La reaparición de los príncipes de Gales ha acaparado todas las miradas este fin de semana en Escocia. Kate Middleton y el príncipe Guillermo han sido vistos junto a sus tres hijos camino de la tradicional misa dominical en Crathie Kirk, el pequeño templo situado a escasos metros de Balmoral, donde la familia real británica acostumbra a reunirse durante el verano.
En el asiento del copiloto, la royal se ha mostrado sonriente y elegante, transmitiendo serenidad en un momento en el que su vida personal atraviesa cambios significativos. A su lado, su marido ha conducido el vehículo con gesto relajado, mientras en la parte trasera viajaban sus tres hijos: el príncipe Jorge, la princesa Carlota y el príncipe Luis, vestidos de manera impecable con conjuntos coordinados.
Kate Middleton, el príncipe Guillermo y sus hijos de camino a la iglesia. (Gtres)
El servicio religioso ha reunido a buena parte de la familia real. Además de los príncipes Gales, también acudieron el rey Carlos III y la reina Camila, así como la princesa Ana. Todos han sido fotografiados en los alrededores de la iglesia, manteniendo así una de las costumbres más arraigadas de la Casa Real durante las vacaciones estivales en las Highlands.
La aparición pública coincide con la noticia, publicada recientemente por 'The Sun', de que Kate y Guillermo ultiman los detalles de su traslado a Forest Lodge, una señorial casa de campo en pleno Windsor Great Park. La residencia, de ocho habitaciones y protegida por su valor histórico, ha sido elegida por la pareja como lo que ellos mismos definen como su “hogar para siempre”. Su objetivo es proporcionar a sus hijos un entorno estable, natural y alejado del ruido mediático de Londres, en un momento en el que buscan afianzar su vida familiar tras años de sobresaltos.
Carlos III y Camila, de camino a la iglesia. (Gtres)
Hasta ahora, los príncipes de Gales residían en Adelaide Cottage, situado a solo unos kilómetros de su nuevo destino. Allí vivieron etapas muy significativas: desde la dolorosa pérdida de Isabel II, apenas semanas después de instalarse en 2022, hasta los duros anuncios médicos de 2024, cuando tanto Carlos III como la propia Kate confirmaron sus diagnósticos de cáncer. Con Forest Lodge, la pareja espera pasar página y abrir un nuevo capítulo en un entorno sereno, que les permita centrarse en la crianza de sus hijos.
Mientras tanto, Carlos III continuará con su agenda veraniega en Balmoral, donde disfruta de sus vacaciones tradicionales. En los próximos días, encabezará junto a Camila un emotivo servicio de conmemoración en Staffordshire en recuerdo de los veteranos de la Segunda Guerra Mundial, un acto al que no está prevista la asistencia de los príncipes de Gales, centrados estos días en su vida familiar y en la preparación de su próxima mudanza.
La reaparición de los príncipes de Gales ha acaparado todas las miradas este fin de semana en Escocia. Kate Middleton y el príncipe Guillermo han sido vistos junto a sus tres hijos camino de la tradicional misa dominical en Crathie Kirk, el pequeño templo situado a escasos metros de Balmoral, donde la familia real británica acostumbra a reunirse durante el verano.