El idilio azul de Matilde de Bélgica en Stavanger: tanzanitas y una capa de estreno para despedirse de Noruega
Broche de oro para la visita de Estado de los reyes de los belgas a Noruega. En su última parada en Stavanger, Matilde ha vuelto a confiar en Natan, con un vestido de lana que ya es un viejo conocido de su armario
Los reyes de los belgas en Stavanger junto al príncipe Haakon. (Gtres)
Último día de los reyes de los belgas en Noruega. Felipe y Matilde han dejado Oslo en esta tercera jornada y han puesto rumbo a Stavanger, una ciudad del sudoeste del país, en la que han llevado a cabo distintas actividades relacionadas con la energía y la sostenibilidad. El príncipe Haakon también ha viajado hasta allí para ejercer de anfitrión, y de nuevo no ha estado acompañado por Mette-Marit, quien permanece convalenciente debido a sus problemas de salud.
Para esta última jornada en Noruega, Matilde ha vuelto a confiar en el monocolor, esta vez apostando por el azul con un vestido de su firma de cabecera y también la de Máxima de Holanda y las royals de Luxemburgo, Natan. Se trata de un diseño realizado en lana afieltrada y presenta escote camisero, manga largo, falda midi y cinturón incorporado para potenciar la silueta.
La reina Matilde toda de azul en Stavanger. (Cordon Press)
La reina ha combinado su vestido con una nueva capa en azul oscuro de de Natan x Alicia Audrey, un modelo que le encanta, pues lo tiene también en otros muchos colores. La capa ha ayudado a Matilde a protegerse de los cuatro grados que marcaban los termómetros de Stavanger, a pesar de ser un día soleado.
Para completar su estilismo, la reina de los belgas ha confiado en su sombreera favorita, Fabienne Delvigne. Se trata de un tocado tipo pillbox, pero abierto por detrás, muy al estilo Jackie Kennedy, hecho en el mismo tono azul del vestido. El resto de accesorios los formaban unos salones navy, unos guantes de piel y un bolso de Dior.
Matilde le ha dado un toque más royal a su look con unos bonitos pendientes de diamantes y tanzanitas, unas de las gemas más preciadas y escasas del mundo, ya que solo se encuentra en las faldas del monte Kilimanjaro, en Tanzania. Su característico color azul violáceo no solo armonizaba a la perfección con el tono de su vestido de Natan, sino que aportaba una luminosidad extra a su rostro bajo el cielo nublado de Stavanger.
El rey Felipe y la reina Matilde en Stavanger. (Efe)
Con este despliegue en azul, Matilde de Bélgica cierra una maleta noruega que ha sido un éxito rotundo de estilo y saber estar. Mientras los Rryes de los belgas ponen rumbo de vuelta a Bruselas consolidando su imagen de unidad y solidez, en Noruega el ambiente es agridulce. La despedida en Stavanger, marcada por la ausencia de Mette-Marit y la soledad institucional de un Haakon volcado en sus deberes, deja patente el delicado momento que atraviesa la corona nórdica, sostenida ahora más que nunca por el compromiso de su heredero."
Último día de los reyes de los belgas en Noruega. Felipe y Matilde han dejado Oslo en esta tercera jornada y han puesto rumbo a Stavanger, una ciudad del sudoeste del país, en la que han llevado a cabo distintas actividades relacionadas con la energía y la sostenibilidad. El príncipe Haakon también ha viajado hasta allí para ejercer de anfitrión, y de nuevo no ha estado acompañado por Mette-Marit, quien permanece convalenciente debido a sus problemas de salud.