El secreto de 'juventud' de Juan Carlos I y Sofía a sus casi 90 años: podólogo, fisio, dieta y 'gym'
Los padres de Felipe VI mantienen una actividad frenética a una edad en la que muchas personas se recluyen en casa. Se cuidan ambos de manera diferente, pero intensamente
Juan Carlos I y la reina Sofía, en una foto de 1976. (Gtres)
Llevamos dos semanas viendo a los reyes Juan Carlos I y Sofía de acto en acto, con una salud envidiable, una sonrisa constante y una energía que muchos querrían para sí en plena juventud. A sus 88 (él) y 87 años (ella), su presencia pública vuelve a despertar una pregunta recurrente: qué hacen, o qué comen, para mantenerse así. Veamos cómo se cuidan los padres de Felipe VI para sostener ese estado físico.
El dato es curioso si lo ponemos en contexto: el Instituto Nacional de Estadística señala que la esperanza de vida en España se sitúa en torno a los 83 años, con las mujeres superando los 85 y los hombres alrededor de los 80. La mayor concentración de fallecimientos en nuestro país se produce en hombres a partir de los 85 años,y en mujeres cuando se han cumplido ya los 90. Es en ese escenario donde se mueven hoy los padres del Rey, claramente por encima de la media.
La reina Sofía durante la visita a la Casa de la Radio, la semana pasada. (Europa Press)
En el caso de la reina Sofía, la clave ha sido siempre la constancia. Amante de los paseos, encuentra en los jardines de la Zarzuela un espacio habitual para caminar. No es una actividad intensa, pero sí sostenida en el tiempo. A ello se suma una alimentación muy controlada, de base vegetariana, en la que incluye pescado y huevos, con preferencia por preparaciones sencillas y a la plancha. Evita los excesos y mantiene una rutina estable que ha repetido durante décadas. Además, no bebe alcohol y nunca ha fumado.
Jabugo y tinto
El rey Juan Carlos ha tenido en los últimos años un recorrido médico más complejo, marcado por intervenciones de cadera y problemas de movilidad. Eso no ha impedido que mantenga una disciplina diaria orientada a conservar su estado físico. Cuenta con un equipo médico que le atiende tanto en España como en Abu Dabi, con fisioterapeutas, podólogos y especialistas que supervisan su evolución. A ello se suma una rutina de ejercicios adaptados a sus dolencias, centrados en reforzar la movilidad y aliviar el dolor articular.
Juan Carlos I junto a sus hijas, las infantas Elena y Cristina, en París, el pasado sábado. (Gtres)
Estos días, tras visitar París para recibir un premio en la Asamblea Nacional, ha viajado directamente a Vitoria, con un avión bimotor, para tratarse en la clínica del doctor Eduardo Anitua, ya amigo, donde se cuida también la salud bucodental. En el País Vasco está además el traumatólogo Mikel Sánchez. Sabemos también que en Abu Dabi suele recibir a Manuel Sánchez, un experto en antiaging que le trata desde hace décadas y que allí en la capital emiratí visita la clínica del doctor Ali Al Belooshi, especializado en cadera y rodilla.
Cuando se trata de la comida, en la mesa su pauta es más flexible que la de la reina Sofía, aunque con ciertos criterios claros. Suele concentrar la comida principal al mediodía y optar por cenas más ligeras, tal como cuentan a Vanitatis quienes lo conocen. En su dieta tienen cabida productos que forman parte de sus preferencias desde hace años, como las anchoas, la tortilla de patata, los huevos fritos, el jamón de Jabugo o un buen solomillo, además del vino tinto, siempre bajo una idea de moderación y calidad.
Juan Carlos I dejó de fumar, en especial le gustaban los habanos, hace años, cuando le detectaron un nódulo en el pulmón, época en la que muchos amigos dejaron el tabaco con él para acompañarle y ayudarle a abandonar el hábito.
Los reyes Juan Carlos y Sofía, en una imagen de archivo. (EFE)
Como vemos ambos reyes comparten un elemento de fondo que ayuda a entender el conjunto: han sido personas vinculadas a una vida activa desde jóvenes, y también han disfrutado de unos privilegios laborales y domésticos que ayudan a mantener la forma.
Unido todo a los buenos hábitos, en especial en este tramo de sus vidas, que han mantenido con mayor o menor intensidad, y marcan ahora su envejecimiento. Hablamos pues de una suma de rutinas, cuidados médicos y cierta disciplina que, en su caso, sigue dando resultados visibles.
Llevamos dos semanas viendo a los reyes Juan Carlos I y Sofía de acto en acto, con una salud envidiable, una sonrisa constante y una energía que muchos querrían para sí en plena juventud. A sus 88 (él) y 87 años (ella), su presencia pública vuelve a despertar una pregunta recurrente: qué hacen, o qué comen, para mantenerse así. Veamos cómo se cuidan los padres de Felipe VI para sostener ese estado físico.