Palacio del Príncipe de Mónaco: los secretos de la residencia oficial de los Grimaldi
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Mítica escalinata

Palacio del Príncipe de Mónaco: los secretos de la residencia oficial de los Grimaldi

El palacio principesco esconde algunos tesoros y mucha historia, y si elegimos bien las fechas de nuestra visita, podremos disfrutar de algunas de ellas

Foto: Charlène y Carolina, frente a la escalera del Palacio de Mónaco. (Getty)
Charlène y Carolina, frente a la escalera del Palacio de Mónaco. (Getty)

Mucho se está hablando estos días del Palacio Grimaldi y el motivo no es otro que la presencia, o mejor dicho la ausencia, de Charlène de Mónaco. Desde que regresó al principado, mucho ha estado preocupando su salud, pues parece que no termina de recuperarse y ha tenido que tomarse un tiempo al margen de las actividades, y poco a poco su marido ha ido revelando algunos detalles al respecto.

Parecía que optaría por quedarse en un apartamento cercano a la residencia familiar, donde se instalaba con frecuencia antes de tener que pasar casi seis meses lejos de casa aquejada de una complicada enfermedad que le impedía regresar. Sin embargo, Alberto de Mónaco quiso acabar con las especulaciones, se encuentra bajo vigilancia médica fuera del Principado de Mónaco.

placeholder Vista general del Palacio de Mónaco durante la presentación de los mellizos de Charlène y Alberto en 2014. (EFE/Guillaume Horcajuelo)
Vista general del Palacio de Mónaco durante la presentación de los mellizos de Charlène y Alberto en 2014. (EFE/Guillaume Horcajuelo)

A lo largo de su historia, el Palacio Grimaldi se ha convertido en escenario de momentos mágicos y de hechos históricos. Por ejemplo, desde uno de sus balcones pudimos ver hace poco a los mellizos Jacques y Gabriella mandando a su madre un mensaje de ánimo y de cariño el pasado Día Nacional de Mónaco, pero sus impresionantes escaleras dobles de mármol de Carrara fueron el escenario escogido por los hijos de Carolina de Mónaco para las fotos oficiales tras sus respectivas bodas. También Alberto y Charlène lo hicieron así, de hecho, este fue el lugar en el que se dieron el 'sí, quiero'.

Gracias a estos momentos familiares compartidos con el mundo, esta escalera se ha convertido en la más famosa del principado; inspirada en el castillo de Fontainebleau, está en el centro del patio principal. Cada una de ellas está formada por treinta peldaños, tallados en el mismo bloque de mármol. Un conjunto de ensueño, adornado con mosaicos venecianos con forma de rosa, los pasamanos destacan gracias a las esferas de mármol Portor.

placeholder Carlota y Dimitri, en la foto oficial. (Palais de Monaco Officiel)
Carlota y Dimitri, en la foto oficial. (Palais de Monaco Officiel)

Quienes visitan el principado saben que una de las paradas obligatorias es el museo destinado a la colección de automóviles de Rainiero de Mónaco, así como al Zoológico, también fundado por el príncipe. Si además esta visita se produce entre los meses de abril y octubre, pueden tener la posibilidad de visitar algunas de las salas y estancias del Palacio Grimaldi que están siendo restaurados por orden del príncipe Alberto, por lo que se espera que a partir del año que viene puedan admirarse en su máximo esplendor.

Creado como una fortaleza sobre una roca, el palacio principesco ha ido evolucionando con el tiempo, reforzándose y reconstruyéndose, adaptándose a los cambios que el propio principado ha experimentado. Desde el siglo XIII ha sido propiedad de los Grimaldi, desde él defendían su territorio y, con el paso del tiempo, dejó de ser una fortaleza para convertirse en un palacio.

placeholder Vista de la Galería de Hércules. (Galeria/Palais de Monaco)
Vista de la Galería de Hércules. (Galeria/Palais de Monaco)

Su estilo mezcla una gran variedad de arquitecturas, que reflejan los muchos cambios vividos, está compuesto por ocho torres y murallas de ocho metros de altura. Uno de sus detalles más reconocidos es la escalinata en forma de herradura, que parte del Patio de Honor, que lleva a la Galería de Hércules, decorada con frescos que representan personajes mitológicos.

En su interior se esconden maravillosos tesoros para la vista y también para la historia, salones oficiales con pinturas, tapices y muebles exquisitos, así como estancias especiales en las que bien merece la pena detenerse por unos minutos. Esto sucede con la Sala de los Espejos, donde se celebran las ceremonias oficiales y está presidido por un gran retrato de Grace Kelly.

placeholder Detalle de la Sala Azul. (Cortesía/Palais de Monaco)
Detalle de la Sala Azul. (Cortesía/Palais de Monaco)

Mención aparte merece la Sala azul, llamada así por los brocados de este color que contiene; también destaca en esta estancia los candelabros de cristal de Murano. Una de las salas más destacadas de Palacio es el Salón del Trono, donde tuvo lugar la boda civil de Alberto y Charlène y, donde antes que él, hizo lo propio su padre.

Todo en este palacio es espectacular, pero conviene destacar los suelos de mármol de Carrara, así como los frescos que la adornan, obra de Orazio de Ferrari, allí encontramos una espectacular chimenea de piedra de la Turbie labrada y el trono de estilo Imperio.

placeholder Vista general del Salón del Trono. (Cortesía/Palais de Monaco)
Vista general del Salón del Trono. (Cortesía/Palais de Monaco)

Antaño el palacio albergaba colecciones de arte muy ricas, especialmente pinturas, que se dispersaron tras la Revolución francesa, durante la cual el palacio fue saqueado y empleado como hospital para el ejército italiano. En desuso durante más de veinte años, el palacio fue remodelado después de la restauración de los príncipes en 1814, y especialmente a finales del siglo XIX.

También hace poco tiempo sufrió una importante renovación, por parte de Alberto de Mónaco. En 2006, un año después de la muerte de su padre, decidió que el palacio necesitaba modernizarse y por ello decidió ampliarlo, eso sí, respetando la emblemática fachada y preservando la fortaleza que ya se ha convertido en emblema del Principado. Este edificio ha estado ligado a la historia de la familia Grimaldi y seguramente siga siendo así durante mucho tiempo más.

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