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ENTREVISTA PERSONAL

Olga Carmona, madre de Verdasco, sobre Preysler: "Desmiento que nos llevemos mal"

La madre del tenista habla por primera vez de su relación con su consuegra y de la amistad que las une tras la boda de su hijo con Ana Boyer

Foto: Olga Carmona, suegra de Ana Boyer, en su centro de belleza en Madrid Cadó Just Beauty. (Foto: Manu Torres)
Olga Carmona, suegra de Ana Boyer, en su centro de belleza en Madrid Cadó Just Beauty. (Foto: Manu Torres)

La madre de Fernando Verdasco tiene 58 años y acaba de inaugurar un centro de estética en Majadahonda (Madrid) que ya tiene su primera clienta vip: su consuegra, Isabel Preysler. Olga Carmona es miembro del clan familiar propietario de restaurantes madrileños como La Bola, el Café de Chinitas o La Cañada, famosos a golpe de cocido. Madre de tres hijos, sus momentos más felices han sido las bodas de los dos mayores y el más duro, el gravísimo accidente de su hija Sara, recién casada con Juan Carmona, sobrino de Antonio Carmona. Un coche la atropelló en Miami mientras circulaba en bici por una acera. Pero de esto hace ya más de un año. Hoy, Olga es una flamante empresaria, que vive ilusionada la apertura de su nuevo centro, Cadó Just Beauty.

Pregunta: Viniendo del mundo de los restaurantes, ¿cómo se te ocurrió esta idea?

Respuesta: Se me ocurrió cuando mi esthéticienne, María José Domínguez, que ahora es mi socia, me dijo que estaba dando vueltas a la idea. Yo ahora viajo poco, porque mi hijo no nos necesita como antes. Mi hija Sara se casó, mi otra hija está en la universidad… A mi marido le pareció genial, sabe que a mí esto me gusta, y de broma me dijo que así en vez de gastar en belleza, ingresaba. También llamé a Fernando, porque él y yo tenemos una unión muy fuerte, y hablo mucho con él… Y me animó: así no te quedas en casa, no te aburres, esto es algo que te llena, adelante, me dijo. Y así empezamos. Nos reunimos, buscamos locales… Y después de verano apareció este lugar en Carretera Pozuelo 39, de Majadahonda, que nos pareció ideal.

Olga Carmona y su hija Ana Verdasco en su centro de belleza. (Foto: Manu Torres)
Olga Carmona y su hija Ana Verdasco en su centro de belleza. (Foto: Manu Torres)

P: ¿Pruebas todos los tratamientos?

R: Mis hijas más que yo. A Sara le viene bien Indiba por sus lesiones del accidente y Ana, aunque tiene 19 años, se hace de todo. Pero a mí siempre me ha cuidado María José, que tiene unas manos maravillosas. Esto es un centro de belleza donde se puede tomar un café... Por eso hemos puesto muebles que parecen los de un centro de reunión. Y en las paredes tenemos cuadros de distintos artistas. Ahora hay fotografías de Ignacio Heras, pero iremos variando. Yo soy un poco relaciones públicas, pero el centro es de las dos. Las dos hemos puesto dinero. Aunque María José es la experta.

P: ¿Este negocio te gusta más que el de los restaurantes?

R: Mucho más. Yo no soy nada cocinillas, ni mis hijos. Fernando no ha tenido tiempo de aprender en su vida. Y eso que nosotros tenemos dos restaurantes, La Rayúa de Madrid y la de Majadahonda. Y del grupo familiar, con mis cuñados, que es el Grupo Bamba, tenemos La Bola, Chinitas y La Cañada. Queríamos montar en Miami un catering, pero Sara tuvo el accidente y la idea quedó en el aire. A mi marido sí le gusta la cocina. Ha crecido entre sartenes y como se ha pasado muchos años viajando con Fernando, más que yo, tenía mono; por eso montó las Rayúas. Él es un hostelero a la antigua: va comprar, a ver género, atiende al público, si hace falta se mete en la cocina, si hay que ir a un pescadero a ver lo que tiene, él va… No sabe hacerlo de otra manera.

