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Pedro de Borbón-Dos Sicilias y su reivindicativa visita a Nápoles en busca del reino desaparecido
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LOS TRONOS PERDIDOS

Pedro de Borbón-Dos Sicilias y su reivindicativa visita a Nápoles en busca del reino desaparecido

El duque de Calabria se disputa el desaparecido trono de las Dos Sicilias con su primo segundo, Carlos de Borbón-Dos Sicilias, duque de Castro. Una batalla silenciosa en la que el último movimiento de Pedro de Borbón-Dos Sicilias no ha pasado desapercibi

Foto: Pedro de Borbón-Dos Sicilias, en el funeral de Fernando Gómez-Acebo, en 2024. (Gtres)
Pedro de Borbón-Dos Sicilias, en el funeral de Fernando Gómez-Acebo, en 2024. (Gtres)

Son dos perfiles completamente antagónicos, pero quieren lo mismo: ser el jefe de la Casa Real de las Dos Sicilias, pretendientes al desaparecido trono. Teniendo en cuenta que el reino no existe desde 1860, cuesta creer que sea un objetivo, pero así es. Y el último movimiento de Pedro de Borbón-Dos Sicilias lo deja claro. Ha visitado Nápoles, en una especie de reconquista del reino desaparecido.

Fue el pasado fin de semana cuando el hijo del infante don Carlos, primo por tanto del rey Felipe, se dejaba ver por Nápoles, la ciudad del sur de Italia que se convirtió en capital del Reino de las Dos Sicilias. Establecida como capital por Carlos de Borbón, luego rey Carlos III, se convirtió en una de las ciudades más importantes de Europa y más activas culturalmente.

Y aunque actualmente está lejos del esplendor del que presumió en la época, sigue siendo uno de los puntos con más visitas del país. Especial fama tienen sus pizzas y sus caóticas calles, siempre llenas de gente. Y Pedro de Borbón-Dos Sicilias ha podido comprobar en persona si la fama de unas y de otras es merecida o no, tras su visita este fin de semana.

Hemos conocido este peculiar tour gracias, precisamente, a una conocida pizzería, cuyos responsables fueron los encargados de ejercer de guías para el duque de Calabria, al que se refieren en su publicación con el tratamiento de Alteza Real. Un paseo por diferentes lugares emblemáticos en el que el duque estaba acompañado por nobles y caballeros del Royal Circle Francisco II de Borbón, quien fuera el último rey de las Dos Sicilias antes de la unificación italiana.

Como cuentan en sus redes sociales, el recorrido comenzó con una visita a la Iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes, tras el que pasearon por esos conocidos grafitis que representan a Diego Armando Maradona, estrella del club de la ciudad a finales de los 80. El tour pasó también por Santa Maria Francesca Delle Cinque Piaghe, para terminar de nuevo en la pizzería de estos guías tan particulares, llamada Quartieri Spagnoli 1536.

Además, ya sin sus acompañantes -o al menos en las imágenes que han salido a la luz- Pedro de Borbón-Dos Sicilias quiso visitar la Basílica de Santa Clara, donde están enterrados los cuatro últimos reyes de las Dos Sicilias, además de otros miembros de la familia. Allí depositó un centro de flores y, como persona creyente, dedicó una oración a sus antepasados.

No es un gesto baldío, desde luego, si tenemos en cuenta esa disputa que dura ya décadas y por la que tanto él como su primo segundo reclaman los derechos de la casa de Borbón-Dos Sicilias, por más que sea un trono desaparecido hace 160 años y con nulas posibilidades de que vuelva a existir. Aun así, uno y otro siguen reclamando liderar la dinastía.

Para comprender el conflicto hay que remontarse a 1960, cuando muere sin hijos varones Fernando Pío de Borbón-Dos Sicilias, jefe de la Casa Real de las Dos Sicilias. Le sucede su hermano pequeño, Rainiero, en vez de los herederos de su hermano Carlos, a quienes habría correspondido. El motivo es que Carlos había renunciado a los derechos dinásticos, tanto suyos como sus herederos, en 1901 al casarse con María de las Mercedes, hija del rey Alfonso XII

Pero en 1960 su nieto, el infante don Carlos, (padre del actual duque de Calabria) declara invalidada la renuncia de su abuelo, según sus motivos por no haberse dado una serie de condiciones que llevaba aparejada dicha renuncia. Desde entonces, tanto Pedro como Carlos de Borbón-Dos Sicilias reivindican ser el jefe de la Casa Real desaparecida, en una disputa que, al no haber un trono real, no hay prisa por solucionar.

placeholder Pedro de Borbón-Dos Sicilias y su madre, la princesa Ana de Orléans. (Europa Press)
Pedro de Borbón-Dos Sicilias y su madre, la princesa Ana de Orléans. (Europa Press)

Además del conflicto que les separa, los primos de Borbón-Dos Sicilias no pueden ser más opuestos en cuanto a personalidades. Mientras Pedro de Borbón es discreto y poco dado a las apariciones públicas y a mostrar su vida personal, su primo es todo lo contrario. Tanto él como su mujer, Camila Crociani, y sus hijas, María Carolina y Chiara, son muy dadas a compartir su día a día y a conceder entrevistas y reportajes, además de asistir a todas las citas sociales que pueden.

Aunque parece que el duque de Calabria ha roto su habitual discreción y no quería que pasara desaparecida esta visita a Nápoles, la que fue capital del reino de las Dos-Sicilias. De hecho, no es la primera vez que vemos un movimiento parecido. Su hijo mayor, Jaime, que hace poco lo hacía abuelo por segunda vez, elegía para casarse la catedral de Palermo, que también pertenecía antiguamente al reino de las Dos Sicilias.

Fue otro movimiento sorprendente y reivindicativo del título, ya que lo habitual en la familia ha sido celebrar los enlaces en la finca 'La Toledana', que además gestiona el propio Pedro. Ahora este viaje es un nuevo paso al frente en esta disputa de nunca acabar para ser el jefe de la Casa Real.

Son dos perfiles completamente antagónicos, pero quieren lo mismo: ser el jefe de la Casa Real de las Dos Sicilias, pretendientes al desaparecido trono. Teniendo en cuenta que el reino no existe desde 1860, cuesta creer que sea un objetivo, pero así es. Y el último movimiento de Pedro de Borbón-Dos Sicilias lo deja claro. Ha visitado Nápoles, en una especie de reconquista del reino desaparecido.

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