Quién es el príncipe Felipe Karađorđević, el sobrino y ahijado de la reina Sofía al que quieren como nuevo rey de Serbia
El Movimiento para la Restauración del Reino de Serbia ha solicitado la destitución del presidente Aleksandar Vučić, proponiendo la vuelta de la monarquía con el príncipe Felipe como rey
Felipe y Alejandro de Serbia, en una imagen reciente. (Getty)
Un país con trono de ida y vuelta que puede volver a ser reino. Tras ochenta años siendo una república y parte de ellos formando parte de la antigua Yugoslavia, Serbia puede volver a ser una monarquía parlamentaria. Eso es al menos lo que pide el Movimiento para la Restauración del Reino de Serbia, con el príncipe Filip Karađorđević, sobrino y ahijado de la reina Sofía, como candidato perfecto para ser el nuevo rey.
No es un movimiento aislado, pero sí es novedoso el hecho de que sea él el propuesto por este partido, que lleva abogando años porque se restablezca la monarquía en el país. Según sus argumentos, esgrimidos en un comunicado, "solo la restauración monárquica puede garantizar la unidad nacional y detener la división y la polarización actuales". Un escrito con el que también piden la destitución del actual presidente, Aleksandar Vučić.
De materializarse esta iniciativa -que además no está falto de apoyos, como ahora veremos-, sería la vuelta de la monarquía a Serbia tras ochenta años siendo un país sin trono, después de haber tomado el poder en 1945 Josip Broz Tito y los comunistas, quienes formalmente abolieron la monarquía en noviembre de ese mismo año, deponiendo a Pedro II y estableciendo una república socialista.
Felipe de Serbia, junto a su esposa y su padre, en la presentación de un libro sobre el rey Alejandro I. (Getty)
Sería también la vuelta de la familia Karađorđević al trono, que lo ostentó tras un golpe de estado desde 1903 hasta su derrocamiento, a través de las figuras de Pedro I, Alejandro I y Pedro II, el último rey de Yugoslavia y abuelo del príncipe Felipe, ahora reclamado por miembros del Parlamento para ese futurible regreso de la monarquía.
No sería, como decíamos, un movimiento inesperado ni un cambio que pille de nuevas a los políticos serbios. Alejandro II, hijo del último monarca, quien ya nació fuera del país por el exilio de sus padres, no pudo volver a su país definitivamente hasta 2001, tras la caída del gobierno de Milosevic. Ese mismo año recuperó la nacionalidad y todas las propiedades que pertenecieron a la familia real y que habían sido confiscadas en el 47.
Pero desde su regreso, las autoridades serbias han incluido a Alejandro en múltiples actos oficiales y el apoyo de los partidos políticos a una vuelta de la monarquía ha ido en aumento. Actualmente y según los datos, la mayoría de los partidos parlamentarios aceptarían una eventual restauración de la institución, con diversos grupos que han manifestado abiertamente su apoyo a la Corona y la familia Karađorđević como ocupante legítima del trono.
Ahora bien, si la figura de Alejandro Karađorđević es importante, no lo es menos la de su hijo mediano, Felipe, al que el Movimiento para la Restauración del Reino de Serbia propone como candidato ideal para el trono. Y eso a pesar de que no es él quien nació como plausible heredero, sino como tercero en la línea de sucesión, detrás de su hermano mayor, Pedro, quien renunció a sus derechos al trono en 2022.
El sobrino de la reina Sofía al que quieren como rey
Su juventud y el hecho de vivir en Serbia desde hace 20 años, además de que también esté casado con una mujer nacida en Belgrado, le hacen ser el candidato perfecto para el trono, ya que además su figura ha cobrado mucha importancia social en los últimos años, invitado por diferentes autoridades e instituciones a diferentes eventos.
Nació en 1982 en Estados Unidos, aunque poco después se instaló en Londres, donde cursó todos sus estudios hasta los superiores, dirigidos hacia la economía. Trabaja, de hecho, en una institución financiera de la capital británica, aunque vive a caballo entre Reino Unido y el Palacio Real de Belgrado, donde reside junto a su familia tras ese regreso del exilio.
Felipe de Serbia, junto a sus padres, en 2024. (Getty)
Se convirtió en heredero en 2022, cuando su hermano mayor reunió a sus derechos para poder establecerse en Sevilla, donde vive desde hace años y donde se casó hace solo unos meses. Lo hizo en un acto íntimo en la ciudad andaluza por el que traspasaba sus poderes a su hermano mediano, al que veía más adecuado para un posible trono, al estar mucho más integrado en la sociedad y la política serbia que él.
Y basta echar un vistazo a quiénes son sus padrinos de bautismo o quién actuó como testigo en su boda para conocer los lazos que tiene con otras casas reales europeas. Hablando de consanguinidad, está emparentado con el rey Felipe VI por partida doble, ya que su padre, Alejandro de Yugoslavia, es primo segundo de la reina Sofía, el mismo parentesco que une al rey Juan Carlos con su madre, María de la Gloria de Orleans-Braganza.
Pero los vínculos sentimentales son aún mayores, lo que se traduce en que, por ejemplo, doña Sofía fue una de sus madrinas de bautismo, junto con su hermano, el rey Constantino, y la princesa Ana de Orleans. Tampoco dudó la Reina emérita en acudir a su boda, en 2017 en Belgrado, en la que actuó como testigo la princesa Victoria de Suecia.
Una clara muestra de que, aunque depuesta, la Casa Real de Serbia, antiguamente de Yugoslavia, sigue siendo una de las más respetadas y que, de volver al trono, no le faltarían apoyos en Europa.
Un país con trono de ida y vuelta que puede volver a ser reino. Tras ochenta años siendo una república y parte de ellos formando parte de la antigua Yugoslavia, Serbia puede volver a ser una monarquía parlamentaria. Eso es al menos lo que pide el Movimiento para la Restauración del Reino de Serbia, con el príncipe Filip Karađorđević, sobrino y ahijado de la reina Sofía, como candidato perfecto para ser el nuevo rey.