Carlos Alcaraz tiene claro queel tenis de élite no se sostiene solo con talento. Detrás de cada partido hay una rutina medida al milímetro, donde la constancia, el descanso y una nutrición inteligente se convierten en herramientas de trabajo.
El tenista murciano ha contado en una entrevista con la revista 'GQ' cómo organiza sus primeras horas del día y qué papel juega el desayuno en su preparación. No habla de fórmulas mágicas ni de planes imposibles: su enfoque se apoya en lo práctico.
Carlos Alcaraz, posando con su último trofeo. (EFE)
Su elección se resume en un patrón ligero y funcional: fruta fresca, tostadas, huevos y, sí o sí, café. Con una puntualización que marca la diferencia en su día a día: "Depende mucho de dónde esté, porque viajo mucho".
Un desayuno ligero para entrenar
En el caso de un deportista como Alcaraz, el objetivo del desayuno no es darse un homenaje, sino preparar el organismo para el esfuerzo sin caer en la pesadez. Por eso, su combinación encaja con una lógica clara: energía de calidad, digestión fácil y un empujón suficiente para afrontar una sesión exigente desde primera hora.
La fruta actúa como punto de partida: aporta vitaminas, antioxidantes y una hidratación natural que ayuda a compensar las horas de sueño.Las tostadas suman el combustible que el músculo necesita para activarse, ya que los hidratos de carbono contribuyen a sostener el rendimiento y a que el cuerpo tenga reservas disponibles.
Carlos Alcaraz, en el Open de Australia. (EFE)
En su desayuno también aparecen los huevos, una fuente de proteína de alto valor biológico que encaja con la necesidad de cuidar la masa muscular y favorecer la recuperación. Ahora bien, si hay algo que el murciano no negocia, eso es el café.
Además, la cafeína también se asocia a una sensación de activación previa al esfuerzo, un detalle importante si, como suele ocurrirle a Carlos Alcaraz, el día empieza prácticamente enlazando desayuno y entrenamiento. Rutina clara, ingredientes reconocibles y una premisa constante: lo sencillo también puede ser lo más efectivo.
Carlos Alcaraz tiene claro queel tenis de élite no se sostiene solo con talento. Detrás de cada partido hay una rutina medida al milímetro, donde la constancia, el descanso y una nutrición inteligente se convierten en herramientas de trabajo.