Olga Verdasco y su socia, María José Domínguez, en Cadó Just Beauty. (Foto: Manu Torres)
Olga Verdasco y su socia, María José Domínguez, en Cadó Just Beauty. (Foto: Manu Torres)

P: ¿Por qué un catering en Miami?

R: Por mí. Mis ciudades favoritas fuera de Europa son Las Vegas y Miami. De hecho estuvimos durante un tiempo pensando instalarnos en Las Vegas. Y en Miami yo viviría siempre. Fernando incluso tiene casa. Ahora vive en Doha, pero en cuanto puede se escapa, también por lazos familiares, porque allí viven los hermanos de Ana. Yo tengo un grupo de amigas y me lo paso genial. Me gusta su forma de vida, el calor… Allí sales como quieres a la calle y nadie repara en ti. A mí me gusta eso, estar detrás. Cuando voy con Fernando a los torneos no me siento en el palco, me siento en otro lugar. Mi hijo sabe dónde estoy, que eso es lo que me importa, pero a mí no me conocen, no soy como mi marido, que va por la calle y todo el mundo le dice: ¡Eres el padre de Verdasco!

P: ¿Ha cambiado Fernando tras la boda?

R: No, es igual. Le veo superfeliz y a ella también. Son una pareja ideal y se han compenetrado de tal manera que están encantados. Mi hijo Fernando para mí es muy especial y verle tan feliz en su boda me llenó totalmente. Ahora estoy deseando ser abuela, pero no me hacen caso.

P: ¿Conocías a Isabel de antes?

R: Sí. La hemos conocido a través de Fernando y de Ana. Y ahora ella viene a este centro y piensa hacerlo con regularidad. Se enteró de que iba a abrirlo en la boda de Fernando y enseguida se interesó. Ahora ha conocido a María José, que es la verdadera experta, y se ha hecho adicta a ella. Como Victoria Beckham, que la tenía en exclusiva. Pero Isabel no es clienta, Isabel es familia. Yo la considero así. Nos queremos muchísimo, estamos permanentemente en contacto. Tengo que decir que nosotras somos amigas y que no es cierto que nos llevemos mal ni nada de lo que se ha dicho. Yo también lo desmiento totalmente. Ella está encantada con Fernando y yo estoy encantada con Ana. Creo que son el complemento ideal como pareja y nosotras, como madres, hemos sido muy felices desde el principio de su relación.

P: ¿Y a Miguel Boyer?

R: Yo no le conocí, pero mi marido sí. Cuando conocí a Isabel, Miguel estaba ya mal. Isabel me pareció muy cercana, muy educada, muy cariñosa. Y sabe tratar a todo el mundo… A mí me ganó desde el primer momento.

P: ¿A Isabel le gustan más los tratamientos estéticos que los cocidos de La Bola o las torrijas de Chinitas?

R: Isabel come más de lo que la gente se piensa. Yo también creía que comía menos, pero no come mal. Los días que estuvimos todos juntos en plan familia me sorprendió porque comía de todo y hasta Mario me decía que engaña mucho… Eso sí, se cuida. Es muy estricta y si dice que hace algo, lo cumple. Yo la admiro porque es muy disciplinada.

P: Os sorprendió que Ana y Fernando quisieran casarse en isla Mustique…

R: Cuando me lo dijeron, casi me da algo. Pero llamé a Isabel y las dos estábamos de acuerdo en que tenía que ser lo que ellos quisieran. Yo le decía: "Me encanta conocer un lugar nuevo y me parece estupendo que vayamos a estar allí una semana juntos, que aquí no podríamos, ¡pero está tan lejos!". Los chicos decían que querían buen tiempo y yo pensaba: "Pues vamos a Canarias (ríe)". También hablé con la madre de Isabel, que es un cielo, y me decía: "Yo estoy muy enfadada porque no puedo ir". Mis padres tampoco podían, ni mi suegra… Son muchos aviones, pero los abuelos inmediatamente lo entendieron y nos pidieron muchas fotos y ya está. Ana es que tiene una relación muy estrecha con la isla porque iba de pequeña y para ella era como recordar más a su padre.

