Los chefs italianos coinciden: "Esto es lo que debes hacer para que la pasta quede perfecta y no se pase"
Los italianos lo tienen claro desde hace generaciones: el punto justo no se consigue por casualidad sino respetando los tiempos y evitando los errores más comunes
El truco de los cocineros italianos para conseguir el punto perfecto de la pasta. (iStock)
Conseguir que la pasta quede perfecta parece sencillo, pero basta un pequeño descuido para que pase de estar en su punto a volverse blanda y sin gracia. Por eso, los chefs italianos repiten siempre la misma idea: no se trata solo de contar minutos, sino decontrolar todo el proceso de cocción con atención y sin improvisaciones.
El secreto de los cocineros italianos para cocer la pasta. (IStock)
La gran clave para que la pasta no se pase está en retirarla cuando todavía ofrece una ligera resistencia al morder. Ese es el famoso punto al dente, el que los italianos consideran irrenunciable. No debe quedar dura ni cruda en el centro, pero tampoco completamente blanda. Tiene que conservar estructura, nervio y una textura viva.
Otro gesto decisivo es no dejar la pasta cocida esperando en el escurridor mientras se termina la salsa. Ese es uno de los errores más habituales en casa. Aunque ya esté fuera del agua, el calor residual sigue trabajando y puede hacer que pierda el punto en apenas unos minutos. Por eso conviene tener la salsa prácticamente lista antes de escurrirla.
Si hay una costumbre que los chefs italianos rechazan con claridad es la de echar aceite al agua para que la pasta no se pegue. No hace falta y, además, puede perjudicar el resultado final. La película grasa dificulta que la salsa se adhiera bien después, algo fundamental para que el plato quede equilibrado y con sabor en cada bocado.
Con estos trucos la pasta quedará perfecta. (iStock)
Tampoco se recomienda enfriar la pasta bajo el grifo salvo en preparaciones muy concretas, como algunas ensaladas frías. El agua corta la cocción, sí, pero también elimina parte del almidón superficial que ayuda a que la salsa abrace mejor cada pieza. En una receta caliente, ese gesto suele jugar en contra del conjunto.
Para que la pasta perfecta no se pase, el proceso debe ser sencillo, pero preciso: mucha agua hirviendo, sal en su momento, vigilar el tiempo y probarla antes de escurrir. Después, terminarla con la salsa durante uno o dos minutos ayuda a que absorba mejor el sabor y llegue a la mesa con una textura mucho más redonda. En el fondo, el secreto no está en hacer nada raro, sino en tratar la pasta con mayor atención y cuidado siguiendo estos consejos.
Conseguir que la pasta quede perfecta parece sencillo, pero basta un pequeño descuido para que pase de estar en su punto a volverse blanda y sin gracia. Por eso, los chefs italianos repiten siempre la misma idea: no se trata solo de contar minutos, sino decontrolar todo el proceso de cocción con atención y sin improvisaciones.