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Novias con mantilla: la tradición nupcial que regresa como tendencia
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UNA PIEZA JOYA Y ARTESANAL

Novias con mantilla: la tradición nupcial que regresa como tendencia

Conservadas como reliquias familiares, cada vez son más las novias que deciden desempolvar esas mantillas y convertirlas en protagonistas de su look nupcial

Foto: Una novia con mantilla. (Instagram/ @srta.calista)
Una novia con mantilla. (Instagram/ @srta.calista)

La decisión sobre qué tipo de complementos, de los zapatos al ramo pasando por las joyas, pondrán el broche de oro al look de una novia, es igual de relevante que la elección del atuendo en sí, pues una pieza bien escogida puede transformar en positivo el estilismo a lucir para el gran día. En este sentido, uno de los accesorios que más dudas suscita es el velo. Cuándo, dónde y cómo llevarlo, cuál es mejor para cada estilo de vestido y qué consejos se deben tener en cuenta para acertar, son solo algunas de las preguntas más frecuentes que se realizan las mujeres que van a pronunciar el 'sí, quiero'.

Conservadas como reliquias y traspasadas de generación en generación, cada vez son más las novias que deciden desempolvar las mantillas que forman parte de la historia de moda de su familia y convertirlas en protagonistas de su atuendo nupcial. Auténticas joyas artesanales que vuelven como tendencia en velos este 2022 y que son capaces de dotar de un halo vintage a cualquier traje.

Lo cierto es que, aunque maravillosas y muy lucidas, si estás pensando en desempolvar esa mantilla familiar y llevarla en tu gran día, los expertos en estilismo nupcial advierten que su uso condicionará directamente el resto del look. A diferencia de otros accesorios que si se pueden ir añadiendo sobre la marcha y en función de qué estilo va adquiriendo tu vestido, este tipo de velos, por su estructura, tejido y diseño, requieren obligatoriamente un aviso previo.

Este es uno de sus inconvenientes: hay veces que el vestido no pega con una mantilla y el atuendo resultante no es el adecuado. Para no fallar y si tu verdadero deseo es llevarla, apostarlo todo a un modelo minimalista y clásico, limpio de adornos y de líneas sencillas, es lo más sensato. Aun así, y siempre asesoradas por los sabios consejos de los profesionales, se debe encontrar la manera de que cuando la novia se quite la mantilla para el baile, el vestido siga siendo especial.

Es habitual verla desfilar en procesiones de Semana Santa, eventos castizos e incluso, la mantilla está directamente asociada a ese listado de imprescindibles en el look de la madrina en una boda. Su origen se remonta a la cultura ibérica, en la que las mujeres recurrían a velos y mantos para cubrirse la cabeza. A finales del siglo XVI su uso se generalizó en toda España al considerarse una pieza más en la regia y protocolaria indumentaria popular.

Hoy, bien como herencia, bien como nueva adquisición, son muchas las novias que le están devolviendo el rol nupcial que en las últimas décadas había perdido a favor de otros accesorios para adornar el cabello, como lazos, diademas, coronas o tocados.

En su confección se pueden emplear diversos materiales nobles con motivos florales, principalmente encaje, chantilly y tul, en tonos neutros, blancos, beis claro o la gama de los cremas, acabados y colores que conceden un toque antiguo al outfit.

El tamaño y la colocación de la mantilla también son importantes. Si es excesivamente larga, deberás renunciar a metros de cola a favor de ella, y si de lo contrario, es corta y queda a medio camino rozando el eje central del vestido, extender la cola todo lo que desees sí es factible. Se puede llevar superpuesta tapando la totalidad del cabello, detrás de la melena sujeta con un broche vintage, a modo de casquete para novias modernas o acompañando un semirecogido sencillo, su posición estará estrechamente determinada por el diseño del vestido, el tipo de escote y la forma de la espalda.

Una tradición que ha vuelto como tendencia al sector de las bodas y que, pautas y recomendaciones a un lado, tiene el gusto y la personalidad de la novia como guía de estilo.

La decisión sobre qué tipo de complementos, de los zapatos al ramo pasando por las joyas, pondrán el broche de oro al look de una novia, es igual de relevante que la elección del atuendo en sí, pues una pieza bien escogida puede transformar en positivo el estilismo a lucir para el gran día. En este sentido, uno de los accesorios que más dudas suscita es el velo. Cuándo, dónde y cómo llevarlo, cuál es mejor para cada estilo de vestido y qué consejos se deben tener en cuenta para acertar, son solo algunas de las preguntas más frecuentes que se realizan las mujeres que van a pronunciar el 'sí, quiero'.

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