Estos polvos de azufre me han salvado de los granitos puntuales
El minúsculo tamaño de su frasco puede engañar, pero su carga de ácido salicílico de textura polvo que se convierte en crema al contacto con la piel hace lo que promete: desaparecer el granito
Cuando llegó a la redacción un diminuto bote de vidrio que prometía encapsular un remedio instantáneo para los granitos puntuales, se hizo con toda mi atención.
Con una piel con rosácea en las mejillas y las hormonas siempre a flor de piel cuando se acerca ese momento del ciclo, encontrar cosméticos que me ayuden a sobrevivir cuando los granitos aparecen ocupa un amplio porcentaje de presupuesto beauty.
Recientemente, di con una crema que me ayuda a calmar los bortes de rosácea en pocos días, la Peaux Sensibles Soin Apaisant de Sisley, pero para granitos puntuales, suelo recurrir a los parches hidrocoloides (si tienen menos colores y formitas, mejor) o a las lociones secantes (Mario Badescu y Masqmai siempre en mi tocador).
Pues en medio de todas estas referencias, el diminuto remedio en formato polvo-crema que se acaba de convertir en mi flechazo total es el Sulfur 10% Powder-to-Cream Concentrate de The Ordinary. No funciona como un secante ni acelera el proceso del granito… Simplemente lo hace desaparecer.
Te lo aplicas por la noche y a la mañana siguiente se ha volatilizado, como si se tratara del limpiacristales de ‘Mi gran boda griega’. Parte de la campaña del producto viene a explicar un poco ese efecto mágico que se logra a través del 10% de azufre de su fórmula.
El azufre que incorpora es azufre coloidal, de menor tamaño y por tanto, con una mayor penetración, lo que potencia su efectividad. Al depositar un poco de producto en la mano, se trata de un formato en polvo, lo que permite asegurar la estabilidad del activo, pero al aplicarlo sobre la piel inflamada por el granito, se transforma en una crema y actúa mejorando el enrojecimiento y como un seborregulador, es decir, equilibra el exceso de grasa.
Al extenderlo sobre la piel, termina resultando imperceptible, incluso la piel queda como aterciopelada por su acción reguladora del sebo. Yo lo aplico con ligeras presiones para lograr una mayor concentración del producto y lo dejo toda la noche cuando. Pero, en realidad, sus creadores aseguran que el polvo-crema hace efecto en tan solo una hora
Pero ¿cómo funciona el tratamiento?
Para conseguir que la textura polvo se convierta en crema, a la hora de formularlo, los elementos en polvo y los líquidos se mezclan a alta velocidad, lo que da como resultado microcápsulas en las que el polvo queda rodeado por el líquido.
Cuando el producto en polvo se aplica sobre la piel, la propia presión del dedo rompe las cápsulas, liberando los activos de azufre en la zona a tratar. Gracias a su textura y composición, es cada aplicación se precisa muy poco producto, una de las claves del Sulfur 10% Powder-to-Cream Concentrate: su duración.
Teniendo en cuenta que en cada bote hay 5 gramos de producto, correspondería a unas 150 aplicaciones (llevo un mes usándolo y ni siquiera parece que lo haya abierto) y que su coste es de 10,95€ (desde el 4 de agosto solo a la venta en Sephora), el polvo de azufre de The Ordinary se posiciona como uno de los tratamientos más económicos y efectivos del mercado.
Cuando llegó a la redacción un diminuto bote de vidrio que prometía encapsular un remedio instantáneo para los granitos puntuales, se hizo con toda mi atención.