La noche que María Adánez rompió todas las normas en las Campanadas 2003: cuatro cambios de vestido y sus secretos inéditos
María Adánez se convirtió, ayudada por una trama de 'Aquí no hay quien viva', en la primera presentadora en la historia nacional de las campanadas en implementar la estrategia de cebar el interés alrededor de su vestido
José Luis Gil, María Adánez y Fernando Tejero, en la retransmisión de las campanadas de 2003 en Antena 3. (Atresmedia)
A finales del 2003, un fenómeno sacudió España. Sí, hablamos de ‘Aquí no hay quien viva’. La comunidad de vecinos de ‘Desengaño 21’ llegó a Antena 3 el 7 de septiembre de ese mismo año, lo que nadie jamás pudo imaginar -ni tan siquiera sus propios creadores- es que esta ficción se convertiría en una de las más vistas de la historia de la televisión de nuestro país, llegando incluso hasta las campanadas.
Efectivamente, una cuota de pantalla de casi el 40% y 7 millones de espectadores llevaron a los hermanos Caballero a tener que ampliar su primera temporada de 14 a 17 episodios para finalizar su emisión el 31 de diciembre y sobre el balcón de la Puerta del Sol. Por supuesto, lo hicieron de la mano de sus personajes más queridos: Emilio, el carismático portero, interpretado por Fernando Tejero, Juan Cuesta, presidente de la comunidad, interpretado por José Luis Gil, y Lucía, el ejemplo de mujer del S.XXI, interpretada por María Adánez, quien, a partir de ahora; será la responsable de narrarnos los secretos de aquella noche mágica.
María Adánez, José Luis Gil y Fernando Tejero, durante la retransmisión de las campanadas 2003. (Atresmedia)
La Nochevieja de 2003 ‘Aquí no hay quien viva’ hizo historia por dos motivos de peso. El primero de ellos, convertirse en la primera serie en emitir durante las últimas horas del Fin de Año para conectar uno de sus capítulos con la retransmisión de las uvas. El segundo, ser también pioneros en “cebar” el vestido que veríamos sobre la presentadora de las campanadas.
Sí, a lo largo del episodio ‘1x17’ de la ficción, titulado precisamente ‘Érase un fin de año’, María Adánez, o más bien Lucía, lucía un total de cuatro diseños, generando una expectación enorme sobre cuál sería el elegido para acudir hasta la Puerta del Sol. Una idea, que en pleno 2025 podríamos considerar corriente teniendo en cuenta las estrategias de ‘marketing’ de Cristina Pedroche de cubrir su look con una capa hasta escasos segundos de bajar el carillón; pero que entonces fue absolutamente revolucionaria.
El primer diseño lucido por María Adánez en el episodio de 'Aquí no hay quien viva'. (Atresmedia)
“Fue una idea de Alberto y Laura Caballero. Aunque, en este caso, más de Alberto que es el que escribía principalmente los guiones. Yo sé que mantuvieron unas conversaciones con Antena 3 para ver un poco la forma que podía tener la unión del episodio con las campanadas, pero también me consta que tuvieron libertad absoluta en hacer un poco lo que ellos consideraron para las campanadas con los personajes de la serie en ese momento. Entonces, eso de los cambios de los vestidos, me consta que fue todo cosa de Alberto y de Laura. Fue, de nuevo, una de sus genialidades visionarias de lo que vendría después”, confiesa a Vanitatis la propia María Adánez.
No obstante, a través de nuestra conversación con la actriz española hay algo que nos queda muy claro respecto a esta decisión. No se trató de una estrategia, ni la intención era tampoco la de dar bombo al vestido. Simplemente, se implementó como un elemento de generar una trama más dentro del episodio. “No estábamos tan obsesionados con lo que iban a llevar. Teníamos como la atención en otra cosa, en el paso del año o quién iba a dar las campanadas, pero no tanto en el vestido que iba a llevar, ni mucho menos”, nos asegura.
El segundo diseño de María Adánez durante el episodio. (Atresmedia)
Por si fuera poco, el fenómeno de ‘Aquí no hay quien viva’ surgió en tan pocos meses que no supieron que darían las campanadas hasta muy poco tiempo antes del gran día. “Sabíamos que íbamos a dar las campanadas, pero no estuvo claro 100% hasta el último momento; con lo cual tampoco es que lo supiéramos cuatro meses antes. Más bien, unas semanas. La elección no podía ser muy alejada a los personajes. No éramos María Adánez, Fernando Tejero y José Luis Gil dando las campanadas, sino Lucía, Emilio y Juan Cuesta. Entonces, claro, también el vestuario tenía que ser adecuado para ellos”, continúa diciéndonos María.
