Natalia, Cayetana y Fernando Guillén Cuervo, hijos de Gemma Cuervo, se despiden: "Deja una ausencia imposible. Ya no tienes donde volver"
Los hijos de la mítica actriz han agradecido las muestras de cariño hacia su madre en el tanatorio de Tres Cantos, donde la familia celebra la capilla ardiente y una despedida privada con el padre Ángel, antes de organizar un funeral más adelante
La mañana en el Tanatorio Parcesa La Paz, en Tres Cantos, ha estado marcada por un silencio respetuoso roto solo por los abrazos y las palabras de cariño que se repetían a las puertas de la capilla ardiente de Gemma Cuervo. Allí, desde primera hora de este domingo, familiares, amigos y compañeros de profesión han comenzado a despedir a la actriz, fallecida este sábado a los 91 años. Sus hijos, Fernando Guillén Cuervo, Cayetana Guillén Cuervo y Natalia Guillén Cuervo, han atendido a los medios congregados a la entrada del tanatorio, agradeciendo las muestras de afecto que la familia está recibiendo desde que se conoció la noticia.
El primero en llegar ha sido Fernando. Vestido de luto y con gafas de sol oscuras, el actor ha agradecido con serenidad el apoyo recibido. Ha respondido a los periodistas que le transmitían el pésame antes de detenerse unos minutos para hablar de su madre, una figura que, como ha recordado, era "importantísima para todos, principalmente para la familia, para sus hijos, nietos, bisnietos… y para toda la gente".
El actor ha querido subrayar el cariño que la intérprete despertaba dentro y fuera de casa. "La verdad es que era una persona queridísima. Es una maravilla ver todas las muestras de afecto que hay en todas partes, en informativos, en redes…", ha señalado.
Aunque la actriz llevaba tiempo retirada debido a que padecía una enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), su hijo ha explicado que su muerte llegó de forma inesperada. "Hemos disfrutado de ella muchísimo tiempo, con muy buena salud, pero una agudización de un EPOC se la ha llevado", ha contado. Aun así, ha querido quedarse con la dimensión de una existencia larga y plena. "Son casi 92 años de una vida muy prolífica y maravillosa, tanto a nivel familiar como profesional. Creo que fue un referente de amor y dignidad, como decía ella".
Una ausencia imposible
Poco después ha llegado su hermana, Cayetana Guillén Cuervo, visiblemente emocionada. La también intérprete ha comenzado agradeciendo el aluvión de mensajes de cariño que la familia ha recibido en las últimas horas. "Te llevas lo que dejas. Y mi madre lo que ha dejado es un amor infinito, transversal, que llega a los corazones de todas las generaciones", ha dicho. Para su hija, ese cariño colectivo ha sido uno de los mayores consuelos en un momento tan delicado. "El amor reconforta muchísimo. Es lo único que reconforta realmente", ha reflexionado ante los micrófonos.
Pero ha sido al hablar del vacío que deja su madre, cuando su emoción se ha hecho más evidente. Tras unos segundos de silencio, intentando contener las lágrimas, la actriz ha confesado: "Deja una ausencia un poco imposible, porque además es como que ya no tienes a dónde volver". Y así, de esa forma tan generosa con el público, tal y como era su madre, Cayetana ha puesto palabras a lo que más horroriza cuando se pierde a un ser querido.
También ha querido poner el foco en la herencia que deja Gemma. "Todos estos días hemos estado la familia tan unida, que creo que ese es el mayor legado que ha dejado mi madre", ha explicado. "El amor que todos los de su alrededor llevamos hacia los demás y el propósito de dar nuestra mejor versión, de intentar aportar a la vida de los demás", ha añadido.
En sus últimos años, vivía retirada de la vida pública, aunque seguía muy conectada con el afecto del público, especialmente a través de redes sociales. Su hija ha recordado con una sonrisa cómo, incluso en esa etapa más doméstica, mantenía intacta su coquetería y su vitalidad. "Cada vez que llegábamos estaba perfecta para recibirnos: con los labios pintados, con su moñito hecho… últimamente le gustaba mucho bailar y cantar".
Preguntada por cómo le gustaría que el público recordara a su madre, Cayetana ha respondido sin dudar: "Con muchísimo amor. Con lo que ella ha dejado". Y ha resumido el ideario vital de la actriz en dos palabras que repetía con frecuencia: "amor y dignidad".
El agradecimiento a la sanidad pública
En la conversación con los periodistas, los hermanos también quisieron detenerse en algo que consideraban esencial: agradecer públicamente el trabajo del equipo médico que acompañó a la actriz en sus últimos días. "Os hemos hablado de nuestro sentimiento, de nuestra madre, pero queríamos dar las gracias especialmente a todo el equipo de cuidados paliativos de La Paz, por supuesto a la sanidad pública", ha señalado Cayetana.
En ese momento intervino también su hermana Natalia Guillén Cuervo, visiblemente emocionada y secándose alguna lágrima mientras hablaba ante los medios: "Nos han ayudado muchísimo en el proceso. Hubiera sido muy difícil sin sus explicaciones y sin su apoyo". "Un derroche de humanidad, de profesionalidad, de falta de discriminación, de absoluta entrega en un espacio dificilísimo para el ser humano que es irse", ha añadido su hermano.
"Alimento para el alma"
Preguntada por la Medalla de Honor que se le entregará en Madrid durante las celebraciones de San Isidro, Natalia respondió con gratitud. "Eso es maravilloso, que haya dado tiempo a recibir todo ese cariño en vida. Ha sido para ella mucho alimento para el alma, como ella decía", ha explicado. Aunque se ha conocido ahora la noticia, el Ayuntamiento se a ofreció previamente a su empeoramiento.
Antes de despedirse de los periodistas, quiso resumir qué rasgos de su madre le gustaría que permanecieran en la memoria del público. "Su audacia, su capacidad para mantenerse siempre firme en el camino, para nunca apartarse de su meta y apartar el ruido de alrededor", ha reflexionado.
La despedida pública de la actriz se celebrará precisamente en el mismo tanatorio donde este domingo amigos, compañeros y admiradores han comenzado a acercarse para darle el último adiós. Según ha explicado su hija, durante la jornada tendrá lugar un acto de despedida, no una misa, acompañado por el padre Ángel, muy cercano a la familia. El funeral, ha adelantado, se celebrará más adelante para que puedan participar todos aquellos que quisieron acompañar a la actriz cuya vida, dentro y fuera del escenario, estuvo marcada por una convicción que sus hijos ahora repiten como homenaje: intentar siempre sembrar algo bueno en la vida de los demás.
La mañana en el Tanatorio Parcesa La Paz, en Tres Cantos, ha estado marcada por un silencio respetuoso roto solo por los abrazos y las palabras de cariño que se repetían a las puertas de la capilla ardiente de Gemma Cuervo. Allí, desde primera hora de este domingo, familiares, amigos y compañeros de profesión han comenzado a despedir a la actriz, fallecida este sábado a los 91 años. Sus hijos, Fernando Guillén Cuervo, Cayetana Guillén Cuervo y Natalia Guillén Cuervo, han atendido a los medios congregados a la entrada del tanatorio, agradeciendo las muestras de afecto que la familia está recibiendo desde que se conoció la noticia.