Máxima de Holanda confirma su estilo más personal con un broche floral español con diamantes que la une a la reina Sofía
La reina ha reanudado su agenda con el rey Guillermo Alejandro luciendo una joya de una firma habitual en el estilo de la madre de Felipe VI
Aunque su reaparición se hizo esperar, Máxima sorprendió por su naturalidad. Este pasado lunes asistió a las tradicionales recepciones de Año Nuevo junto al rey Guillermo Alejandro. Ambos se mostraron sonrientes y ella optó por un maquillaje muy discreto y un total look en burdeos, una imagen que dejaba entrever que sus vacaciones en Argentina habían sido todo un éxito en términos de descanso. Un día después, este martes 13 de enero, ha continuado con el mismo compromiso, accediendo discretamente al Palacio Real de Ámsterdam.
Manteniéndose fiel a un maquillaje natural, Máxima dejó a un lado el burdeos para apostar por una combinación de colores en un estilismo completamente opuesto al del día anterior. Fiel a la recuperación de prendas y defensora de la moda reciclada, al igual que Mary de Dinamarca o Doña Letizia, la reina rescató uno de sus vestidos favoritos.
Un diseño verde de Natan, con mangas tres cuartos y cuello redondo, que estrenó en 2017 y que en 2024 actualizó con una falda más amplia. Y es uno de sus favoritos, tanto es así que lo posee en varias versiones, como en burdeos o en cuadros vichy.
Un estilismo que Máxima lo combinó con un abrigo elaborado en cachemira azul de la misma firma, evitando la sobriedad y apostando por un look llamativo. En cuanto a detalles, sobre el vestido, lució un broche floral de la joyería española Luz Camino. La pieza se basa en la flor de un celindo elaborado con resina blanca, esmalte, diamantes, tsavoritas y cromodiópsido.
Un guiño a nuestro país que también le une a la reina Sofía o Alicia Koplowitz, quien ha utilizado algún modelo como collares, broches o pendientes en apariciones públicas. En el caso de Máxima, también tiene otras piezas como los pendientes que lució en Kenia basados en las amapolas o unos que lució en Nueva York con inspiración en los olivos.
Máxima asistió a la segunda jornada de las recepciones de Año Nuevo, que pusieron fin a sus extensas vacaciones en Argentina junto a sus tres hijas. Se trata de una tradición anual que les permite reunirse con la familia de la reina y visitar su residencia familiar, Pilpilcurá, cerca de Bariloche. Allí se encontraron con la madre de Máxima, María del Carmen Cerruti. Una estancia que transcurrió con total tranquilidad y discreción, según la revista Caras, aunque su presencia “generó gran interés entre los vecinos de la Patagonia y los turistas de la zona”.
Aunque su reaparición se hizo esperar, Máxima sorprendió por su naturalidad. Este pasado lunes asistió a las tradicionales recepciones de Año Nuevo junto al rey Guillermo Alejandro. Ambos se mostraron sonrientes y ella optó por un maquillaje muy discreto y un total look en burdeos, una imagen que dejaba entrever que sus vacaciones en Argentina habían sido todo un éxito en términos de descanso. Un día después, este martes 13 de enero, ha continuado con el mismo compromiso, accediendo discretamente al Palacio Real de Ámsterdam.