Un año sin Fernández-Tapias: sus herederos siguen divididos y enfrentados en los juzgados
El conocido empresario falleció el 25 de octubre de 2023 a los 84 años de edad. Doce meses después muchos de los problemas familiares siguen sin resolverse
Tapias y Nuria González en una imagen de sus años felices de matrimonio. (Gtres)
El próximo 25 de octubre se cumple un año del fallecimiento de Fernando Fernández-Tapias a los 84 años. A pesar de los vaivenes de salud en los últimos años, con ingresos y altas en el hospital, su vida cotidiana se mantenía más o menos igual. Estaba al tanto de lo que sucedía en sus empresas, de los partidos de su Real Madrid, equipo del que era vicepresidente, y recibía a su entorno más íntimo en la casa familiar de Puerta de Hierro.
Arrastraba problemas coronarios con la implantación de varios stend pero precisamente en esas fechas no había ningún empeoramiento. De ahí que el infarto que le produjo la muerte dejara a los que le trataban completamente sorprendidos. Y a su familia directa, muy afectada tal y como se publicó en Vanitatis en aquellos días de dolor.
Ha pasado un año y el calendario de todos ellos ha seguido su curso. Los hijos, Iván y Alma, continúan con sus estudios y echando de menos a su padre. Los otros cinco hijos rompieron afectivamente con su padre al interponer una demanda de incapacidad.
Nuria González y su hijo Iván, en el funeral de Ramón Hermosilla. (Gtres)
El empresario contaba hace tiempo, en una entrevista a nuestro medio, la siguiente descripción de su vida con respecto a la descendencia que había tenido con sus dos anteriores mujeres: “Le di todo a mis hijos y ese fue mi error”. Reconocía que el trabajo, sacar adelante sus empresas y sus cargos como presidente de la CEOE y vicepresidente del Real Madrid le habían dejado poco tiempo para dedicar a ese aspecto afectivo de su vida. En cambio, no descuidó el económico en el que Fernández Tapias financió casas, divorcios y en general ayudas a los patrimonios filiales.
El punto de inflexión de esa nula relación entre los hijos mayores, Fernando, Borja, Iñigo, Juan Carlos y Sandra fue precisamente la decisión de estos de solicitar judicalmente la incapacitación de su padre. Bosco había fallecido en 2010 mientras buceaba en Lanzarote. Para el empresario, el juicio fue demoledor emocionalmente, al ver que se rompían de una manera tan abrupta las reglas familiares. Para el entorno del empresario, aquella trifulca judicial como “una vergüenza social que no quiso perdonar. La traición fue muy dura”. El juez decidió, finalmente, inhabilitar de forma parcial a Tapias, cuyas finanzas recayerron en manos de un tutor, que fue, ni más ni menos, Florentino Pérez, presidente del eal Madrid. Los hijos defendieron que lo iniciaban para "protege" a su padre. Mientras, algunas personas del entorno del empresario afirmaban que su intención última era más bien económica.
Todos los que le conocieron sabían de su fuerte carácter y de cómo tachaba de su vida el nombre de las personas que consideraba que le habían fallado. En este caso, sus hijos mayores de edad, a los que excluyó del testamento por “maltrato psicológico” según la información que publicó La Vanguardia. La Otra Crónica confirmaba, en diciembre de 2023, la decisión de impugnar las últimas voluntades de su padre por parte de aquellos que debían ser herederos. Esa impugnación no se presentó una vez abierto el testamento aunque aún tendrían tiempo legal para hacerlo, aunque aún no hay noticias públicas de que lo hayan hecho. Como ya hemos dicho, la enemistad manifiesta hacia Nuria González y el desapego a su padre se mantuvo hasta su muerte.
Fernández Tapias y Nuria González. (GTres)
Tanto es así que cuando falleció se publicaron en el diario ABC dos esquelas. Un día después se oficiaba en el tanatorio de La Paz en Tres Cantos una misa funeral a la que asistieron todos los amigos y familiares que quisieron, incluidos los hijos de sus anteriores matrimonios. No hubo ningún veto por parte de Nuria González.
En la actualidad, se mantienen el proceso judicial que interpuso Fernández Tapias en vida contra parte de sus descendientes. Uno de ellos dirigido a Sandra y Juan Carlos, los hijos que tuvo con su segunda mujer, Juana García Courel.
La última vez que se vio a Nuria González y a sus hijos fue en el homenaje que la revista Escaparate rindió al empresario en Sevilla. Iván y Alma recogieron el premio y fue el primogénito el que quiso leer unos folios escritos por él en los que destacaba sobre todo el papel de Fernández Tapias como padre. Nuria González, por su parte, mantiene su círculo que siempre la ha arropado y ahora está muy pendiente de Cari Lapique, su amiga que necesita todo el cariño del mundo tras la muerte de su marido, Carlos Goyanes, y su hija Caritina.
El próximo 25 de octubre se cumple un año del fallecimiento de Fernando Fernández-Tapias a los 84 años. A pesar de los vaivenes de salud en los últimos años, con ingresos y altas en el hospital, su vida cotidiana se mantenía más o menos igual. Estaba al tanto de lo que sucedía en sus empresas, de los partidos de su Real Madrid, equipo del que era vicepresidente, y recibía a su entorno más íntimo en la casa familiar de Puerta de Hierro.