Ana Belén confirma que estos son los mejores trucos de maquillaje para una piel madura
No se trata de borrar la edad, sino de trabajar con ella. Respetar la textura, hidratar bien, evitar polvos en exceso y apostar por colores que iluminen sin endurecer
Hay algo en el look de belleza de Ana Belén que siempre fascina, podríamos decir que es el típico caso que no se deja llevar por las tendencias más virales, ni con los maquillajes de alfombra roja, ni con el efecto filtro que a veces invade los photocalls. En lla presentación de la película 'Islas', la artista apuesta por una versión contagiosa: piel luminosa, labios rosados y sombras en la misma gama, todo trabajado desde la naturalidad. Y ahí está la clave.
La piel: natural, pero pensada
Lo primero que llama la atención es el acabado de la piel. No hay rastro de base pesada ni de capas que apaguen la textura real. Se aprecia luminosidad, pero no brillo; uniformidad, pero no efecto máscara. Eso suele implicar fórmulas ligeras, esas bases tipo sérum o hidratantes con color que tanto nos gustan a todas a medida que pasan los años, aplicadas en poca cantidad y bien difuminadas.
La actriz Ana Belén posa para los medios durante el photocall de la película 'Islas', de Marina Seresesky, este miércoles en Madrid. (EFE Daniel González)
En pieles maduras, como la suya, el exceso de producto marca líneas de expresión. Aquí ocurre lo contrario: la piel se ve flexible. Es probable que el trabajo previo de preparación haya sido clave, como nos explica la maquilladora Sara Paredes. "Una hidratación generosa, masaje facial para activar circulación y un toque estratégico de corrector solo donde hace falta (ojeras y pequeñas sombras alrededor de la nariz). Son las claves para que el maquillaje se asiente". Nada más.
El resultado es ese efecto buena cara que parece que no está demasiado producida.
Ojos en rosa: cómo suavizar la mirada sin endurecerla
El segundo punto fuerte del look es la elección cromática en los ojos. Ana Belén lleva sombras rosadas, pero lejos del rosa frío que puede acentuar el cansancio, se trata de un rosa cálido, ligeramente empolvado y con un matiz iluminador, que armoniza con su tono de piel.
Las sombras rosadas funcionan especialmente bien cuando se aplican con transparencia. Aquí no hay un ahumado clásico ni un corte de cuenca definido. La sombra parece extendida en el párpado móvil y ligeramente difuminada hacia arriba, sin líneas duras.
En maquillajes de este tipo conviene evitar el delineado negro muy marcado. En las imágenes, el ojo está definido, pero de forma discreta. Puede ser un lápiz marrón o gris oscuro muy pegado a las pestañas y difuminado. La máscara siempre, pero no en exceso, abre su conocida mirada. Las pestañas se ven separadas, no apelmazadas.
Labios rosados: el tono que rejuvenece sin estridencias
El labial es otro acierto. De nuevo, rosa. Pero no un rosa chicle ni excesivamente brillante. Es un tono natural, ligeramente satinado, que respeta el color propio del labio y lo intensifica un poco.
Este tipo de rosa tiene un efecto inmediato: aporta frescura sin endurecer las facciones. Frente a los rojos intensos o los marrones muy oscuros, que pueden resultar más severos, el rosa suave suaviza. Y, además, conecta con la sombra de ojos, creando una imagen unificada.
Ana Belén (Gtres)
En pieles maduras es recomendable optar por texturas cremosas o satinadas. Los acabados mate muy secos marcan pliegues. Aquí el labio tiene vida, se ve hidratado. Es probable que haya un perfilador en un tono muy similar para definir ligeramente el contorno sin que se note.
Se aprecia un toque bronceado suave en las mejillas que devuelve volumen y frescura al rostro. Colocado ligeramente alto, ayuda a elevar visualmente las facciones.
Las cejas están peinadas y definidas, pero no dibujadas en exceso. En este tipo de maquillaje, la ceja no puede ser protagonista.
El binomio blanco y negro le funciona
En cuanto al estilismo, la actriz opta por una combinación que nunca falla: negro y blanco. Blazer negra estructurada sobre top negro, pantalón blanco de corte baggy y cinturón fino que marca ligeramente la cintura. Un pañuelo blanco asomando del bolsillo aporta un detalle divertido. El conjunto transmite tendencia, pero sin perder la cabeza. Incluso el calzado, en blanco y negro, refuerza la informalidad.
La elección de prendas amplias y líneas limpias encaja con el maquillaje. Es un estilismo cómodo, actual y favorecedor, que resta años.
Si hay una lección clara en este look es que el efecto buena cara no depende de añadir capas, sino de elegir bien los tonos, tanto de la ropa como del maquillaje. Rosa cálido en ojos y labios, piel ligera y luminosa, rubor que devuelve frescura y definición muy medida. La clave de un buen estilismo.
Hay algo en el look de belleza de Ana Belén que siempre fascina, podríamos decir que es el típico caso que no se deja llevar por las tendencias más virales, ni con los maquillajes de alfombra roja, ni con el efecto filtro que a veces invade los photocalls. En lla presentación de la película 'Islas', la artista apuesta por una versión contagiosa: piel luminosa, labios rosados y sombras en la misma gama, todo trabajado desde la naturalidad. Y ahí está la clave.