Juan Carlos I y la venta de acciones: una herencia envenenada y un puñado de nobles
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Juan Carlos I y la venta de acciones: una herencia envenenada y un puñado de nobles

El emérito heredó 1,2 millones de euros en acciones de su padre, don Juan. Como monarca, quiso reconocer a algunos empresarios españoles, a quienes concedió títulos nobiliarios

Foto: Don Juan y don Juan Carlos, ante la mirada de sus esposas. (EFE)
Don Juan y don Juan Carlos, ante la mirada de sus esposas. (EFE)

Cuentas en paraísos fiscales, acciones en el Ibex, herencias envenenadas. La fortuna de don Juan Carlos I es un misterio del que se desvelan secretos a medida que avanzan las investigaciones judiciales relacionadas con su gestión económica. Las últimas informaciones de El Confidencial señalan que el Rey emérito invirtió en millones de acciones de empresas del Ibex durante años desde una empresa en el extranjero. Ya en 2013, una información de 'El Mundo' desvelaba que el monarca había heredado un paquete de acciones de su padre, don Juan, que se habían vendido por un valor de 201,5 millones de pesetas (1,2 millones de euros).

La información desmentía el mito de que el padre de don Juan Carlos e hijo de Alfonso XIII había rozado la pobreza. Don Juan había fallecido con una fortuna amasada de más de 1.100 millones de pesetas, repartidos entre varios inmuebles y otras tantas cuentas bancarias, dos de ellas en Ginebra y una en Lausana, donde vivió junto a su mujer y sus hijos en la década de los 40.

Don Juan y don Juan Carlos. (Cordon Press)
Don Juan y don Juan Carlos. (Cordon Press)

La relación de la Casa Real con los empresarios del núcleo duro del Ibex ha sido siempre de confianza y respeto. Durante el reinado de don Juan Carlos, además, el monarca quiso reconocer el papel de los grandes empresarios de este país otorgándoles títulos nobiliarios por real decreto.

Ya en 1994, el entonces Rey concedió el título de marqués de Puebla de Cazalla a Javier Benjumea Puigcerver, fundador de Abengoa y de la Fundación Focus. El 7 de octubre de 1995 se publicaba en el BOE la entrega del marquesado por su “extraordinaria dedicación al mundo de la economía y al fomento de las actividades culturales y sociales, que han llegado a multitud de beneficiarios".

Infante de España

Ese mismo año, don Juan Carlos entregaba el título de infante de España a su primo Carlos de Borbón-Dos Sicilias. En aquel entonces, este noble de cuna sumaba un nuevo reconocimiento a su larga lista de títulos aristocráticos. De 1993 a 2009, el también compañero de Bachillerato del Rey emérito era consejero de Marsans, y en 1994 entró en el Consejo de Urbis, la inmobiliaria del Grupo Banesto. Con una amplia carrera en el sector, licenciado en Derecho y experiencia en Nueva York, Perú y México, donde trabajó para Chase Bank, a lo largo de su carrera ocupó cargos en los consejos de empresas como Repsol, Cepsa, Telefónica, Abertis, Abengoa… El real decreto de diciembre de 1994 por el que es nombrado infante de España reza: "Las circunstancias excepcionales que concurren en Su Alteza Real don Carlos de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma, como representante de una línea dinástica vinculada históricamente a la Corona española, constituyen razones por las que le juzgo digno de la merced y dignidad de Infante de España”.

Pasaron casi 10 años hasta que el Rey reconoció a otro gran empresario como noble. Fue en junio de 2003, cuando don Juan Carlos decidió otorgar el título de marqués de Ribera del Sella a Antonio Durán Tovar, presidente de Dragados. En aquel real decreto se detalla “la extraordinaria contribución de don Antonio Durán Tovar al progreso e internacionalización del sector español de la construcción, así como al desarrollo personal y profesional de los trabajadores, unida a su gran preocupación por la seguridad y prevención laboral", cualidades que "merecen ser destacadas especialmente".

I marquesa de O'Shea

A partir de la década de los 2000 es cuando don Juan Carlos está más decidido a apoyar públicamente al empresariado español. En 2008 nombra a Paloma O’Shea, mujer de Emilio Botín, presidente del Santander, I marquesa de O’Shea. Reconocida melónama y señora entregada a las causas solidarias, O’Shea, amiga de la reina Sofía, es marquesa desde julio de 2008. Estos decretos del BOE están escritos con una pauta similar. Como el que se refiere a Paloma O'Shea, de quien se destaca "su generosa contribución a la promoción de la cultura musical en España, mediante la puesta en práctica de brillantes iniciativas de mecenazgo". Así, "merece ser distinguida de manera especial, por lo que, queriendo demostrarle mi Real aprecio, vengo en otorgarle, con carácter vitalicio, el título de Marquesa de O'Shea".

