Es noticia
Menú
Stéphanie de Luxemburgo vuelve al look de gala con el 'parure' de citrinos y perlas, el más original del joyero real
  1. Casas Reales
RECEPCIÓN DE GALA

Stéphanie de Luxemburgo vuelve al look de gala con el 'parure' de citrinos y perlas, el más original del joyero real

Cada año, a mediados de enero se celebra en el Palacio Gran Ducal de Luxemburgo la tradicional recepción de gala de Año Nuevo, una tradición que los nuevos grandes duques no han querido romper, con una Stéphanie que quiso presumir de joyas familiares

Foto: Stéphanie y Guillermo de Luxemburgo, en la recepción de gala de Año Nuevo. (Casa del Gran Duque/Kary Barthelmey)
Stéphanie y Guillermo de Luxemburgo, en la recepción de gala de Año Nuevo. (Casa del Gran Duque/Kary Barthelmey)

Es una de las tradiciones del único Gran Ducado del mundo y sus nuevos anfitriones no han querido romperla. Este miércoles se celebraba en el Palacio Gran Ducal la tradicional recepción de Año Nuevo, una cita para la que Stéphanie volvió al look de gala, luciendo completo el 'parure' de citrinos y perlas, quizá el conjunto más original del joyero real.

Es la primera vez que Guillermo y Stéphanie eran los anfitriones de esta recepción al convertirse en grandes duques el pasado octubre. Anteriormente, habían asistido, pero solo como heredero, dejando todo el protagonismo a Henri y María Teresa, ahora felizmente jubilados. Lo que no ha cambiado es el 'dress code', ya que la etiqueta sigue siendo de gala.

Por eso veíamos a Stéphanie como vestido largo y tiara, un complemento que no llevaba desde la proclamación de su marido en octubre. Y curiosamente, para esta primera cita de gala de 2026, la nueva gran duquesa elegía exactamente la misma diadema que llevó el año pasado en la misma velada. Se trata de una pieza creada con pequeñas perlas y citrinos, que no es una piedra muy habitual en los joyeros reales.

placeholder Stéphanie y Guillermo de Luxemburgo, en la recepción de gala de Año Nuevo. (Casa del Gran Duque/Kary Barthelmey)
Stéphanie y Guillermo de Luxemburgo, en la recepción de gala de Año Nuevo. (Casa del Gran Duque/Kary Barthelmey)

La gran duquesa quiso llevar además el conjunto completo, ya que la tiara forma parte de un 'parure' con collar y pendientes. Aunque, mientras las grandes duquesas sí sacan del joyero más a menudo los pendientes, el collar no ha sido un complemento muy usado por las royals luxemburguesas, a pesar de que puede cambiar su aspecto y lucir solo tres citrinos o bien los cinco del diseño original.

Lo curioso de este conjunto es que no se sabe muy bien su origen, aunque sí que lleva al menos 50 años en la familia. La primera que lo lució fue la princesa Margarita, hija de los entonces grandes duques Jean y Josefina Carlota, en 1976. Hay una teoría que apunta a que fueron reliquias olvidadas en la bóveda del Gran Ducado y que la tiara era una antigua pulsera reconvertida, pero no está confirmada.

Sí queda claro que es la más diferente al resto de tiaras del joyero real de Luxemburgo. De estilo 'bandeau', esos citrinos son la seña más distintiva, mientras el resto de piezas a las que puede recurrir la gran duquesa Stéphanie tienen el diamante como piedra base a lo largo de todo su diseño. Pero queda claro que es una de las que más le gustan, ya que la ha lucido en varias ocasiones.

placeholder Stéphanie de Luxemburgo, en el Palacio Gran Ducal, con el conjunto de citrinos y perlas. (Casa del Gran Duque/Kary Barthelmey)
Stéphanie de Luxemburgo, en el Palacio Gran Ducal, con el conjunto de citrinos y perlas. (Casa del Gran Duque/Kary Barthelmey)

Se resiste en cambio a llevar la conocida como tiara Imperio, de uso exclusivo de las grandes duquesas, sean consortes o titulares. Es la más grande de todo el joyero, tanto en tamaño como en valor y no es fácil de llevar, así que queda solo a grandes ocasiones. Y Stéphanie no es una royal que busque primeros planos, por lo que parece que, de momento, va a tardar en lucir esta aparatosa corona.

Para esta velada prefirió llevar una tiara mucho más discreta, a pesar de esa originalidad de los citrinos y el color tan poco frecuente en joyas reales. Dejó el protagonismo a ese vestido fucsia de líneas sencillas, fiel a ese estilo sobrio que la ha caracterizado desde que se convirtió en la prometida del heredero al trono del Gran Ducado.

Es una de las tradiciones del único Gran Ducado del mundo y sus nuevos anfitriones no han querido romperla. Este miércoles se celebraba en el Palacio Gran Ducal la tradicional recepción de Año Nuevo, una cita para la que Stéphanie volvió al look de gala, luciendo completo el 'parure' de citrinos y perlas, quizá el conjunto más original del joyero real.

Sthéphanie de Luxemburgo Guillermo de Luxemburgo
El redactor recomienda