Fernando Verdasco y Ana Boyer a su llegada a la boda. (Gtres)
Fernando Verdasco y Ana Boyer a su llegada a la boda. (Gtres)

P: ¿Qué impresión te causó Mario Vargas Llosa?

R: Me hizo una ilusión impresionante conocerle, como el escritor que es ¡y un premio Nobel!, pero enseguida te olvidas de que es un premio Nobel porque es una persona muy cercana, muy sencilla, que se pone a tu nivel. Es tan normal que es como estar en casa. Es una persona encantadora.

P: Os alojasteis en una de las maravillosas villas de Mustique, ¿no?

R: Allí todas las casas son maravillosas. Nosotros teníamos una villa impresionante, ellos tenían otra impresionante también y los invitados igual... En la isla solo hay dos hoteles muy pequeñitos y el resto son villas que se alquilan y Fernando alquiló cuatro para todos los invitados… La nuestra tenía nueve dormitorios, todos independientes, que eran como cabañitas. Está todo preparado para un lujo extremo y con la tranquilidad de que nadie te molesta. Me pareció el paraíso. Ahora no creo que yo vaya a volver. Está muy lejos y hay unos mosquitos horribles, ¡cómo me picaron…!

P: ¿Viste a Tamara en televisión con Bertín Osborne?

R: No, pero me han comentado que muy bien, que en su línea, porque es un cielo y te ríes con ella muchísimo… Tamara siempre es el alma de la fiesta. Como diseñadora aún no le he encargado nada, pero estoy deseando tener ocasión porque en Mustique Isabel llevó una blusa blanca de ella y Ana dos vestidos ideales… Hace dos años estuvimos en una boda en Suiza y Ana se puso un vestido también de Tamara que me encantó. Incluso pensé que era de Elie Saab.


P: ¿Tu cocina será mas moderna que la de Isabel Preysler?

R: No he entrado en la cocina de Isabel. Sé que tiene una cocinera buenísima, pero nada más (ríe). Mi cocina sí es moderna. Yo tengo una casa moderna, que la hicimos a gusto de Fernando y es superamericana, supergrande y superespaciosa, y mi cocina es supermoderna, pero es que tiene cinco años… No puede tener nada que ver… No conozco la cocina de Isabel, pero te puedo decir que la cocina en esa casa no tiene importancia, porque se come de maravilla.

P: Volviendo a Miami, el accidente de Sara sería terrible para vosotros.

R: Lo fue.. Al principio nos llamo su marido, quitándole importancia… Sara se ha caído de la bici, pero a los quince minutos volvió a llamar, llorando, y ya nos contó que a Sara la había atropellado un coche y que se la habían llevado en la ambulancia, que estaba en urgencias, y nos la pusieron al teléfono, pero yo no veía el momento de coger el avión. Tuvo muchas lesiones, roturas, un infarto de cerebelo mientras la trasladaban en la ambulancia. ¡No quedó parapléjica porque Dios no quiso! Su marido Juan y ella iban en bici por la acera de una carretera y un coche se subió y les atropelló. Ella salió volando... No quiero ni recordar.

Olga Carmona en su centro de estética. (Foto: Manu Torres)
Olga Carmona en su centro de estética. (Foto: Manu Torres)

P: ¿Es cierto que el conductor se dio a la fuga?

R: No. Se quedó, pero se negó a ayudar y se negó a aceptar que se había subido a la acera, pero estaban las ruedas marcadas. Estuvo detenido un par de días pero como no iba bebido, ni drogado, ni tenia antecedentes, le soltaron. Tampoco ha podido correr con los gastos porque no tenia tarjeta de residente, era haitiano. Además era insolvente, no tenía trabajo…. Y la ciudad de Miami tampoco se ha hecho cargo porque el culpable no era un transporte público. Así que nos hemos tenido que hacer cargo nosotros de todos los gastos. Él tiene que pagar unos doscientos dólares a Sara todos los meses durante unos cuantos años.

P: Habéis terminado con todo.