De esta manera, los tiempos y su elección se aceleraron, a la par que simplificaron, lo máximo posible. “Lo hicimos, pues como te digo, unas semanas antes. Entonces, nada, fuimos a la tienda que tenían en Jorge Juan y elegí el vestido que más me gustó. No nos complicamos más la vida”, nos comenta entre risas.
El vestido de María Adánez para las campanadas 2003. (Atresmedia)
“Los dos primeros looks, el rojo y la combinación de la falda con lentejuelas y la camiseta, son obra del jefe de vestuario de la serie. Los otros dos, el de estilo militar acolchado y el de las campanadas, son de Plein Sud. Los reconozco enseguida, porque además es que me los quedé y los tuve durante muchísimo tiempo. Plein Sud es una firma que me volvía loca y que conseguimos, a raíz de esto, que me cediera ropa para las últimas temporadas. Para mí fue una marca referente durante muchísimos años”, continúa explicándonos.
Los vestidos, al detalle
En primer lugar, María lució un vestido largo rojo, confeccionado en tejido de efecto satinado, marcado por un patrón de frunces centrales en pecho y cadera y corte sirena con pronunciado escote en ‘V’.
Los detalles del segundo 'look' de María Adánez. (Atresmedia)
De este, pasó a un estilismo ‘casual chic’ con un toque muy arriesgado. Nos referimos a la combinación de un ‘tank top’ blanco con una falda champagne repleta de lentejuelas y con cadenas bordadas a mano. Por si fuera poco, a ambas piezas se incorporaron un chocker y muñequeras de pelo blanco de Chanel.
El tercer vestido de María Adánez. (Atresmedia)
Tal apuesta derivó en un original diseño largo, también de corte sirena, con corpiño acolchado de manga corta y cremallera central en tono verde militar. Una prenda, firmada por Plein Sud, al igual que su apuesta definitiva: un vestido negro largo de escote halter de efecto piel, el cual durante parte final del episodio acompañó de una ‘biker’ roja con chaleco de pelo a conjunto.
La capa/abrigo del 'look' de María Adánez para las campanadas 2003. (Atresmedia)
"Una noche mágica"
La apuesta resultó perfecta. “Fue una noche mágica. O sea, creo que son de esos momentos que me ha brindado esta profesión que no voy a olvidar. La situación en sí superó la ficción. Es decir, nosotros evidentemente estábamos allí diciendo un texto, los personajes, pero en el fondo éramos María, Fernando y José Luis, acojonados, muertos de nervios, porque estábamos dando las campanadas en uno de los balcones de Sol. Estábamos obsesionados con lo de los cuartos, que se entendieran bien, que no la cagásemos para que la gente se tomara bien sus uvas. Eso es algo que no vamos a olvidar jamás. Estar allí los tres con una serie prácticamente estrenada con un éxito atroz, pues estábamos viviendo un sueño”, nos dice María sobre dicho momento.
María Adánez, en el presente
23 años después, Adánez se ha consagrado como una de las actrices más queridas de nuestro país. Esto, además de por su sencilla y cercana naturalidad, es el resultado de su éxito de la mano de grandes proyectos de televisión, plataformas y siempre una fuerte dosis de teatro.
“Yo en ese momento de éxito rotundo con ‘Aquí no hay quien viva’ hice un giro y me fui al teatro. Llevaba muchísimos años en la televisión, ya había tenido éxitos muy importantes. El primero fue ‘Farmacia de Guardia’, después fue ‘Pepa y Pepe’... Yo siempre he sido una actriz y una mujer muy inquieta y quería ser más versátil. Me fui al teatro, pero a hacer drama, ‘Salomé’. Ahora, he vuelto a llenar el teatro con mi última función y lo puedo decir orgullosamente, porque no siempre se llenan, es algo muy difícil. Siento esa cercanía y ese cariño de la gente. Y eso es lo más valioso. Gracias a todo el éxito y la popularidad que me ha dado la televisión, llevo a los jóvenes al teatro; me da mucha satisfacción”, explica.
María Adánez, en una imagen de archivo. (Gtres)
Ahora, quiere brindar por un 2026 lleno de proyectos, pero su principal deseo lo tiene claro. “Yo quiero que, en primer lugar, haya salud para todos los míos. No necesitamos más, Creo que me siento muy privilegiada de tener la familia que tengo. Pero también le pido paz. No quiero que haya guerra”, finaliza María Adánez en este reportaje exclusivo para Vanitatis.
A finales del 2003, un fenómeno sacudió España. Sí, hablamos de ‘Aquí no hay quien viva’. La comunidad de vecinos de ‘Desengaño 21’ llegó a Antena 3 el 7 de septiembre de ese mismo año, lo que nadie jamás pudo imaginar -ni tan siquiera sus propios creadores- es que esta ficción se convertiría en una de las más vistas de la historia de la televisión de nuestro país, llegando incluso hasta las campanadas.