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El luto sin renunciar al lujo de Máxima de Holanda en el homenaje a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial
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DÍA DEL RECUERDO

El luto sin renunciar al lujo de Máxima de Holanda en el homenaje a las víctimas de la Segunda Guerra Mundial

Como cada 4 de mayo, la reina Máxima echaba mano este lunes de su armario para ocasiones menos festivas, volviendo al luto riguroso, pero sin renunciar a la exclusividad

Foto: La reina Máxima, en el acto solemne que celebra el Día de la Liberación. (Gtres)
La reina Máxima, en el acto solemne que celebra el Día de la Liberación. (Gtres)

Cada 4 de mayo, los holandeses se vuelcan con el Día del Recuerdo, una cita mucho menos festiva que el Día del Rey que viven pocos días antes. Y entre ellos, los reyes de Países Bajos, que siempre presiden los actos de la Plaza Dam para homenajear a las víctimas holandesas de la Segunda Guerra Mundial. Este lunes, Máxima volvió a vestir de luto sin renunciar al lujo, con prendas de firmas exclusivas y el broche de diamantes de las grandes ocasiones.

La elección de la argentina fue un diseño en color negro, de corte recto y sutil encaje en las mangas y los laterales. Firmado por Dolce & Gabbana, es un vestido que estrenó en nuestro país hace 11 años y que no ha lucido muchas veces, pero sigue siendo igual de adecuado para ocasiones así, más teñidas por la tristeza que por la celebración.

Lo acompañó del mismo sombrero, creación de Philip Treacy, que se puso en el funeral por el duque de Edimburgo al que asistió gran parte de la realeza mundial y zapatos de tacón de Christian Loubutin, con esa característica suela roja que nunca pasa desapercibida.

placeholder Los reyes de Países Bajos, celebrando el Día de la Liberación. (EFE)
Los reyes de Países Bajos, celebrando el Día de la Liberación. (EFE)

También el broche ha tenido parte del protagonismo. No es extraño que lo saque para grandes ocasiones, aunque suelen ser mucho más de celebración que de homenaje y recuerdo. Se trata de una pieza que forma parte del joyero privado de Máxima, aunque por su aspecto deja claro que no es un diseño moderno. De hecho, data del siglo XIX, aunque sigue siendo un misterio cómo llegó a sus manos.

Estamos hablando de un broche que representa un lazo cuajado de diamantes engastados en oro y plata. Del lazo salen a su vez más diamantes, dispuestos en dos filas en forma de lágrima. Y en el centro de las dos líneas, una enorme perla natural en forma de pera. No hace falta ser un experto para intuir que su valor económico es alto, como seguramente también lo es el histórico, aunque no se sepa su origen.

El broche destacó cde manera notable sobre el negro del vestido, como también lo hicieron los pendientes, también de diamantes y aportando algo de luz a ese riguroso luto. Guantes y bolso de asa corta coronaron un look muy Jackie Kennedy al que parecía que no se podía poner ni una pega. Pero solo lo parecía, puesto que no ha estado exento de algunas críticas.

placeholder Guillermo y Máxima, en la Plaza Dam. (Gtres)
Guillermo y Máxima, en la Plaza Dam. (Gtres)

Y es que hemos podido ver muchos comentarios en fotos y redes sociales sobre el atuendo de Máxima, pero especialmente sobre esa suela roja de los zapatos, que muchos consideran completamente inadecuada para un acto como este. Hay que tener en cuenta que es un día bastante importante para los neerlandeses, ya que recuerdan a todos los que murieron en la Segunda Guerra Mundial a causa de la invasión nazi.

Se estima que hubo entre 200.000 y 300.000 fallecidos, una de las tasas más altas de Europa, y supone uno de los capítulos más oscuros de la historia de Países Bajos, de ahí que este Día del Recuerdo se conmemore de forma tan solemne, con actos en los que el silencio solo es roto por los llantos que siguen brotando debido a los testimonios de supervivientes o familiares de las víctimas.

Máxima siempre viste de riguroso luto y es raro que caiga en un renuncio, pero en este caso no ha escapado de las críticas por las características suelas rojas de los Louboutin, que destacaban sobre el empedrado de la Plaza Dam, donde tienen lugar las ofrendas florales, antes de los minutos de silencio y esos testimonios que, incluso en alguna ocasión han provocado las lágrimas de la propia Máxima.

Cada 4 de mayo, los holandeses se vuelcan con el Día del Recuerdo, una cita mucho menos festiva que el Día del Rey que viven pocos días antes. Y entre ellos, los reyes de Países Bajos, que siempre presiden los actos de la Plaza Dam para homenajear a las víctimas holandesas de la Segunda Guerra Mundial. Este lunes, Máxima volvió a vestir de luto sin renunciar al lujo, con prendas de firmas exclusivas y el broche de diamantes de las grandes ocasiones.

Máxima de Holanda