Vuelven los zapatos de tacón y estos son los que llevan las expertas: de los trapecios a los estampados con leopardo
Según apuntan las que mejor visten, esta temporada vamos a apartar a un lado al calzado plano para subirnos a los tacones. No son de vértigo, pero sí destilan estilo y estos 5 modelos son tendencia
Durante varias temporadas, el calzado plano reinó en nuestros looks sin oposición. Bailarinas sensatas, mocasines pulidos y zapatillas de deporte se convirtieron en el uniforme no oficial de una moda que priorizaba el confort (y cierto minimalismo práctico) por encima de cualquier otra cosa. Pero la moda, caprichosa y cíclica por naturaleza, empieza a mirar de nuevo hacia arriba. Literalmente. Los tacones regresan al centro de la conversación como un gesto de estilo consciente, casi reivindicativo: no se trata de sufrir, sino de elegir. De elevar un look con intención y recuperar ese punto de poder que solo unos centímetros extra saben aportar.
Las expertas ya lo saben y lo confirman con hechos en el street style. Esta temporada volvemos a subirnos a los tacones, pero lo hacemos de otra manera. Más arquitectura, más carácter y menos obviedad. Desde siluetas trapezoidales que desafían las proporciones clásicas hasta estampados de leopardo que destilan actitud y descaro, el nuevo tacón se aleja de la nostalgia para instalarse en el ahora. No es una vuelta al pasado, sino una evolución del deseo: el de caminar con seguridad, marcar presencia y entender el calzado no como un complemento, sino como el punto de partida de todo el estilismo.
Trapecios
Consolidados como un símbolo de equilibrio entre diseño y funcionalidad en la moda contemporánea, su silueta geométrica, más ancha en la base y afinada hacia el empeine, no solo aporta una estética arquitectónica y moderna, sino que también ofrece mayor estabilidad y comodidad frente a los tacones tradicionales. Esta fusión de forma y practicidad los ha convertido en un favorito de diseñadores y editoras de moda, capaces de elevar tanto un look minimalista de día como un estilismo sofisticado de noche.
Destalonados
Elegantes, minimalistas e infinitamente versátiles, los zapatos destalonados con punta son el calzado elegante por excelencia. Instalados desde hace temporadas en nuestros looks, este invierno cobran mayor protagonismo. Con la ventaja de que combinan a la perfección tanto con pantalones de vestir como con vestidos, las insiders se atreven a llevarlos con calcetines finos y medias.
Botas con tacón ancho
En color marrón, con la puntera cuadrada y tacón ancho en bloque, estas botas arrasan en el street style. ¿El motivo? Son la perfecta combinación de estilo, comodidad y versatilidad. Frente a opciones más delicadas, este tipo de tacón aporta seguridad al caminar y una estética contundente que equilibra tanto looks urbanos como estilismos más sofisticados. Funcionales y con carácter, los botines de tacón ancho representan esa nueva elegancia práctica que domina el discurso fashion actual.
Con pulsera
Los zapatos de tacón con pulsera en el tobillo encarnan una elegancia atemporal. Este detalle, que rodea y enmarca el tobillo, no solo estiliza la pierna y aporta un punto de sofisticación visual, sino que también ofrece mayor sujeción y seguridad al caminar. Hemos cazado desde versiones minimalistas hasta diseños joya, pasando por otros inspirados en la estética retro, la pulsera es el elemento clave que transforma el zapato para ser la estrella del look.
Estampados con leopardo
Cool y siempre tendencia, el estampado de leopardo conserva su estatus como el favorito de las insiders. Capaz de transformar un estilismo sobrio, empasta muy bien con otros motivos y con tonos lisos. Entre las muestras recogidas en las calles se aprecia una predilección por los stilettos clásicos para presumir de print salvaje. Olvídate de medias para cederles todo el protagonismo y si puedes llévalos con pantalones cropped o faldas midi que dejen los salones expuestos.
Durante varias temporadas, el calzado plano reinó en nuestros looks sin oposición. Bailarinas sensatas, mocasines pulidos y zapatillas de deporte se convirtieron en el uniforme no oficial de una moda que priorizaba el confort (y cierto minimalismo práctico) por encima de cualquier otra cosa. Pero la moda, caprichosa y cíclica por naturaleza, empieza a mirar de nuevo hacia arriba. Literalmente. Los tacones regresan al centro de la conversación como un gesto de estilo consciente, casi reivindicativo: no se trata de sufrir, sino de elegir. De elevar un look con intención y recuperar ese punto de poder que solo unos centímetros extra saben aportar.