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CASO NÓOS

La letra pequeña del último revés a los Urdangarin Borbón: duras palabras del juez

La Audiencia de Palma recuerda que podría volver a delinquir y que está preso por "unas conductas de corrupción que han alcanzado dimensiones profundas en la sociedad"

Foto: Urdangarin y Cristina, con dos de sus hijos. (Getty)
Urdangarin y Cristina, con dos de sus hijos. (Getty)

La Audiencia de Palma de Mallorca dictó el miércoles un auto en el que se le niega a Iñaki Urdangarin poder salir de prisión los fines de semana. El escrito se explaya en los motivos y no deja ni un milímetro de tierra sin remover. Hay detalles, letra pequeña, que vale la pena repasar. Porque el varapalo al marido de la infanta Cristina es duro y va más allá de un permiso de fin de semana. Se refiere al tipo de prisión que él mismo escogió y que lo ha confinado en un aislamiento que ahora usa de excusa para recibir un trato más flexible por parte del sistema penitenciario. El escrito judicial nos recuerda que Urdangarin fue condenado por delitos de corrupción y que su caso dañó a la sociedad.

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Porque, según el auto, los delitos cometidos por Urdangarin son “conductas de corrupción que han alcanzado dimensiones profundas en la sociedad española”. Nos habla incluso del estado anímico del famoso preso y pone en duda sus “desajustes emocionales”. Desgranamos aquí algunos de estos detalles.

Iñaki Urdangarin entra en el Hogar Don Orione de Pozuelo de Alarcón, donde realiza su voluntariado. (EFE)
Iñaki Urdangarin entra en el Hogar Don Orione de Pozuelo de Alarcón, donde realiza su voluntariado. (EFE)

En la página 16 de las 49 páginas del auto, los jueces cargan duramente contra el marido de la Infanta y advierten de la posibilidad de que vuelva a delinquir, algo que no puede obviarse en ningún delincuente. “Añadiremos, como hemos hecho en otras resoluciones relativas a penados por delitos de ‘corrupción’, que de tenerse en cuenta exclusivamente las posibilidades laborales externas y la inserción familiar, se podría llegar al sinsentido de que quien dispusiera de ellas podría delinquir con una cierta impunidad”.

"Intolerables"

Rechazan las salidas de fin de semana que se prevén en el artículo 100.2 del reglamento penitenciario, el que esgrimió el abogado de Urdangarin para pedir sus permisos. Recuerdan que el exduque cuenta “con una parte mínima de la condena cumplida” y salir en estas condiciones podría suponer “espacios de impunidad, siempre intolerables y de manera especial en unas conductas de corrupción que han alcanzado dimensiones profundas en la sociedad española”.

Condenado a 5 años y 10 meses de prisión por malversación, prevaricación, fraude a la Administración, dos delitos fiscales y tráfico de influencias en el caso Nóos, disfrutó de su primer permiso penitenciario en Navidad y de su segundo permiso en febrero. Ambas veces se fue a Vitoria, a casa de su madre, Claire Liebaert, con su mujer y sus hijos.

Iñaki Urdangarin, en una gala del presidente Obama en 2011 en Washington. (EFE)
Iñaki Urdangarin, en una gala del presidente Obama en 2011 en Washington. (EFE)

El auto de la Audiencia habla de democracia y Estado de derecho, términos que contrapone a la actitud de Urdangarin. Porque considera que dejar que salga de prisión tan pronto supondría un “riesgo cierto de socavar los principios básicos de los regímenes democráticos al disminuir la confianza de los ciudadanos en sus instituciones, instituciones que este tipo de delincuencia pone a su servicio, terminando por resultar dañado el propio Estado de Derecho”.

¿Quién escogió Brieva?