R: Ha pasado un año y seguimos aún con pagos de hospitales… Nosotros teníamos un seguro de libre elección médica que nos cubre hasta una cantidad, pero no todo. Ten en cuenta que solo la UVI fueron 60.000 dólares, imagínate además dos semanas ingresada… Las compañías de seguros no se niegan, pero aún están con los papeleos.

Sara Verdasco, hija y amiga

Sara, la hermana del tenista, fue arrollada por un coche en Miami, en enero de 2017, y desde entonces arrastra dolorosas secuelas. Está casada con Juan Carmona, hijo del guitarrista de Ketama y sobrino de Antonio Carmona, y siempre defiende su amistad con Ana Boyer: “Es como una hermana. De verdad que nos llevamos muy bien”.

P: ¿Te encuentras ya bien?

R: Me voy encontrando mejor de las lesiones físicas, las psicológicas me están costando, depende del día, pero estoy en manos de una psicóloga muy buena, especialista en traumas, y desde que trabajo con ella he mejorado muchísimo.

P: ¿Cuáles son tus síntomas?

R: Aún me da miedo una bicicleta y eso que fue lo que me salvó la vida, porque si llego a ir andando, me hubiese matado. Por ejemplo, en España no tengo miedo a cruzar la calle pero en Miami… Allí los coches son muy grandes, las calles también… Psicológicamente no estoy preparada para volver. Cuando tuve el accidente, lo primero fueron las heridas, los dolores, la silla de ruedas… Los miedos me han ido saliendo después. Yo iba detrás y me llevé lo más gordo, pero a Juan también le atropellaron y se vio en otro país, conmigo medio muerta en la calle... Fue durísimo. Y, además, en el mismo momento en el que nos estaban atropellando, entraron en nuestra casa y nos robaron. Menos mal que solo el móvil y el ordenador. Un horror.

P: ¿Qué tratamientos te haces en el centro de tu madre?

R: Unos ejercicios para fortalecer músculo que me ha mandado el doctor Guillén, que es quien me trata en la clínica Cemtro. Me duele mucho la pelvis, por aguantar el peso de mi cuerpo después de seis fracturas… Me hago el Indiba y noto mucha mejoría, me calma. Luego, como camino mal, tengo fascitis plantar y me están dando unos masajes que me curan. En la cara me hago el de hidratación de Maria Galland porque la cara se me quemó, en la calle se me ponía roja, los ojos me lloraban… y estas cremas me regeneran.

P: ¿Te animarás a tener hijos?

R: Mis padres están deseando y te diré que el doctor me ha dicho que ya puedo, pero sería un embarazo de alto riesgo y tendría que hacer reposo. Así que prefiero esperar.

María José Domínguez, la esteticista y socia

Lleva más de treinta años dedicada a la estética y por sus manos han pasado estrellas tan exigentes como Victoria Beckham, que la eligió como masajista personal. También David Beckham, Alejandro Sanz, su mujer, Raquel Perera

Hoy su clienta mas vip es Isabel Preysler, aunque ella insiste en que miman a todas por igual: “Escuchamos al cliente, le damos nuestra opinión y después actuamos”, dice. “Isabel, el día que viene me explica qué le preocupa y a partir de ahí decidimos. No hay nada especial para ella que no lo sea también para el resto de nuestras clientas”.

Buenos días, aunque el día está triste @cadoestetica os recibirá con alegría

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Sobre los tratamientos de Cadó Just Beauty explica: “Llevo en esto toda la vida, desde los 16 años y tengo 50, y mi especialidad es la piel, cara y cuerpo, pero el pelo también lo tratamos. Nuestro capilar de Indiba para la caída es buenísimo. En realidad nuestros aparatos de Indiba y LPG son la última versión del mercado. También hacemos, cejas, manos, pies, pestañas…. Y nuestros precios son muy competitivos, para todo tenemos distintas ofertas, desde 50 euros hasta bonos de 20 sesiones por 300 euros, tarifas planas…”.

Sobre qué le recomendaría a la reina Letizia, María José dice: “Para nosotras sería un honor que viniera. Yo escucharía sus inquietudes y haríamos un diagnóstico. En realidad es la filosofía que seguimos con cualquiera de nuestras clientas”.

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