Borja y Carmen Thyssen vuelven a sus casas tras el ingreso hospitalario de Tita, que se queda con Sabina
La baronesa fue dada de alta el viernes y el fin de semana ha estado rodeada de sus hijos. Han aparcado las desavenencias pasadas y los hermanos han estado unidos como nunca
Todos juntos, como no había pasado en mucho tiempo, cariñosos y sonrientes. Como una familia feliz, así estuvieron Borja Thyssen y su mujer, Blanca, con las hermanas de él, Sabina y Carmen, y con las dos hijas del matrimonio, el pasado fin de semana en Sant Feliu de Guíxols. Tita Thyssen ha pasado por un bache de salud y toda la familia se ha volcado en ella. Ya se encuentra bien, señalan desde el entorno directo de la baronesa a Vanitatis, y tanto Borja y Blanca como Carmen, han vuelto a sus quehaceres.
El mismo domingo por la noche, el matrimonio se marchaba con destino a Madrid. Carmen, una de las gemelas de Tita, volvía también a Barcelona, donde vive en el piso que su madre tenía en el barrio de Sarrià. La joven estudia doble grado de Economía y Derecho en una universidad privada cercana a su domicilio, un barrio en el que hace vida y se la ve con normalidad. Eso sí, siempre protegida de lejos por sus guardaespaldas.
Como este fin de semana sucedía en la Costa Brava, donde los miembros del equipo de seguridad que acompañan siempre a Borja y Blanca, y a Carmen y Sabina, esperaban tranquilos a las puertas del restaurante en el que repitieron cita, sábado y domingo.
La única que se ha quedado junto a su madre es Sabina, una chica muy apegada a Tita, a quien le une un fuerte lazo. Mientras, Carmen, decíamos, hace su vida, y compagina sus estudios con salidas con amigos y amigas, algo propio de sus casi 20 años.
Helicóptero
El susto de salud de la baronesa ha provocado que sus hijos se muestren más unidos que nunca y que las diferencias que les separan a veces hayan quedado a un lado. Tita llegó a la Clínica Téknon en helicóptero, lo que es muy aparatoso pero nada extraño cuando se trata de una urgencia médica que tiene lugar lejos del domicilio habitual. El susto quedó en nada y la viuda del barón Thyssen fue dada de alta el viernes 1, momento en el que todos se trasladaron a la casa de ella en Sant Feliu de Guíxols.
La noticia la dio este miércoles la revista ‘Semana’ en su portada y desde el entorno de Tita Thyssen y hasta la propia baronesa, quisieron puntualizar que se encuentra bien y que no hay nada por lo que preocuparse.
Es cierto que ha sido un bache para la familia, pero todo ha servido para sacar un resultado positivo tras el susto de salud que ha tenido la baronesa Thyssen. Su familia se ha unido a su alrededor después de muchos años de distancias. Borja, Carmen y Sabina no se han separado en ningún momento, algo que no sabemos si había sucedido antes.
Y ahora ya toca recuperarse, algo que la baronesa hace en su mansión en Sant Feliú, Mas Mañanas, una finca construida en 1963, con más de 257 metros cuadrados divididos en tres plantas. En una casa rodeada de acantilados, con el mar presente en todo momento, es allí donde Tita Thyssen encuentra la paz.
Todos juntos, como no había pasado en mucho tiempo, cariñosos y sonrientes. Como una familia feliz, así estuvieron Borja Thyssen y su mujer, Blanca, con las hermanas de él, Sabina y Carmen, y con las dos hijas del matrimonio, el pasado fin de semana en Sant Feliu de Guíxols. Tita Thyssen ha pasado por un bache de salud y toda la familia se ha volcado en ella. Ya se encuentra bien, señalan desde el entorno directo de la baronesa a Vanitatis, y tanto Borja y Blanca como Carmen, han vuelto a sus quehaceres.