Eugenia de York escoge una marca de Madrid para un look de alto impacto en Sandringham
La princesa, que caminó justo detrás del rey durante el servicio religioso, eligió una capa de la firma madrileña Byan en su aparición más observada junto a Beatrice tras la degradación del expríncipe Andrés
La princesa Eugenia de York no pasó desapercibida este año durante el tradicional servicio religioso de Sandringham junto al resto de la familia real británica. En un momento de especial tensión tras la reciente degradación de su padre, el ex príncipe Andrés, de todos sus cargos oficiales, Eugenia caminó justo detrás del rey en la procesión, convirtiéndose en el foco de todas las miradas. Más allá de su posición en el cortejo, lo que capturó la atención fue su impecable elección de moda: un abrigo-capa de una firma madrileña.
Para este acto tan significativo en el calendario real, Eugenia escogió una pieza de abrigo que ha marcado tendencia entre la nobleza europea: el Fritz Cape de la marca española Byan, una firma artesanal con atelier en la calle Claudio Coello de Madrid, conocida por sus piezas atemporales y de edición limitada. Esta capa de líneas sobrias y corte elegante forma parte de la colección Edgefall de la casa, fabricada a mano en España con una mezcla de lana de alta calidad que le da esa textura rica y cuidada que tanto favorece en eventos oficiales. En la elección del tono chocolate ha coincidido con Kate Middleton.
El Fritz Cape se caracteriza por su estampado de cuadros discretos en tonos tierra con sutiles líneas que aportan profundidad y un aire clásico sin resultar recargado. El detalle de ribete de terciopelo en contraste en las mangas y el cuello eleva la pieza, dotándola de un refinamiento extra que encaja a la perfección con la estética que suele elegir la princesa.
355 euros
El precio de venta de esta pieza en la boutique de Byan en Claudio Coello ronda los 355 €, posicionándola como un ejemplo de lujo accesible dentro del universo de la moda española y mucho más asequible que las propuestas de casas de moda internacionales que suelen verse en eventos reales. Esta elección subraya no solo el gusto personal de Eugenia, sino también su compromiso con diseñadores emergentes y marcas con identidad propia, algo que ha venido marcando su estilo en los últimos años. La marca Byan fue fundada por la arquitecta de interiores Andrea Moragues, y su filosofía es la de crear colecciones limitadas con prendas que perduren más allá de las tendencias. Sus abrigos y blazers son inconfundibles.
Más allá del puro estilismo, la aparición de Eugenia y su hermana Beatrice de York en Sandringham ha sido interpretada como un gesto de cohesión familiar tras los turbulentos meses que ha vivido su entorno cercano. El hecho de que Eugenia caminara tan cerca del rey y optara por una marca española en un evento con tanta carga simbólica no ha pasado desapercibido para los observadores de la realeza, quienes interpretan cada detalle del protocolo y del vestuario como mensajes velados.
En un momento en el que los reflectores estaban más atentos que nunca, la princesa demostró que sabe exactamente cómo gestionar su imagen pública. Su aparición en el cortejo hacia el servicio religioso de Santa Magdalena no solo destacó por su elegancia, sino que también sirvió para reafirmar su posición dentro de la familia real.
La princesa Eugenia de York no pasó desapercibida este año durante el tradicional servicio religioso de Sandringham junto al resto de la familia real británica. En un momento de especial tensión tras la reciente degradación de su padre, el ex príncipe Andrés, de todos sus cargos oficiales, Eugenia caminó justo detrás del rey en la procesión, convirtiéndose en el foco de todas las miradas. Más allá de su posición en el cortejo, lo que capturó la atención fue su impecable elección de moda: un abrigo-capa de una firma madrileña.