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La otra tiara reaparecida en Le Bal que también pasó por una subasta: creada con zafiros, procedente de la Belle Époque y lucida por un hombre
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LAS JOYAS DEL BAILE DE DEBUTANTES

La otra tiara reaparecida en Le Bal que también pasó por una subasta: creada con zafiros, procedente de la Belle Époque y lucida por un hombre

Las participantes en el Baile de Debutantes lucieron espectaculares joyas en París el sábado pasado. Hoy descubrimos la historia de la tiara que eligió la nieta de Gabriela de Saboya

Foto: La tiara bandeau de zafiros que reapareció en Le Bal. (Bonham's)
La tiara bandeau de zafiros que reapareció en Le Bal. (Bonham's)

El Baile de Debutantes celebrado el sábado pasado en París nos dejó un gran despliegue de looks de Alta Costura y espectaculares joyas, algunas con alto valor económico e histórico. Una de ellas, la tiara lucida por Eulalia de Orleans-Borbón, con más de un siglo de historia. Pero no era la única tiara que reapareció en Le Bal y que, como la anterior, pasó por una subasta. Durante la velada, brilló también una pieza creada con zafiros, procedente de la Belle Époque y que ha lucido un hombre. Nada más y nada menos.

Tal y como cuenta la gemóloga Zuleika Gerrish, la tiara se vio por primera vez en público en la casa de Bonhams en 2004. Los expertos que la pusieron a la venta la colocaron en 1905, época a la que corresponde su estilo, con características hojas de laurel. Está creada con zafiros y diamantes y su diseño es una mezcla entre el 'bandeau' y el kokoshnik. La estimación preventa fue de entre 35.000 y 45.000 libras, aunque después de más de 20 años, ha sido imposible saber la cantidad por la que se vendió.

Tampoco se supo entonces, como siempre sucede con estas cuantiosas ventas, quién fue el misterioso comprador que hizo la puja más alta y consiguió quedarse con ella. Lo que sí se sabe es que reapareció cinco años después, en un contexto totalmente inesperado, principalmente por la persona que la portaba, ya que no era una mujer, sino un hombre quien presumía de zafiros y diamantes.

placeholder La portada de la revista 'Rondo, en la que apareció la tiara de zafiros.
La portada de la revista 'Rondo, en la que apareció la tiara de zafiros.

Estamos hablando de un curioso reportaje que la revista 'Rondo Magazin' publicó en 2009. En él, los principales modelos masculinos de Austria fueron fotografiados con joyas altas. Entre ellas, las tiaras, quizá la joya más asociada a las mujeres de la realeza y que solo se puede lucir en ocasiones muy específicas.

Y han tenido que pasar otros 16 años para que la tiara vuelva a ver la luz. El sábado, en el Baile de Debutantes de París fue lucida por Gabrielle Janssens de Balkany, nieta de la princesa María Gabriela de Saboya, hija del último rey de Italia y de la que se dice que fue el primer amor del rey Juan Carlos.

Pero la tiara no estaba sola: la joven debutante la acompañó con un collar de zafiros de la reina María José, prestado por su abuela, y unos pendientes de diamantes de María Teresa de Saboya, duquesa de Parma, estos últimos prestado por V Muse, una plataforma de coleccionismo muy ligada a Le Bal. De hecho, es la misma plataforma que prestó a Eugenia de Borbón la tiara con la que debutó el año pasado en la misma cita.

placeholder Gabrielle Janssens de Balkany, en Le Bal. (Redes Sociales)
Gabrielle Janssens de Balkany, en Le Bal. (Redes Sociales)

Ahora, esta tiara de zafiros y diamantes de la Belle Epoque ha sido prestada por el joyero Alex Rieunier, cuya histórica colección, con numerosas piezas de principios del siglo XX, a menudo aparece en Le Bal, una de las pocas ocasiones en las que una joven soltera y no perteneciente a la realeza puede llevar una tiara siendo fiel a los protocolos y normas.

La joven Gabrielle Janssens de Balkany quiso coronar su look firmado por Luisa Beccaria con estas tres piezas históricas, dos de ellas ligadas a la realeza europea. Las tres, además, prestadas, ya que es la manera más fácil en que las jóvenes debutantes puedan lucir joyas de alto valor. Sin irnos muy lejos, la que escogía Eulalia de Orleans-Borbón se vendió en 2018 por un millón de euros.

Pero sean préstamo o pertenecientes a la familia, lo cierto es que las tiaras suelen ser una de las señas de identidad del Baile de Debutantes, en le que las jóvenes, gracias a sus vestidos de alta costura y las joyas, pueden sentirse princesas por un día.

El Baile de Debutantes celebrado el sábado pasado en París nos dejó un gran despliegue de looks de Alta Costura y espectaculares joyas, algunas con alto valor económico e histórico. Una de ellas, la tiara lucida por Eulalia de Orleans-Borbón, con más de un siglo de historia. Pero no era la única tiara que reapareció en Le Bal y que, como la anterior, pasó por una subasta. Durante la velada, brilló también una pieza creada con zafiros, procedente de la Belle Époque y que ha lucido un hombre. Nada más y nada menos.

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