El ejemplo de vida de Verónica Echegui: sobrellevó la enfermedad con positividad y negociando proyectos de futuro
Según confiesan a Vanitatis fuentes de su entorno más cercano, la actriz, quien fue un ejemplo de vida, estuvo trabajando con ilusión en la posibilidad de realizar nuevos proyectos hasta su último ingreso
Verónica Echegui, en una imagen de archivo. (Gtres)
La muerte de Verónica Echegui resonará durante décadas en la industria de nuestro cine. ¿El por qué? Bajo las palabras de su propio compañero de Daniel Guzmán, “era la mejor de su generación”, aludiendo a los críticos y expertos “una de las voces más singulares, comprometidas y camaleónicas”. Sí, su fallecimiento a los 42 años a causa de un cáncer y tras semanas ingresada en el Hospital 12 de Octubre de Madrid ha dejado, en parte, huérfano al séptimo arte ‘made in Spain’.
Fue a finales del mes de julio, cuando la intérprete se vio obligada a acudir al mencionado hospital de la capital. Así lo relató la agencia EFE. Entonces, tal y como cuentan a Vanitatis aquellos quienes la acompañaron, tuvo que desarrollar otra rutina, afrontar una nueva realidad y entender que su día a día sería compartido cada vez más con los profesionales de la sanidad pública de nuestro país, también con algunos -pocos- seleccionados de su círculo cercano; a los cuales dio todo un ejemplo de vida.
Verónica Echegui, en una imagen de archivo. (Gtres)
Según confiesan a nuestro digital fuentes de plena solvencia, desde que recibiese la noticia de su enfermedad Verónica Echegui confió plenamente en su capacidad de recuperación. Actuó rápido y con positividad, llegando incluso a viajar al extranjero en búsqueda de ayuda. Su objetivo fue solo uno: seguir viviendo con la mayor naturalidad posible. De ahí nació su insistencia en jamás dejar de mirar hacia el futuro.
Por ello, no quiso frenar el que siempre fue su motor: su profesión. Sí, ella se consideraba actriz de nacimiento. Tal y como ya se ha revelado, son muchos los trabajos de la intérprete madrileña que nos quedan por ver. Entre ellos, ‘Ciudad de sombras’, una serie española de Netflix, basada en el thriller policíaco de la primera novela de la saga "Milo Malart" de Aro Sáinz de la Maza, y ‘Hortelana’, el primer largometraje de Sara Sálamo que aborda una historia sobre la maternidad
Verónica Echegui, en una imagen de archivo. (Gtres)
No obstante, son pocos los que saben que hasta su ingreso en el Hospital 12 de Octubre siguió negociando e incluso cerrando nuevos proyectos, los cuales no podrán llevarse a cabo, en unos casos, y en otros deberá ser sustituida su figura; si así lo deciden los responsables que desconocían por completo su situación personal. No lo hacían, porque ella siempre entendió consistiría en un hecho pasajero. Así se lo explican a Vanitatis personas de su entorno cercano.
Además, Verónica Echegui siempre fue una mujer coherente. Su vida privada quedó al margen de los focos e incluso ella misma también lo hizo. Por ello, optó por controlar al 100% su relato. Y lo consiguió, arropada por sus seres queridos y quien fue su pareja durante 13 años, el también actor Álex García.
Foto promocional de la serie 'A muerte' e interpreteda por Verónica Echegui y Joan Amargós. (Atresmedia)
Tal y como anotan a nuestro digital fuentes de absoluta solvencia, su estado de salud ha llegado a ser ajeno incluso para personas que han trabajado con ella durante los últimos meses. Por si fuera poco, cumplió con todas las obligaciones promocionales de su último estreno, ‘A muerte’, una serie de la plataforma Atresplayer Premium. Aunque durante este dejó una pequeña pista de su situación.
"Creo que esta sociedad se ha esforzado mucho en que tengamos miedo a la muerte. Yo, más que miedo a la muerte, tengo miedo a la enfermedad y al sufrimiento", aseguró en unas de las entrevistas concedidas. Era lo que ella estaba atravesando. Entonces estaba a poco menos de un mes de ingresar sin vuelta atrás en el Hospital 12 de Octubre.
La actriz Verónica Echegui en 2024. (Getty/Carlos Álvarez)
El paso fue obligado y en absoluto fácil. Su realidad se quebró. Aún así, las pocas personas elegidas por ella misma para acompañarla en la etapa final del proceso destacan su luz en sus días más oscuros. A su vez, un eterno agradecimiento hacia ellos y todos los profesionales del hospital público madrileño.
Su sueño era volver a desarrollar su día a día en el campo, regresar a la naturaleza y continuar explorando los límites de su creatividad e interpretación. Deseaba estimular su mente con ideas nuevas, que le moviesen por dentro; especialmente relacionadas con causas sociales. Como fue su primer cortometraje como directora ‘Tótem Loba’ con el que ganó un Goya en el año 2022 abordando con valentía la violencia de género estructural desde una óptica feminista y simbólica.
A la derecha Verónica Echegui, junto a Álex García, Arturo Valls y parte del equipo de ´Tótem loba´, cortometraje que obtuvo el Goya en 2022. (Gtres)
Su llegada a la gran pantalla en 2006 con su papel protagonista en ‘Yo soy la Juani’, dirigida por Bigas Luna, ya dejó claro cuál iba a ser su futuro: marcar una huella de identidad y autenticidad dentro del cine español. Un hecho que cumplió con creces y por lo que siempre será recordada.
La muerte de Verónica Echegui resonará durante décadas en la industria de nuestro cine. ¿El por qué? Bajo las palabras de su propio compañero de Daniel Guzmán, “era la mejor de su generación”, aludiendo a los críticos y expertos “una de las voces más singulares, comprometidas y camaleónicas”. Sí, su fallecimiento a los 42 años a causa de un cáncer y tras semanas ingresada en el Hospital 12 de Octubre de Madrid ha dejado, en parte, huérfano al séptimo arte ‘made in Spain’.