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Kombucha, el último fermentado que tienes que conocer

Si no has oído hablar de la kombucha, ponte las pilas. Es la última bebida gastro-hípster-saludable y no es descabellado que pronto sucumbas a sus burbujas y a su acidez

Foto: Té de kombucha. (Foto: Emma Christensen).
Té de kombucha. (Foto: Emma Christensen).

Es frecuente que lo que para un occidental es tendencia no sea sino costumbre ancestral en otras culturas. Así nos pasa con la kombucha, un té fermentado por el que ahora se pirran celebrities y gastrogurús, pero que ha sido desde hace siglos la bebida nuestra de cada día en muchas regiones asiáticas.

Tarros de kombucha fermentando. (Foto: Emma Christensen).
Tarros de kombucha fermentando. (Foto: Emma Christensen).

Sus orígenes son confusos y se pierden entre leyendas y cantares. Sabemos de su consumo en China, Japón o Corea, de su expansión por el imperio ruso a comienzos del siglo XIX y de las investigaciones que, mediado el siglo XX, se llevaron a cabo en Europa para estudiar sus propiedades medicinales. Cero glamour. Nada que ver con la moda que hoy salpica Instagram, Pinterest y demás redes sociales.

Pero ¿qué diablos es y a qué sabe? Básicamente es un té fermentado mediante lo que vulgarmente se conoce como ‘hongo de la kombucha’ o SCOBY (acrónimo en inglés de Cultivo Simbiótico de Levaduras y Bacterias), una especie de torta gelatinosa y resbaladiza que es la madre del invento. Para elaborar la kombucha basta con una infusión azucarada de hojas de té a la que se incorpora el scoby; después, se trata de dejar que el milagro de la fermentación actúe y transforme esa infusión en una bebida chispeante, refrescante y ácida.

Pero la idea es que no se trata simplemente de un refresco más o menos molón -su sabor recuerda mucho al de la sidra-, sino de sus beneficios para la salud. Se nos dice que es depurativa, digestiva, que refuerza el sistema inmune y ayuda a prevenir el desgaste de las articulaciones… Yo, que tiendo al escepticismo, no soy nada dada a considerar dogma de fe ninguna de las propiedades supuestamente curativas de ningún alimento, pero sí creo que puede ser una buena alternativa natural a la sobredosis de refrescos azucarados que nos echamos al cuerpo.

¿Cómo podemos conseguirla? Dentro del movimiento hípster y DIY que nos invade, la tendencia es que te la elabores tú en casa. No es muy difícil, basta con un poco de paciencia y unas instrucciones que encontrarás en un montón de sitios de internet. Nosotros te sugerimos el blog 'Eva muerde la manzana', en el que su autora, Edurne Ubani, te cuenta con detalle todos los trucos y secretos para triunfar como kombuchero.

Los tres sabores de Komvida.
Los tres sabores de Komvida.

Pero no te agobies: hay opciones más inmediatas. Las marcas de kombucha embotellada han comenzado a proliferar en Estados Unidos -el mercado ha cerrado 2016 con un volumen de negocio de 600 millones de dólares, desbancando al agua de coco-, Reino Unido, Francia y Alemania. Y en España acaba de presentarse Komvida, una marca extremeña que, con ingredientes locales -a excepción del té, que viene de Asia- y ecológicos, ha elaborado la primera kombucha española de calidad premium envasada en vidrio. Se trata, nos explican, de una bebida 100% natural, con certificado ecológico y el aval de la Kombucha Brewers International. Un alimento vivo y probiótico, apto para crudiveganos y con solo 30 calorías cada 100 ml.

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Gastronomía
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