El robado a Elsa Pataky: el caso que cambió el derecho a la intimidad para los famosos
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BATALLA LEGAL

El robado a Elsa Pataky: el caso que cambió el derecho a la intimidad para los famosos

La actriz española consiguió priorizar su derecho a la intimidad frente al derecho a la libertad de información de los medios por primera vez en la historia de nuestro país

placeholder Foto: Elsa Pataky, en una sesión de fotos. (Getty)
Elsa Pataky, en una sesión de fotos. (Getty)

Hoy nos encontramos de celebración porque uno de nuestros rostros más internacionales cumple 45 años. Elsa Pataky, que saltó a la fama tras su paso por la serie adolescente ‘Al salir de clase’, se ha acabado convirtiendo en un referente de belleza para miles de mujeres, gracias a su naturalidad y sencillez como modelo. La actriz ha llegado a conquistar Hollywood con películas como ‘The Fast and the Furious’ y al lado de uno de sus actores más prestigiosos, Chris Hemsworth, con el que está casada y tiene una familia numerosa.

Sus múltiples éxitos profesionales la han convertido en una de las españolas de las que más podemos presumir. Sin embargo, no son solo estos los que han hecho de Elsa historia viva. De la mano de la actriz vamos a recuperar uno de los casos más sonados dentro de la justicia española que cambió la concepción del derecho fundamental a la intimidad de los personajes públicos; el robado de sus fotografías en topless por parte de Ediciones Zeta S.A.

Fue en el año 2006 cuando la revista ‘Elle’ contrató a la modelo, siendo entonces una de las mujeres más deseadas, para realizar un reportaje fotográfico que la llevaría a su portada en marzo de 2007. La publicación deseaba un resultado espectacular y para ello trasladó un equipo hasta México para realizar la sesión en una playa paradisiaca de la Riviera Maya. La playa era privada porque su propiedad estaba vinculada a un hotel, pero también tenía una parte pública porque su uso se permitía a todos los clientes.

En principio, nada parecía ser problemático, Elsa realizó su sesión con plena naturalidad. Los profesionales de la revista deseaban tener una fotografía con la parte superior de su espalda al desnudo y varios cambios de ropa, por lo tanto, la modelo tuvo que desnudarse en algunos momentos, tanto en la parte superior como íntegramente.

Con lo que no contaba nadie del equipo es que dos paparazzi se encontraban escondidos en las inmediaciones cercanas a la playa y aprovecharon los desnudos de la actriz para captar diversas fotografías. Estas fueron vendidas al grupo Ediciones Zeta S.A. por la cantidad aproximada de 40.000 euros.

Posteriormente fueron publicadas como portada de la revista ‘Interviú’ y además la publicación seleccionó únicamente aquellas en las que Elsa se encontraba en topless. El éxito fue brutal, el diario ‘El Mundo’ llegó a calcular que la tirada de aquel número de la revista pasó de los 98.000 a los 178.000 ejemplares. Aprovechando el tirón otras publicaciones del grupo editorial, como la revista ‘Cuore’ o ‘El Periódico de Catalunya’, también decidieron incluir las fotografías en sus páginas. Este acto generó un debate a nivel nacional que se traspasó a las televisiones y las radios; nadie hablaba de otra cosa.

Elsa Pataky acudió a los tribunales alegando que se había violado su derecho a la intimidad y la propia imagen. No era la primera, la prensa del corazón siempre se ha visto envuelta en escándalos en lo que respecta a la intimidad de los personajes públicos.

Este caso supuso un antes y un después para los medios de comunicación. El Tribunal Supremo condenó a Ediciones Zeta S.A. a abonar a la modelo una multa de 310.000 euros por daños y perjuicios sobre su imagen y reputación. Algo insólito, pues hasta entonces la máxima multa que se había interpuesto rondaba los 10.000 euros, lo cual hacía que fuese más rentable publicar las noticias que pagar las sanciones y las publicaciones no se sentían amenazadas.

La sentencia cambiaba el panorama porque por primera vez se protegía de manera real a los personajes públicos, mostrando a los medios que traspasar las fronteras de lo legal tenía un alto coste. ¿Cuál es el verdadero límite del derecho a la información y la libertad de expresión?

El proceso judicial: paso a paso

Elsa Pataky presentó ante el juzgado una primera demanda contra el grupo editorial encargado de publicar las fotografías realizadas sin su consentimiento y conocimiento, con motivo de una intromisión ilegítima a su derecho a la intimidad personal y a la propia imagen. En ella solicitaba que se condenase a las publicaciones a destruir todo el material en el que se encontraran las fotografías y que se le abonase el beneficio neto obtenido por cada publicación.

La actriz perdió este primer juicio de primera instancia en el año 2009, ya que el juzgado estimó que no se había producido una intromisión ilegítima en el derecho a la intimidad, porque las fotos se realizaron en una playa de libre tránsito.

No conforme con esta decisión, la modelo recurrió el caso ante la Audiencia Provincial, que mantuvo la resolución del juzgado de primera Instancia: “Las fotografías publicadas no suponen una intromisión ilegítima en ningún aspecto, porque la playa era de libre tránsito para terceros. Además, la señora Elsa Pataky es una persona de proyección pública, con profesión de notoriedad, y las fotografías tienen interés informativo.”

La batalla judicial se convirtió en un gran problema para la modelo, sintió que se le estaba privando de sus derechos por la simple razón de ser un personaje público. No podía entender cómo a los medios se les permitía legalmente cometer la barbarie de publicar un cuerpo desnudo sin consentimiento y no tener ningún castigo.

Por ello, quiso seguir intentándolo y acudió al Tribunal Supremo. Este corrigió a los anteriores y concluyó que Elsa Pataky estaba en lo cierto y la intromisión había sido completamente ilegítima; no podía prevalecer la libertad de información cuando se habían mostrado partes de su anatomía que no quería mostrar al público. Asimismo, las fotografías mostraban momentos pertenecientes a su intimidad, como son aquellos en los que se estaba cambiando de ropa.

Esta sentencia hacía comprender al gremio periodístico que la información tiene límites y que un reportaje fotografiado carece de interés publico si el personaje se encuentra ubicado en un lugar con carácter privado o reservado. Además, apelaba a la ética profesional de los fotógrafos, que como profesionales del periodismo deben conocer las limitaciones del derecho y no interponer el beneficio económico al informativo porque denota una actitud cuestionable de su profesión.

El derecho a la propia imagen no solo sirve para evitar este tipo de intromisiones no deseadas, sino que también tiene la función de que el individuo tenga el poder de la construcción de su imagen pública y que esta no dependa de la que otros quieran atribuirle. Elsa Pataky marcó historia en la justicia de nuestro país gracias a la lucha por sus derechos y con ello ayudó al resto de personajes públicos a sentirse legalmente más protegidos.

Elsa Pataky