Cómo combinar el color coral en vestidos y acertar
Consolidada como la prenda imprescindible a lucir en color coral, tenemos las fórmulas de estilo más acertadas para combinar tu vestido y triunfar con tu look
Algo de especial, e incluso un componente adictivo, debe esconder el color coral en su fórmula para que la industria de la moda en bloque lo haya acogido con los brazos abiertos como uno de sus imprescindibles. Irradiando estilo a su paso, estamos frente a un tono que baila entre la gama cromática del rosa, el naranja y el rojo y que tiene una única misión: revitalizar nuestros looks. Relacionado directamente con la belleza, la dulzura, la inocencia, la delicadeza y la suavidad, es además un color superfavorecedor que a lo largo de los últimos años han lucido celebs e insiders.
En esos outfits de prueba, error y acierto con el coral como aliado, el vestido ha ido ganando poco a poco terreno y hoy se erige como la prenda esencial a atesorar. Si ya eres poseedora de un modelo coral o estás a punto de dar el paso, aprender a combinarlo y junto a él crear estilismos acertados pasa por seguir al pie de la letra estos consejos.
Complementos nude
Lo habrás visto en los estilismos que las invitadas mejor vestidas pasean continuamente de boda en boda, pues ahora puedes reproducirlo tú también. Si, al igual que ellas, tu look con el vestido coral es para asistir a un evento, opta por un diseño confeccionado en un tejido elegante, los satinados, los terciopelos y los rasos teñidos en este tono brillan con luz propia, y suma complementos de color maquillaje, del beis claro al topo; siempre que su estructura exterior sea sencilla y no le reste un ápice de protagonismo a la prenda principal, cualquier accesorio será bienvenido.
Bajo una americana oversize
Apto para ir al trabajo, este atuendo formal con vestido coral incluido te salvará del temido '¿qué me pongo?', al que te enfrentas cada mañana al plantarte delante de tu guardarropa sin saber qué prendas y qué accesorios son los idóneos para poner un pie en la oficina y mantener tu estilo a raya. En esta propuesta de look puedes permitirte la licencia de seleccionar cualquier modelo de vestido en color coral que sea como sea su diseño, clásico, atrevido o sensual, pues quedará oculto bajo la americana de corte oversize que de manera obligatoria debes incorporar, solo así será adecuado para acudir con él a tu puesto de trabajo.
Fluido
Vale, no es un vestido, pero el mono es su alternativa natural y la pieza por la que apuestan muchas de las prescriptoras de moda para lucir el coral. El acabado del tejido, su grosor y su caída juegan un papel determinante en ese camino al éxito. Más detalles como son los plisados, los fruncidos y las lazadas agregarán un extra de estilo al look. En cuanto a los accesorios opta por otros tonos suaves de tendencia como el verde menta, el amarillo pálido o el rosa palo, incluso mézclalos en los diferentes complementos a incluir y conseguirás recrear una estela de color con la que irradiar a tu paso.
Clave boho
Subiendo de intensidad el tono base, el coral también puede ser tu aliado si lo que buscas es sacar a pasear tu lado bohemio. El ejemplo de muestra recogido en el street style nos enseña a llevar esa tipología de vestido coral en verano y lo une a unas sandalias planas, pero esa misma esencia de look boho-chic puedes reproducirla en otras épocas del año siempre que mantengas al vestido como protagonista. En invierno con botas camperas, en otoño con zapatillas de deporte y en primavera con mules.
Psicodélico
Abriéndose paso en los looks de las influencers en todo tipo de prendas, colores y versiones, el coral también dice sí al estampado psicodélico y lo hace con el vestido. Rebaja la imagen intensa y estrambótica del print recurriendo a elementos más sencillos, prueba con accesorios en blanco o negro y de golpe estarás diciendo sí a dos grandes corrientes del momento, el motivo que arrasa en Instagram y el tono más adictivo y brillante de la oferta cromática.
Algo de especial, e incluso un componente adictivo, debe esconder el color coral en su fórmula para que la industria de la moda en bloque lo haya acogido con los brazos abiertos como uno de sus imprescindibles. Irradiando estilo a su paso, estamos frente a un tono que baila entre la gama cromática del rosa, el naranja y el rojo y que tiene una única misión: revitalizar nuestros looks. Relacionado directamente con la belleza, la dulzura, la inocencia, la delicadeza y la suavidad, es además un color superfavorecedor que a lo largo de los últimos años han lucido celebs e insiders.