El juez de Vigilancia Penitenciaria de Valladolid que otorgó el derecho a Urdangarin de salir fines de semana se respaldaba en varias cuestiones. Y la primordial, como ha hecho en otros autos sobre el mismo preso, es el aislamiento en el que vive Urdangarin. Este juez, siempre empático con el marido de la Infanta, llega a escribir que a Urdangarin le impusieron la prisión en la que está recluso, algo que desde Instituciones Penitenciarias han negado categóricamente. El magistrado ha insistido en este supuesto en todos sus escritos. En el auto del 9 de marzo, escribió: “El Juzgado rechaza que la elección del centro de cumplimiento y de la forma de vida en aislamiento hayan sido decisiones del recurrente, antes bien habrían sido impuestas por la Administración por razones de seguridad y para preservar la vida e integridad del penado”.

Iñaki Urdangarin llega a la cárcel de Brieva tras su primer permiso. (EFE)
Iñaki Urdangarin llega a la cárcel de Brieva tras su primer permiso. (EFE)

La Audiencia de Palma responde tajante a este supuesto. La Fiscalía lo tildó de ilegal en el recurso que presentó contra las salidas de Urdangarin y la Audiencia va por el mismo camino. “Debe tenerse en cuenta -escriben los jueces- que el señor Urdangarin entró voluntariamente en la prisión de Brieva (Ávila) el 18 de junio de 2018, conocedor y sabedor de las especiales circunstancias de dicho centro penitenciario que, además, eran públicas debido a que, años antes, ya lo hizo otro penado públicamente conocido, al que tanto el auto como el recurso del Ministerio Fiscal se han referido”.

Aislamiento ¿impuesto?

El juez de Valladolid señalaba, en su escrito, que “la aplicación al penado de aspectos propios del tercer grado, como son las dos salidas de fin de semana al mes, se justifica en la excepcionalidad de la situación de aislamiento impuesta y la imposibilidad de implementar un programa especial de tratamiento que no pueda ejecutarse de otra forma”. De ninguna manera, según la Audiencia, el aislamiento es “impuesto”.

La respuesta de los jueces es contundente: “El 'aislamiento’ no puede ser compartido por esta Sala como único motivo que dé lugar a la aplicación de la flexibilidad prevista en dicho precepto. Es cierto, porque consta de manera pública, que el centro penitenciario en el que el señor Urdangarin se halla cumpliendo condena es un centro femenino. Esta característica ya era conocida por el interno al acceder voluntariamente a dicho centro (presentación voluntaria expresamente prevista y recogida en el art. 16 del RP), sin que conste que haya solicitado traslado a otro centro en el que se le permita esa socialización con otros internos a los que alude el auto”.

Desajustes emocionales

Otro de los puntos en los que se apoya el juez de Valladolid para conceder permisos al preso es su estado anímico. El magistrado ha llegado a tildar de “deshumanizante” la situación del cuñado real. Tampoco lo tiene en cuenta la Audiencia, que va más allá y asegura que “lo único que hay en el informe obrante en la causa es ‘desajustes en la esfera emocional”, algo que obvian porque “se desconoce si lo es por hallarse cumpliendo condena o lo es por hallarse cumpliendo condena en las condiciones en las que la cumple”.

Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina, de paseo por Vitoria las pasadas Navidades. (EFE)
Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina, de paseo por Vitoria las pasadas Navidades. (EFE)

Este auto, conciso y contundente, deja en mal lugar el futuro de Urdangarin, quien alentado por las sentencias que ha dictado en los últimos meses el juez de Valladolid, llegó a pedir incluso pasar fines de semana fuera de España, en Ginebra, con su mujer y sus hijos. Desde Instituciones Penitenciarias niegan que la ley permita que un preso español pueda viajar al extranjero durante su pena, algo que seguramente sabe la defensa del exduque de Palma. Hay que tener cuenta, además, que su exsocio, Diego Torres, en prisión por los mismos delitos aunque con una pena algunos meses menor, no ha logrado por el momento ningún permiso.

Urdangarin, que se sentía más cerca de la semilibertad, ve cómo se cierra la puerta de prisión de nuevo. Y lo ve, además, confinado en la cárcel de Brieva, sin poder salir ni recibir visitas por el estado de alarma.

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