden no poseer el glamour de la alfombra roja, pero sí el encanto incomparable de la persona que porta en su interior una vida. Y con eso no hace falta ponerse guapas.
El baby boom que asola el mundo de Hollywood ha obligado a muchas famosas a renovar su armario. Y es que sus antiguos vestidos de marca, casi siempre estrechos, resultan incompatibles con las curvas premamá. Por ello, y sobre todo para las grandes citas del cine, buscan que grandes firmas les presten vestidos donde puedan entrar, algo a lo que no todos los diseñadores están dispuestos. Así, con sus últimas apariciones, una persona puede tomar nota de cómo ir a la última de alta costura.