Otra mujer recibió los honores de la Corona en 2001. Se trata de Carmela Arias, la entonces presidenta del Banco Pastor, quien llegó al cargo tras la muerte de su marido, Pedró Barrié de la Maza, conde de Fenosa, en 1971. Aquel año, Arias y Díaz de Rábago asumió las presidencias de Banco Pastor y de la Fundación Pedro Barrié de la Maza y se convirtió en la condesa viuda de Fenosa. Hasta 2001, cuando don Juan Carlos decidió otorgar la titularidad del condado a la viuda, quien falleció en 2009.

La reina doña Sofía, con la presidenta de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, Paloma O'Shea. (EFE)
La reina doña Sofía, con la presidenta de la Escuela Superior de Música Reina Sofía, Paloma O'Shea. (EFE)

Dos años después, en 2010, es Marcelino Oreja Aguirre quien obtiene el reconocimiento real con la entrega del marquesado de Oreja por su “destacada y dilatada trayectoria al servicio de España y de la Corona”, carrera que “merece ser reconocida de manera especial". Con una dilatada trayectoria política, en la que ocupó importantes cargos en diversos gobiernos del PP, Oreja Aguirre fue consejero de FCC de 1999 a 2004. Su hijo mayor, Marcelino Oreja Arburúa, heredero del título, es el actual consejero delegado de Enagás.

"Mi Real aprecio"

Ese mismo año, don Juan Carlos quiso reconocer a quien había ostentado la presidencia del BBVA hasta 1990, José Ángel Sánchez Asiaín, al otorgarle el título de I marqués de Asiaín ese 8 de abril. "La destacada y dilatada trayectoria de don José Ángel Sánchez Asiaín, al servicio de España y de la Corona, merece ser reconocida de manera especial", reza el decreto. Al funeral de Sánchez Asiaín, fallecido en 2017, acudieron los Reyes eméritos.

Uno de los grandes amigos de Juan Carlos I y de los más conocidos es Juan Miguel Villar Mir, fundador del grupo industrial e inmobiliario Villar Mir y I marqués de Villar Mir desde 2011. El Rey emérito dejó constancia, en el real decreto, de que “la destacada y dilatada trayectoria, al servicio de España y de la Corona, merece ser reconocida de manera especial". Así, le entregó el título nobiliario con un real decreto del 3 de febrero de 2011.

Juan Carlos I conversa con Juan Miguel Villar Mir. (EFE)
Juan Carlos I conversa con Juan Miguel Villar Mir. (EFE)

La concesión de títulos nobiliarios no se ha circunscrito al territorio español durante el reinado de don Juan Carlos. En 2011 nombró I marqués de Pereira Coutinho al empresario portugués Vasco Manuel de Quevedo Pereira Coutinho, quien inició su carrera con la producción de vino y de café en Macao, aunque su gran negocio es el inmobiliario. Es propietario de un imperio que factura 154,7 millones de euros a través de GEF (Fundos inmobiliarios de da Big Temple) con proyectos en Portugal, Angola y Sur de China.

Amigo de doña Letizia

Fue destacado por la prensa, además, por ser uno de los buenos amigos de los reyes Felipe VI y doña Letizia, a quienes ha invitado a sus castillos para disfrutar de algunas escapadas. Con un real decreto de abril de 2011, el Rey emérito quiso destacar “la estrecha vinculación y profunda lealtad de la familia Pereira Coutinho a la Corona española, que mereció en su día el reconocimiento de mi antecesor el Rey Don Carlos III, y merece ser nuevamente reconocida en la persona del señor Vasco Manuel de Quevedo Pereira Coutinho".

Foto: La presidenta ejecutiva de Eulen e hija de su fundador recibe un premio en EEUU. (EFE)

Pocas semanas antes de su abdicación, el 13 de mayo de 2014, don Juan Carlos quiso otorgar un título nobiliario, el del marquesado de Crémenes, a otro empresario del Ibex. En esta ocasión se trataba de David Álvarez Díez, fundador del grupo Eulen y de El Enebro (sociedad patrimonial familiar propietaria de Bodegas Vega Sicilia o de Valles del Esla). Fallecido en 2015, Álvarez Díez fue 'premiado' por su “dilatada y fructífera trayectoria en el sector empresarial, donde ha destacado por su capacidad de adaptación a las necesidades del mercado y su preocupación por la formación profesional”.

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