Este drama 'beauty' aparece en tu piel por el mero hecho de dormir. Hablamos con expertos en la materia para minimizar sus efectos y que puedas despertarte cual bella durmiente
Aprende a gestionar las denominadas 'arrugas del sueño' de la mano de los profesionales. (Aiony Haust para Unsplash)
Nadie es inmune al paso del tiempo. Las pistas que dejan los años sobre tu piel son muchas: manchas, flacidez, falta de luminosidad… Y arrugas. Diversos estudios afirman que no son las principales culpables de que te veas envejecido (es vox populi que las imperfecciones en cuanto al tono toman la delantera), pero hay que asumir que no tienen buena prensa. Poco a poco se va diluyendo el concepto de 'crema antiarrugas', pero ahí sigue muy presente en los reclamos publicitarios de infinidad de referencias.
Aprende a diferenciar los distintos tipos de arrugas. (Marie Michele Bouchard para Unsplash)
Desde la entidad cosmética Lierac, afirman que tipos de arrugas hay muchos, como las estáticas (están desde siempre pero, con el paso del tiempo, se acentúan), las dinámicas (surgen por la repetición de ciertas expresiones, algunas tan necesarias como sonreír), las gravitatorias (el envejecimiento se alía con la gravedad y aparecen) o las mixtas (son un mix de las anteriores). Dentro de este universo existe otro tipo con el inquietante nombre completo de 'arrugas del sueño'.
“Las arrugas del sueño son aquellas líneas verticales que aparecen fundamentalmente en el rostro debido a la postura que adquirimos al dormir, de tal manera que la superficie de la almohada o de la cama ejerce una presión que provoca estas marcas tan características”, afirma la Dra Cristina Vico, dermatóloga experta en láser de la Clínica Dr. Morales Raya. Su mecanismo de aparición poco tiene que ver con el de las de expresión o con las provocadas por el fotoenvejecimiento y, como truco para identificarlas, ten en cuenta que suelen acentuarse mucho más cuando te levantas y, a lo largo del día, se van atenuando. Palabra de la Dra. Beatriz Beltrán.
Verticales, localizadas y profundas. Así son las arrugas del sueño. (Joe Gardner para Unsplash)
Desde Instituto Médico Ricard Ruber Internacional, el dermatólogo y médico estético Dr. Juanma Revelles identifica su verticalidad y destaca que se concentran en “zonas donde se unen los ligamentos de retención que cohesionan el hueso con la piel porque hacen un efecto de ancla que en esa parte no permite que la piel se desplace, por lo que se marca una zona respecto a otra”. De este modo, también es frecuente encontrarlas “de manera perpendicular a las arrugas de expresión en medio de la mejilla, por delante de las orejas, cerca de la comisura de los labios…”. Ah, y no podemos olvidar su carácter acumulativo, es decir: “Las marcas del sueño progresivamente se hacen más profundas”, explica la Dra. Mar Lázaro, experta en medicina estética.
Las pieles más finas, deshidratadas y poco flexibles son más propensas a sufrirlas. (Thai An para Unsplash)
Es difícil determinar una edad concreta en la que se desencadena la aparición de este tipo de arrugas, aunque la mayoría de los estudios sobre ellas se han centrado en personas que sobrepasan los 30 años. ¿Las razones? “Es cuando comienza a alterarse de forma natural el contenido de la piel en colágeno y ácido hialurónico, sustancias que dan turgencia a nuestra tez”, indica la Dra. Vico.
Si hacemos un recopilatorio con todos los consejos que nos han dado los profesionales, podemos concluir que es mejor prevenir que curar, así que, si todavía no las luces, no pierdas la oportunidad de mantener la dermis muy hidratada. Para ello, bebe mucho agua y acompaña a los activos encargados de hidratar con otros que actúen sobre la flacidez y ayuden a redensificar. Ingredientes como el ácido hialurónico y los retinoides son aptos para una rutina específica en la que se deben mantener los gestos de cuidado universales. “Debemos preservar los buenos hábitos como la fotoprotección, no consumir alcohol ni tabaco o disfrutar de una correcta alimentación para facilitar una calidad óptima de la piel”, apunta el Dr. Juanma Revelles.
Ante este tipo de imperfecciones es mejor prevenir que curar... (Aiony Haust para Unsplash)
También aconsejan completar tus cuidados con tratamientos en cabina como la terapia fotobiodinámica, que estimula la formación de colágeno y elastina mientras facilita que gane firmeza, o con protocolos de vitaminas que revitalicen la zona mientras favorecen la hidratación desde el interior.Debes recordar que la toxina botulínica no está indicada en estos casos, pero sí se pueden tratar con ácido hialurónico. ¿Un dato curioso? “Cuando ponemos toxina botulínica en el tercio superior, se corrigen las arrugas de expresión, pero las del dormir parecen más pronunciadas. Esto es porque las primeras se difuminan y la atención se centra en las segundas”, sostiene la Dra. Beatriz Beltrán.
La postura que eliges para dormir es importante ya que, hacerlo boca abajo o de lado es un factor determinante que facilita la aparición de las temidas arrugas del sueño. “Es preferible que descanses boca arriba para evitar que estas marcas se hagan más profundas”, sostiene la Dra. Beltrán. Pero hay otros factores, aparentemente banales, que también influyen de manera significativa: "El uso de ropa de cama suave y transpirable podría disminuir los efectos del contacto de la almohada sobre la piel. Para evitar en concreto las arrugas en la zona del escote, es aconsejable utilizar un sujetador específico durante el sueño o colocar entre las mamas almohadillados caseros que pueden ayudar a evitar la formación de esta arruga vertical tan característica del escote”, detalla la Dra. Vico.
La postura que eliges para dormir es determinante. (Zohre Nemati para Unsplash)
Nadie es inmune al paso del tiempo. Las pistas que dejan los años sobre tu piel son muchas: manchas, flacidez, falta de luminosidad… Y arrugas. Diversos estudios afirman que no son las principales culpables de que te veas envejecido (es vox populi que las imperfecciones en cuanto al tono toman la delantera), pero hay que asumir que no tienen buena prensa. Poco a poco se va diluyendo el concepto de 'crema antiarrugas', pero ahí sigue muy presente en los reclamos publicitarios de infinidad de referencias.