Wes Gordon descubre el Madrid de Carolina Adriana Herrera: estos son los tres lugares imprescindibles de su vida en la capital
La hija de la diseñadora ha paseado por el Madrid que ella misma ha podido conocer gracias a vivir en la capital, escenario del próximo desfile de la marca
Wes Gordon y Carolina Adriana Herrera en los Cines Doré. (Instagram)
El próximo jueves 18 de septiembre, la Plaza Mayor de Madrid pasará a convertirse temporalmente en una pasarela para la presentación de la colección primavera/verano 2026 de Carolina Herrera. Lejos del Nueva York lleno de rascacielos y su Fashion Week en la que la firma ha presentado siempre sus diseñados de esta temporada, Wes Gordon -su director creativo tras la salida de la mujer que le dio el nombre a la marca- quiere así rendir homenaje a una ciudad y una cultura de la que confiesa estar completamente enamorado.
Una de las razones por las que Gordon y el equipo de Carolina Herrera escogieron la capital española para este desfile fue que Carolina Adriana Herrera, hija de Carolina Herrera y el tristemente fallecido Reinaldo Herrera, vive en Madrid desde el año 2000. De hecho, fue en la propia Plaza Mayor donde compró su primera casa. Ahora, 25 años después, pasa de habitarla a convertirla en el escenario e inspiración de una colección.
Con motivo de este momento histórico dentro del calendario de la Mercedes Benz Fashion Week de Madrid (que este año celebra además su 40.ª edición), Carolina Herrera hija ha paseado por algunas de sus calles para enseñarle a Wes Gordon algunos de sus lugares favoritos de la ciudad, aquellos pequeños refugios que se han convertido en sus favoritos en los últimos 20 años viviendo aquí.
Los Cinés Doré
Este pequeño clip compartido en las redes sociales de la marca arranca su recorrido en la calle Santa Isabel, que comienza junto a la parada del metro Antón Martín y que desemboca en la plaza de Juan Goytisolo, junto al museo Reina Sofía. “Esta es mi calle. Se llama Lavapiés [el barrio]. Aquí estaba mi segundo apartamento”, le explica al diseñador, fascinado con un Madrid desconocido para él. “Qué barrio más cool”.
Se lo dice ante uno de sus lugares imprescindibles de Madrid: los Cines Doré. “Esta fue como mi casa cuando me mudé por primera vez desde Los Ángeles”. Estos históricos cines son una de las salas más emblemáticas de la capital. Inaugurados en 1923, llaman la atención por su llamativa fachada modernista pintada de rojo. Tras años de uso irregular y un período de cierre, fueron rehabilitados en los años 80 y en 1989 pasaron a ser la sede de proyecciones de la Filmoteca Española.
Los otros dos lugares imprescindibles para Carolina Herrera son dos museos: el Museo del Prado (calle de Felipe VI, 6, Retiro) y Casa Sorolla (Paseo del General Martínez Campos, 37, Chamberí).
El diseñador destaca que hay una cosa de todos ellos -y que es prácticamente innata a casi todos los museos del mundo- que le encanta y es la norma de que no se puede tomar fotografías en su interior: “Hace que tengas que estar ahí en el momento”.
Una norma que la hija de la diseñadora confiesa saltarse cada vez que visita alguno de ellos, como si fuera una especie de juego infantil para ella propiciado por el hecho de saltarse las normas. “Lo gracioso es que luego tampoco son tan buenas”, reconoce a medida que siguen caminando por la calle Santa Isabel.
Carolina Adriana Herrera y su vida en España
Carolina Herrera hija se asentó en Sevilla a principios de este siglo junto a su amiga la directora Victoria Cley, con la que colaboró en el documental ‘Mantilla’, sobre cómo se hace el toreo. Residieron durante ese tiempo en la casa de Naty Abascal. En una fiesta conoció al hijo del Litri, Miguel Báez Spínola, uno de los toreros más guapos de la época, y decidió cambiar Estados Unidos por España. "Terminé de montar el documental el día que me casé", contó en una entrevista con la revista 'Glamour'.
Pedro de Noronha y Carolina Herrera, en Arco. (Europa Press)
En el año 2000 compró su primera casa en la capital y en el 2004 se casó. Este amor les duró 13 años, hasta que en 2017 anunciaron su ruptura. Durante este tiempo, Carolina Herrera vivió en el barrio de los Jerónimos. Tras su divorcio se afincó en El Viso. Muy cerca del estadio Santiago Bernabéu, El Viso es uno de los barrios más codiciados de la capital por sus viviendas unifamiliares con jardín –lo que antes se llamaban hoteles– y sus amplios y luminosos pisos.
Fue allí también donde se compró, ya con su actual pareja, el inversor portugués Pedro de Noronha, una casa a medias a finales del pasado año 2024. Se trata de una finca de más de 400 metros cuadrados distribuidos en dos plantas más el garaje. El precio medio por metro cuadrado en este barrio del distrito de Chamartín, según el portal especializado Idealista, es de 8.103 euros (datos de marzo de 2025), aunque en diciembre de 2024 alcanzó su máximo histórico con 8.139 euros por m².
El próximo jueves 18 de septiembre, la Plaza Mayor de Madrid pasará a convertirse temporalmente en una pasarela para la presentación de la colección primavera/verano 2026 de Carolina Herrera. Lejos del Nueva York lleno de rascacielos y su Fashion Week en la que la firma ha presentado siempre sus diseñados de esta temporada, Wes Gordon -su director creativo tras la salida de la mujer que le dio el nombre a la marca- quiere así rendir homenaje a una ciudad y una cultura de la que confiesa estar completamente enamorado.